miércoles, 16 octubre 2019
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Italia, ¿oportunidad en su deuda?

Varias firmas, como Nordea o Lazard AM han comenzado a fijarse en la deuda italiana una vez encauzada la situación política en el país a finales de agosto. Pese a que su economía crece muy lenta en relación a su nivel de endeudamiento esgrimen otros argumentos para justificar el atractivo de los bonos del país. ¿Cuáles?

07 de octubre de 2019. 08:00h Rocío Arviza
  • Italia, ¿oportunidad en su deuda?

A nadie se le escapa que el acuerdo para sellar una coalición en Italia entre el Partido Demócrata y el Movimiento 5 Estrellas que puso fin hace semanas a la última crisis política en el país ha llevado a los inversores a acumular deuda italiana. Un movimiento que ha empujado los precios al alza y, en sentido inverso, a los rendimientos a mínimos históricos.

La rentabilidad que se le exige a día de hoy en el mercado secundario de deuda a los bonos italianos que vencen a diez años se coloca en torno al 0,83 por ciento. Está cerca de sus mínimos históricos y muy alejada del 3,1 por ciento de interés que llegaba a alcanzar a mitad de mayo de 2018, tras forjarse la anterior alianza de gobierno que saltó por los aires en el último verano. ¿Por qué interesa una deuda italiana que muestra rentabilidades tan exiguas?

Demanda de deuda italiana

La búsqueda de refugio ante renovados temores a una recesión lleva a los inversores a dirigir sus miradas a la renta fija soberana. Sin perder esto de vista, existe una demanda sólida de deuda italiana entre unos inversores ávidos de encontrar cualquier beneficio, por pequeño que sea, en un contexto en el que más de dos tercios de los bonos soberanos en la eurozona cotizan a tipos de interés negativos. No hay que olvidar que son italianos buena parte de los bonos que rentan más del 0 por ciento en la zona euro. “Recientemente y tras mucho tiempo sin hacerlo, hemos entrado en bonos italianos tras la mejora de la situación política en el país”, reconoce en una entrevista a Dirigentes Giuseppe Ricotta, gestor del equipo de Multi-Asset de Lazard AM.

A estas alturas nadie duda de que los tipos se van a mantener bajos durante mucho tiempo, de modo que los rendimientos de los bonos seguirán bajando, sobre todo después de que el BCE haya reanudado la compra de deuda. Sin embargo, esto ha creado una dinámica “positiva” para la deuda italiana: a medida que los intereses bajan, la ingente deuda del país -que está por encima del 130 por ciento del PIB- se observa como más sostenible y esto llama la atención de más compradores. "La reducción de los tipos contribuye a la sostenibilidad de la deuda italiana”, constata Dennis Shen, de Scope. Sin embargo, desde esta firma también destacan que “incluso con unos tipos casi récord y un programa político más favorable al mercado, la colocación de la deuda pública en una posición más sostenible sigue siendo un reto complicado para el gobierno entrante".

En todo caso, el mencionado cambio en el discurso de los bancos centrales ha sido clave. “El cambio de conducta de los bancos centrales desde principios de año ha hecho repuntar a los precios de los bonos y esto ha beneficiado bastante a los fondos de Renta fija”, recuerda Mar Barrero, directora de análisis de Arquia Profim Banca Privada. En particular a aquellos que invierten en deuda a largo plazo en euros.

A favor de Italia Italia

Desde Nordea AM son conscientes de que el gobierno italiano se cimienta en una coalición que se puede derrumbar. Sin embargo, subrayan que “ni la extrema izquierda ni la derecha quieren abandonar la zona euro y se atienen en gran medida al marco de la moneda única”.

Por otro lado, son conscientes de que la economía del país crece a un ritmo demasiado lento en comparación con el incremento de su nivel de endeudamiento, por lo que la dinámica de su deuda resulta insostenible. Pero destacan un punto a favor: “los italianos son grandes ahorradores, tal y como refleja su actual ratio cuenta corriente/PIB, del 2,6 por ciento, al igual que toda la zona euro en su conjunto”. De este modo, creen que “gran parte de este ahorro irá a parar a los segmentos de la deuda pública donde sea posible encontrar rendimiento y seguridad. Si añadimos el respaldo del BCE, nos encontramos con un gran carry trade en la curva de la deuda pública italiana”.

Desde la gestora creen que “con el tiempo, a medida que la curva se aplane aún más, la economía terminará por recuperarse y el riesgo crediticio descenderá, lo que favorecerá su estado financiero y a su deuda y, en consecuencia, a las perspectivas de inversión en Italia”.