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Entendiendo Bitcoin: principales claves

Bitcoin acapara cada vez más titulares, pero lo cierto es que se trata de una moneda digital sobre la que recaen todavía muchas dudas. Conceptos como Blockchain o minar monedas han salido a relucir a la par que esta criptodivisa. Por tanto, es importante comprender las principales claves del activo que ha revolucionado el mercado.

19 DE abril DE 2021. 08:00H Patricia Malagón

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Con casi 13 años de vida, Bitcoin ha alcanzado una enorme popularidad entre los inversores desde hace tiempo. Aunque ha tenido muchos ‘rallys’ y fuertes caídas en su corta vida, el más mediático fue el de 2017 cuando superó los 20.000 dólares. Desde entonces, todos los focos se posaron sobre la criptomoneda de mayor capitalización del mercado, que en 2021 ha superado por primera vez los 50.000 dólares por unidad. Pero, todavía son muchas las preguntas que surgen entorno a esta divisa, ¿qué es realmente?, ¿en qué se diferencia del resto de criptomonedas?, ¿por qué tiene unidades limitadas? Y, ¿qué es blockchain?

¿Qué es Bitcoin?

Realmente, en su esencia, es un proyecto de código abierto que funciona como sistema de pago, criptomoneda o mercancía. “Lo definiría como la futura reserva de valor mundial. El mundo está cambiando y vivimos en una sociedad donde cada vez todo va más deprisa, el modelo del Bitcoin es totalmente disruptivo y permite a la gente poder manejar sus propias finanzas, sin que sean manipuladas”, asegura Alex Fernandez Fernandez, CEO de BitBase.

Pero la definición más popular y que más se ajusta a la realidad es la que da el economista y escritor Álvaro Martín. Para él, Bitcoin es “una moneda electrónica, libre y descentralizada y que puede utilizarse en procesos de mercado”. Esto supone que, aunque la divisa no exista de una manera física, como el euro o el dólar, tiene las mismas funciones que el resto del dinero. Para profundizar más, apunta Martín, “es una red compuesta por diferentes nodos, que generan esta criptomoneda que se puede utilizar como método de pago y se crea a través del sistema desarrollado por Satoshi Nakamoto, su creador”.

Otra particularidad que tiene el Bitcoin es que es una moneda finita. Cuando se minen los 21 millones de unidades, no se puede crear más porque sus creadores la desarrollaron pensando en crear una moneda deflacionaria, como el oro, que pudiera ser reserva de valor, ya que si fuera ilimitado esto perdería este valor. “Es imposible que se creen más Bitcoins una vez que estén todos en circulación. Funciona con un protocolo de código abierto y la decisión la toman las personas que están desarrollándolo, que son millones y millones y estos son los que toman las decisiones de qué se hace con Bitcoin”, señala Herminio Fernández, CEO de Eurocoinpay. Para que se produjera un cambio de estrategia y se decidiera crear más monedas tendría que aprobarlo el 51% de la red, “y eso no lo controla nadie en estos momentos. La decisión la puede tomar nadie, es casi imposible que se creen más. Todo el software está calculado para eso”, añade Fernández. Por tanto, en 2140, cuando se acabe de minar la moneda, ya no saldrán nuevas unidades de Bitcoin en circulación.

“Generalmente, el principal problema al que se enfrenta Bitcoin es el desconocimiento y las noticias sensacionalistas que giran a su alrededor. Conforme entiendes que se trata de un protocolo de red que permite el intercambio de valor sin intermediarios, pasas a tener un punto de vista mucho más objetivo. Durante los últimos meses, el aumento de precio ha servido para llamar la atención de más y más inversores que se acercan a entender que es Bitcoin dejando a un lado los prejuicios”, asegura Sergio Valenzuela, experto y analista independiente.


¿Qué es Blockchain?

La cadena de bloques es fundamental en el desarrollo del Bitcoin y su funcionamiento, pero ¿qué es? Realmente es un gran libro de cuentas en el que los bloques están enlazados y cifrados proteger la seguridad y la privacidad. Se trata, por tanto, de una gran base de datos que se puede aplicar a todo tipo de transacciones como el envío documentos. A su vez, es una red que necesita que haya usuarios, llamados nodos, que se encargan de verificar y validar las transacciones para que quede registrado. El proceso es relativamente sencillo. A quiere enviarle un Bitcoin a B, esta transferencia se representa como un bloque y se envía a la red de nodos que verifican la transacción, entonces queda registrado y B recibe el Bitcoin en cuestión de minutos. 

“Es importante destacar aquí que además de Blockchain hay otras 4 o 5 redes de pago que están en el mercado y que se pueden utilizar con las mismas funcionalidades: enviar dinero de forma descentralizada”, añade el CEO de Eurocoinpay. Lo cierto es que Iota o Cardano ya cuentan con redes similares que sirven para el envió de dinero y documentos, entre otras cosas. 

La diferencia entre Blockchain y el resto de redes es que la primera utiliza los llamados ‘mineros’, que son las personas que acuñan y crean las nuevas monedas a través de mecanismos de consenso. “Esto la hace limitada en la producción de nuevas divisas”, comenta el economista Álvaro Martín. “Las otras redes alternativas tienen diferencias con Blockchain. En el caso de Hashgraph es más participativa y más abierta y reduce la carga y necesidad de energía a la hora de minar nuevas monedas”, añade el experto.

¿Qué es minar una moneda?

Para crear nuevas divisas es necesario minarlas en el caso de Bitcoin y de Ethereum se usa Blockchain para ello. Un minero lo que hace es prestar su equipo y conectarlo a las redes para procesar transacciones y sellar los bloques. Así, cada transacción que se hace en Bitcoins en la red necesita ser sellada y esto es lo que hacen los mineros con sus ordenadores. A su vez, según se van minando monedas se van creando y se cargan a la cuenta de ese ordenador. 

El principal hándicap es el fuerte consumo de energía. “Varios estudios han criticado las externalidades negativas de la minería de criptoactivos y han cuestionado la sostenibilidad de estas prácticas. Actualmente, se crean unos 900 Bitcoins nuevos cada 24 horas. Como se acuñan mediante ordenadores, se requiere una enorme cantidad de energía”, indican desde Axa para añadir: “Según una investigación de la Universidad de Cambridge, Bitcoin consume más electricidad al año que toda Argentina”. Además, en función que aumenta la masa monetaria es más complicado minar un nuevo Bitcoin y requiere más esfuerzo.

Bitcoin y el resto

Dentro del mundo de las criptomonedas, son muchas las que existen y cada una responde a un proyecto diferente. “Cada moneda suele tener un proyecto detrás, no es que haya ganadoras ni perdedoras, al final los proyectos que hay detrás de cada una se quedarán como únicas. Sería como decir si ganaría el euro y el dólar, cada moneda tiene una capitalización, pero su usabilidad es distinta. En el caso del fiat la distinción es en los países, en el caso de este ecosistema se usan para diferentes proyectos, smart contracts, utility token, etc”, explica el CEO de Bitbase.

Divisas como Bitcoin, Ethereum o Ripple, que son las más populares, utilizan Blockchain. “Yo diría que la principal diferencia está en el número de transacciones que permiten hacer, la velocidad en la creación de su masa monetaria y la escalabilidad”, explica Martín. En el caso de Bitcoin, añade el experto, “es mucho más segura. Sabemos cómo se crea y todas las operaciones esta moneda son públicas y también sabemos cuál es el tope de masa monetaria”.

Otras monedas como Iota utilizan otra red alternativa a Blockchain, llamada Tangle. Por tanto, las diferencias de las divisas se encuentran en la red en la que operan. Por ello, a la hora de invertir en ellas es necesario prestar atención a las características de cada divisa y el proyecto que tienen detrás. “La diferencia es el número de monedas que tienen, la gente que hay detrás y el proyecto que aplican, cada moneda intenta solucionar un problema de la blockchain e intentan ser únicas”, sostiene Álex Fernández.

Los fondos también se fijan en Bitcoin

En cuanto a los hedge funds, Lyxor ha destacado que se están convirtiendo en “importante actores en el segmento”. La compra se está haciendo o bien a través de vehículos de inversión especializados o directamente adquiriendo divisas en el mercado. Los fondos de inversión libre son de los pocos fondos que se pueden permitir exponerse a este mercado, ya que el resto de las instituciones de inversión colectiva tienen restringido el acceso a este producto por la normativa. Sin embargo, BlackRock ya está estudiando la posibilidad de añadir futuros del Bitcoin a dos de sus fondos. Esto supondría un espaldarazo para la divisa, ya que se trata de la gestora de activos más importante del mundo.

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