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Al sector auxiliar del automóvil le toca luchar contra viento y marea

En los mercados el sector de componentes de automóviles se encuentra bajo mínimos en términos generales. ¿Hay oportunidad de inversión?

10 DE septiembre DE 2018. 13:47H Héctor Chamizo

El colapso del sector auxiliar del automóvies una de las observaciones más desconcertantes desde julio. Solo basta con ver su evolución más reciente en los mercados. Y es que, en general, sufre especialmente las acometidas de la política de Donald Trump antes de las elecciones mid-term.

La posibilidad de quitar los aranceles a las compañías alemanas de neumáticos tiene una buena acogida en las circunscripciones rurales conservadoras, fuera de Nueva York. Según los expertos de Alphavalue, esto puede haber sido "el desencadenante de un problema aún mayor para los proveedores de piezas que podrían reducir sus precios para ayudar a los fabricantes a hacer frente los aranceles del 10%, 20% o más".

Los aranceles de los Estados Unidos pueden ser un punto de partida, pero solo es medio convincente, ya que "el sector no se ha recuperado del acuerdo entre los EE.UU. y México (que admite poder dejar fuera a Canadá, por lo que puede no ser duradero)".

Una visión alternativa para explicar la debilidad de este sector podría ser la incertidumbre y los costes asociados a los vehículos eléctricos. Estos expertos señalan que necesitan menos piezas (no hay necesidad de enfriar un motor de combustión, por ejemplo) y éstas serán presumiblemente más baratas, más ligeras y, sobre todo, un componente de sistemas complejos basados en software. De modo que la industria "se enfrenta a nuevos modelos de negocio con una borrosa frontera con los fabricantes de automóviles sobre quién integra qué".

Hace dos años tener un vehículo eléctrico era una perspectiva lejana, pero es ya una realidad con una gran gama de automóviles alemanes premium que llegará a los concesionarios a fines de 2019. Los proveedores de piezas deben estar presentes en estas nuevas y caras realidades con expectativas de poco volumen, mientras reducen su precio para las piezas de motores de combustión. También está la cuestión de tener una quinta parte del valor de los EV en baterías que no son un know-how europeo. El coste de la normativa de emisiones WLTP también es más probable que se comparta con los fabricantes de automóviles que se han quedado rezagados en el tema.

Esta visión alternativa es obviamente más una preocupación a largo plazo que justificaría una visión cautelosa. La otra cara de la moneda es que solo hay un puñado de proveedores de piezas de autos capaces de entregar los volúmenes y los conocimientos técnicos necesarios para fabricar automóviles eléctricos a un precio aceptable.

Desde Alphavalue consideran que el sector puede sufrir "downgrades (revisiones a la baja) de sus beneficios". El análisis final será a más largo tiempo, lo que se materializa en un potencial alcista actual del 25%, pero con algún tipo "de riesgo en la valoración".

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