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El éxito de la inversión de impacto: más allá de apostar por la sostenibilidad

Según Open Value Foundation y la Fundación PwC, esta clase de inversión se ha elevado un 37% en el año 2019 y el número de inversores que apostaron por ella se incrementó un 28,4% con respecto al año anterior

22 DE abril DE 2021. 08:30H Alejandra Gómez

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Aunque la inversión sostenible ha ganado peso y ha demostrado que una buena rentabilidad no está reñida con querer hacer de este mundo un lugar mejor, lo cierto que la menos conocida inversión de impacto también está haciéndose su hueco. 

La inversión de impacto, según recogen desde Open Value Foundation y la Fundación PwC sobre el informe “Inversión de impacto: Capitalismo y Sostenibilidad”, es aquella que persigue el doble objetivo de generar rentabilidad financiera y abordar y originar soluciones para resolver problemas sociales. 

La inversión de impacto, una tendencia al alza 

Así, las cifras del estudio señalan que esta inversión de impacto "ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, especialmente en EE. UU. y Europa”, para aclarar que “concretamente, en 2019 este tipo de inversión aumentó un 37,5% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 715.000 millones de dólares a nivel mundial en términos de activos bajo gestión”. 

Pero parece que la tendencia al alza de este año no es algo novedosa, pues el paper insiste en que desde el 2015, el incremento de esta inversión ha sido del 17,2%. 

Fuente: Open Value Foundation y Fundación PwC

Las causas del éxito de la inversión de impacto

Las causas, según señalan desde Global Impact Investing Network, tienen su origen en el incremento del número de instituciones, inversores y agentes financieros que trabajan en el sector, donde los datos apuntan a un crecimiento de un 28,4% en 2019 respecto al año anterior. Otra de las claves de este incremento es también en el auge del capital medio invertido por estos inversores, que ha aumentado un 19,9% en el mismo año, llegando a los 542 millones de dólares, frente a los 452 millones del año anterior.

“En España, esta tendencia positiva es visible también en las inversiones con criterios ESG, cuyos activos han aumentado a un ritmo anual del 22,9% entre 2009 y 2017 según Spainsif”, señala el comunicado, aunque precisan: “No obstante, y como puntualiza el documento, no debemos confundir ambos tipos de inversión. Mientras que la inversión de impacto busca actuar sobre la propia actividad, generando soluciones innovadoras con un impacto diferenciador y cualitativamente significativo respecto a problemas sociales persistentes, la inversión bajo criterios ESG, implica evaluar el desarrollo de la actividad económica desde el punto de vista del medioambiente, social y del buen gobierno incluir estos criterios en las decisiones de inversión”. 

De esta manera, y de forma más detallada, el informe señala que las causas que apoyan este incremento son fundamentalmente "que existe un contexto favorable para el impulso de este tipo de prácticas, como un ecosistema de incubadoras y aceleradoras que apoyan a este tipo de empresas en su fase inicial; una regulación favorable y flexible (todavía por desarrollar en España), y una infraestructura de mercado que proporcione recursos de intermediación financiera y no financiera”, resaltan en el informe. 

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