domingo, 18 agosto 2019
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La guerra fría de las divisas ya está aquí

Últimas novedades de las políticas monetarias de los bancos centrales

07 de febrero de 2019. 17:16h Héctor Chamizo
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El imperio de los bancos centrales no estadounidenses ha comenzado a contraatacar generando turbulencias en las divisas. Joachim Fels, Asesor estratégico global de la gestora PIMCO, analizaba el efecto provocado por las instituciones monetarias asegurando que si esto tiene continuidad, podría llevar a un “contragolpe del dólar en lo que resta de año”.

El experto explica como ejemplo que el gobernador del Banco de Japón, Kuroda, en una reciente entrevista con CNBC indicó que el Banco de Japón podría alcanzar su meta de inflación y comenzar a reducir el estímulo monetario en los próximos cinco años. Algo impensable tiempo atrás.

Además, en Fráncfort, el presidente del BCE, Draghi, también adoptó una postura más conciliadora en la conferencia de prensa del jueves pasado, haciendo alusión a los riesgos a la baja mundiales para el crecimiento del proteccionismo. Y también otros países como Reino Unido, a través del gobernador del Banco de Inglaterra, Carney, que hablaba de la posibilidad de no subir tipos durante este mes. También en China, el banco central recientemente alivió los requisitos de reserva de los bancos, un paso que tomó por sorpresa a los mercados.

A este respecto Fels se cuestionaba por qué los banqueros centrales más allá de la Reserva Federal ha vuelto a entrar en una guerra fría en el espectro de las divisas. Una reflexión que, bajo su punto de vista, podría encontrar tres motivos.

En primer lugar, parece que la administración de Trump está decidida a imponer tanto los aranceles sobre el acero y el aluminio en mayo como los aranceles de la sección 301 sobre una amplia gama de importaciones chinas en una etapa posterior. Por lo tanto, apuntaba, lo que era una amenaza del proteccionismo de Estados Unidos pronto “se convertirá en realidad”. Claramente, esto cambia la lógica de la teoría del juego en el extremo receptor en Europa y Asia: “si la estrategia de aceptar la amenaza del proteccionismo al no presionar contra la apreciación de la moneda frente al dólar estadounidense no tuvo éxito, ¿cuál es la respuesta política racional a la imposición de aranceles?”, argumentaba.

En segundo lugar, la política interna en Japón y Europa se ha vuelto más desafiante en los últimos meses, lo que probablemente, según el analista, “hará que el BCE y el BoJ sean aún más cautelosos al eliminar el alojamiento”. En Japón, los escándalos políticos han debilitado el apoyo al gobierno de Abe en las urnas. Los inversores temen que esto pueda debilitar las políticas económicas de la región (abenomics), que se basa en una combinación de reformas estructurales y tipos de interés muy bajos. Estos temores, que han contribuido a un yen más fuerte, son lo que el gobernador Kuroda “parece estar rechazando en los comentarios recientes”.

En Europa, las esperanzas de un progreso significativo en el camino hacia la unión bancaria y fiscal impulsada por una coalición franco-alemana Macron-Merkel también se han atenuado recientemente. El presidente Macron está ahora inmerso en un conflicto interno con los sindicatos sobre sus planes de reforma. Mientras tanto, la canciller Merkel se enfrenta a una gran oposición dentro de su propio partido a grandes pasos adicionales en la unión fiscal y bancaria. Cuanto menos avance haga Europa en la unión fiscal y bancaria, afirmaba el experto, “mayor será la presión que tendrá que enfrentar el BCE para mantener las cosas en marcha”.

Por último, , las perspectivas de crecimiento cíclico en Europa y en gran parte de Asia han empezado a atenuarse, en parte“debido a la apreciación monetaria pasada y probablemente a la política comercial de los Estados Unidos, debido también a la reciente subida de los precios de la energía”. Europa, Japón y China ahora se enfrentan un deterioro en el crecimiento cíclico en un momento en que el estímulo fiscal está llegando a la economía norteamericana tras un período de crecimiento sincronizado a nivel mundial, la divergencia cíclica “vuelve a ser el motor de las tendencias monetarias”.