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¿Es el ADN sintético una oportunidad de inversión?

El analista de Robeco Henk Grootveld señala que el ADN para guardar los datos de internet puede ser una nueva revolución tecnológica

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Irene del Campo

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La revolución tecnológica ha traído consigo cambios de los que todavía no somos conscientes. Pero, debajo del brazo también ha traído un filón de oportunidades de inversión. El streaming, los eSports, el pago mediante Smartphones, la inteligencia artificial, etc. Han creado un ecosistema de tendencias que pueden ser grandes oportunidades a la hora de invertir, aunque, como es lógico, este tipo de inversión acarrea un alto riesgo porque se desconoce el desarrollo real que esa tecnología llegue a tener en un futuro.

Henk Grootveld, responsable del Equipo de Inversión en Tendencias de Robeco, ha puesto sobre la mesa una tendencia que, de desarrollarse de manera exitosa cambiaría por completo la forma en la que se almacenan los datos, que es la esencia de internet. “Todos los datos interesantes, y también los tantísimos irrelevantes, de nuestro internet se pueden guardar en ADN. O, mejor dicho, en una estructura de ADN. Una molécula de ADN consta de dos largas cadenas entrelazadas de cuatro tipos de nucleótidos, llamados de forma abreviada A, T, G y C, que forman diversos pares de datos. En lugar de datos genéticos, es posible guardar otros datos en el ADN. Además de conservarse muchísimo mejor, el ADN tiene otra gran ventaja: es muy compacto y eso es algo muy necesario.”, asegura.

¿Por qué se está trabajando en un proyecto como este? Porque la silicona donde se almacenan los datos no es eterna y según Microsoft en 2040 ya habremos consumido todas las reservas de silicona de la tierra. Además, las cintas magnéticas donde se guardan los datos en un disco duro en un centro de datos tienen que cambiarse a los diez años. Según Nick Goldman, del Instituto Europeo de Bioinformática, en un centro de datos, nadie confía ni siquiera en un disco duro de más de tres años. Y sabe de lo que habla, ya que Goldman se dedica a guardar datos en el ADN.

“El mundo digital corre el riesgo de quedar enterrado en sus propios datos. En los últimos dos años, la humanidad ha creado y guardado más datos que en los 5.000 años anteriores. Si continúa a este ritmo, según Microsoft, en 2040, se habrán consumido todas las reservas de silicona de la Tierra, transformadas en chips de memoria. Es bastante probable que esta ola de datos siga creciendo. El despliegue del internet de las cosas, al que no solo se conectan los ordenadores, sino también máquinas, robots, aspiradores y microondas, no ha hecho más que empezar. Según live-counter.com, el tamaño actual de nuestro internet es de 13 millones de petabytes. Almacenar todo este volumen en centros de datos es costoso. Se necesitan diez años para crear un megacentro de datos para guardar un millón de petabytes. Un centro de datos de este tipo consume a diario cientos de megavatios de energía. Para hacernos una idea, si todo nuestro internet actual estuviera almacenado en una estructura de ADN, cabría en el maletero de un coche americano medio.”, asegura Grootveld.

La empresa Twist se dedica a desarrollar ADN sintético que permitirá guardar datos a menos coste y, sobre todo, más rápido. El objetivo de Twist es poder copiar un tubo de ensayo con su ADN sintético en una hora y por un dólar, lo que es equiparable a la capacidad de un centro de datos medio actual. “Aunque todavía no estoy totalmente convencido de que esto vaya a tener éxito, hay quienes lo ven de manera diferente. Por ejemplo, Microsoft ya ha encargado 20 millones de sus moléculas.”, concluye el analista de Robeco.

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