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Ideas para adaptar la estrategia inversora a la nueva era que abrirá el Covid-19

La crisis provocada por la pandemia abrirá paso a un nuevo orden económico mundial, según Fidelity International. Conocer sus características es capital de cara a configurar la estrategia inversora.

24 DE junio DE 2020. 16:25H Rocío Arviza

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Como cada gran crisis en el pasado, la que vivimos en la actualidad provocará pautas y estructuras que darán lugar a un profundo cambio económico. Un cambio que ya ha comenzado y que, como ha quedado claro en el primer encuentro digital llevado a cabo por la gestora Fidelity International (más información para ver el encuentro en diferido aquí), estará marcado por varios factores. 

Sebastián Velasco, director general de la gestora para España y Portugal, ha citado algunos de los aspectos que ya son evidentes, como la mayor dependencia de la tecnología para trabajar, la necesidad de una mayor inversión en infraestructuras sanitarias en muchos países, el creciente interés por las cuestiones sociales y de gobierno corporativo en las empresas o la evidencia de que Asia seguirá en cabeza del crecimiento a nivel global en los próximos años. Tener todas estas ideas en mente es, por tanto, clave de cara a configurar una cartera de inversión para el medio y largo plazo.

Además de Velasco, han participado en el encuentro digital los responsables de ventas de la gestora para el mercado nacional, Óscar Estaban y Domingo Barroso, quienes han abordado cuestiones relevantes desde el punto de vista inversor. Entre ellas, cuál será la forma de la recuperación, hasta qué punto la realidad de los mercados se ha desconectado de la realidad económica o qué pautas seguir a la hora de seleccionar ahora los activos de renta fija y de renta variable. 

En este sentido, desde la gestora otorgan mayor probabilidad a una recuperación en forma de “U” durante al menos 10 meses, con alto desempleo y baja inflación. Señalan que el fuerte repunte de los mercados tras el batacazo de marzo “no se ha debido a una recuperación de la confianza sino a la ingente cantidad de dinero inyectado por los bancos centrales” y aseguran que la cautela debe imperar, dado que mercados financieros y economía real deben volver a converger. Así, tienen claro que para capear el nuevo escenario hay que ser muy selectivo y contar con la mayor cantidad de información y de herramientas de análisis posible, dado que “quizás la receta de seguir el intervencionismo de la última década no sirva ahora para tener una generación de rentas interesantes”, explica Esteban.

Desde Fidelity International llaman la atención sobre la reversión de la globalización que vendrá tras la evidencia de que no han funcionado algunas cadenas de suministro en la crisis del coronavirus y hablan de un mayor activismo fiscal y de un mayor intervencionismo de los estados. Además, apuntan a la llegada del “capitalismo sostenible”, tras la evidencia de que la inversión socialmente responsable ha mostrado mayor resiliencia, con mayor énfasis en lo social y el gobierno corporativo de las empresas.

Otra de las ideas clave del encuentro ha sido el convencimiento de la gestora sobre el liderazgo de Asia en el crecimiento económico de los próximos años, de ahí que convenga poner el foco tanto en la renta variable como en la renta fija del continente pero siempre -concreta Barroso- “buscando compañías de muy alta calidad, sostenibles, con estructuras financieras sólidas, con equipos gestores experimentados y con acceso a financiación”. Desde la firma citan sectores relacionados con la transformación del consumo hacia internet, con el teletrabajo o la unión de tecnología y sanidad. “Asia es un lugar para encontrar compañías que lo puedan hacer bien en los próximos años”, aseguran. 

Respecto al mercado de deuda, en la gestora reconocen que los denominados “ángeles caídos” son muy apetecibles desde el punto de vista inversor, siempre bajo el prisma de una selección máxima en base a la liquidez y al endeudamiento, y señalan que hay oportunidades en renta fija corporativa y en los bonos de alto rendimiento europeos.

“El mercado está caro, descuenta expectativas de una recuperación demasiado optimista”