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¿Cómo gestionar la volatilidad en momentos inciertos?

El último ejemplo está en el aluvión de ventas fruto de los temores por la expansión del coronavirus, pero los eventos que desatan episodios de volatilidad ocurren cada cierto tiempo en los mercados. ¿Cómo afrontarlos? ¿Cómo gestionar esa volatilidad?

06 DE marzo DE 2020. 08:00H Rocío Arviza

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Siempre se ha dicho que la incertidumbre es uno de los peores enemigos de los mercados y el varapalo de las bolsas mundiales hace una semana, a raíz de la expansión del coronavirus por Europa, lo ha demostrado. Se firmaron los peores comportamientos en varios índices desde la crisis de 2008 y es evidente que la volatilidad ha aumentado con creces en los activos de riesgo, en medio de la preocupación por los efectos de la expansión de esta epidemia en la actividad económica mundial. ¿Cómo deben reaccionar los inversores ente este tipo de situaciones?

Centrarse en los principios de la inversión

Pascal Blanqué, director de inversiones de Amundi, subraya que cuando la visión se vuelve borrosa, hay que mantener las convicciones principales. Y los expertos de Fidelity también lo tienen claro: en momentos como el actual hay que registrar al detalle los sesgos conductuales y ajustarse “al conjunto de principios fundamentales de la inversión”. Reconocen que el miedo es lógico ante eventos como el actual que se identifican con el peligro, pero dejarse llevar por él es muy mala práctica para preservar las inversiones. “Se produce un tipo de sesgo cuando los inversores se centran en las últimas noticias para tomar decisiones (sesgo de la experiencia reciente), en lugar de estudiar ejemplos históricos y adoptar una perspectiva a largo plazo”, explican. Otro sesgo muy común es dejarse llevar por la masa, aún a sabiendas de que ésta puede estar actuando de manera irracional, sobre todo cuando hablamos de pérdidas. “Las señales de subida o bajada en los mercados impulsan a otros a actuar y seguir la tendencia, pero esto puede tener un efecto adverso cuando los mercados sufren volatilidad”.

Además de identificar estos riesgos y gestionarlos, en la gestora aconsejan aprovechar para reevaluar la cartera. Por ejemplo, puede que el contexto actual sea propicio para “añadir exposición a algunos activos que pueden beneficiarse de una búsqueda de la seguridad a medida que el virus se extiende y otros que estén posicionados para una rápida recuperación cuando las condiciones retornen a la normalidad”. Otra de sus recomendaciones es eludir los movimientos de entrada y salida de los mercados porque “se ha demostrado que perjudican las rentabilidades a largo plazo en una amplia gama de clases de activos”. Además, creen que siempre hay que mantener el foco en el largo plazo, pese a lo abruptas que puedan parecer determinadas correcciones. 

Una idea, la de centrarse en el largo plazo, en la que insiste también Mark Haeele, CIO de UBS. “Como sucede con cualquier venta masiva repentina, los inversores deben mantener una perspectiva a largo plazo y gestionar los riesgos mediante la diversificación global y por clase de activo”. Haeele recuerda que hay que considerar la posible respuesta en materia de política fiscal y financiera a a la crisis actual pero identifica varias opciones para intentar mejorar el perfil de la cartera en el momento actual. Una de ellas es mostrar preferencia por las acciones de mercados emergentes en lugar de por las acciones de la eurozona. “Consideramos que las recientes caídas del índice MSCI Asia excluido Japón ofrecen un punto de entrada atractivo a largo plazo. Este posicionamiento se apoya en nuestra visión de que China logra contener el brote en ese país en las próximas semanas”. De ser así, se resolverían las disrupciones de la cadena de suministro, regresaría la confianza del consumidor y se limitaría el impacto tanto económico como en mercados al primer trimestre del ejercicio.

Otra de las alternativas que proponen desde UBS es “buscar acciones que reparten dividendos y que se benefician de consumidores que permanecen en sus hogares” (comercio electrónico, juegos, envíos de comida a domicilio), mientras se evitan aquellas expuestas a los viajes ( aerolíneas y hoteles).  

Invertir en volatilidad

Intentar sacar provecho del aumento de la volatilidad es otra de las alternativas en un momento como el actual. Por un lado, existen fondos especializados que invierten en volatilidad y, como apunta José Luis Herrera, analista de BolsaNow.com, “hay índices como el VIX y otros en Europa en los que podemos invertir”. Por otro, es interesante conocer que la “variación de la volatilidad aumenta el rendimiento disponible de las estrategias de venta de puts, lo que puede permitir que los inversores saquen provecho de una mayor volatilidad, al tiempo que ofrecen una exposición más defensiva a las acciones”, detalla Mark Haeele. Mientras, “los inversores que buscan una mayor protección contra caídas también pueden recurrir a soluciones estructuradas que pueden mejorar su rendimiento y, al mismo tiempo, ofrecer cierto grado de protección del capital”, señala.

Esta idea de buscar protección para que no corra peligro todo el patrimonio es otro de los consejos de los expertos y se puede implementar también tomando posiciones en fondos que inviertan en activos descorrelacionados.

Apuestas tácticas

El director de inversiones de Amundi señala que, a corto plazo, está justificado que se produzca cierta recogida de beneficios, una reducción de los riesgos y aumentos de las coberturas para proteger las carteras. Además, deja claro que sus “principales convicciones en este momento están en el espacio crediticio, es decir, deuda europea Investment Grade y también tenemos una opinión positiva sobre la duración de los bonos del Tesoro de EE. UU. con fines de cobertura”. Tácticamente, desde la gestora aseguran que, debido impacto del coronavirus, son más cautelosos con la bolsa, tanto europea como estadounidense, además de tornarse neutrales con la renta variable de los mercados emergentes. 

Pese a todo, creen que la crisis actual puede suponer una oportunidad para determinadas convicciones de inversión como: value cíclico frente al growth (especialmente en renta variable europea), bolsa de Mercados Emergentes con un enfoque en valores nacionales, divisas de Mercados Emergentes, algunas áreas del mercado de bonos (Mercados Emergentes e Italia) y mercados crediticios (especialmente, nombres que están experimentando una ampliación del diferencial a pesar de los buenos fundamentales). Junto a ello, consideran que es clave contar con un fuerte enfoque en la liquidez.

Por su parte, Laurent Denize, Global co-CIO and Global Head of Fixed Income ODDO BHF AM, hace un llamamiento a la prudencia. “Aún falta mucho para que termine el año y la asimetría de los perfiles de riesgo y remuneración no favorece asumir muchos riesgos. Para los inversores a largo plazo, las primas de riesgo siguen favoreciendo las acciones. Por tanto, podría ser conveniente empezar a pasar de la renta fija a la renta variable durante el periodo de tensión actual. Pero incluso ahí no debemos precipitarnos”, aconseja.



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