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La inversión institucional aterriza en el universo ‘cripto’

Actualmente el 7,85% del suministro de Bitcoin está en manos de los inversores institucionales, que han comenzado a adentrarse en este mercado gracias a la creación de fondos de inversión, ETFs y compañías públicas y privadas. Pero, todavía se encuentra en una fase muy embrionaria con grandes cuestiones que resolver.

22 DE octubre DE 2021. 08:00H Patricia Malagón

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El mercado de las criptomonedas mueve actualmente 3 billones de dólares, casi tres veces el PIB de España. Un dato que demuestra la importancia que están tomando estos activos, en los que la inversión institucional ha comenzado a aterrizar con fuerza, y parece que seguirá así en el futuro, sobre todo si la regulación lo acompaña. Aunque, cabe señalar que en el lado institucional se ha abierto una brecha importante entre inversores destacados como Katie Wood, CIO de Ark Invest, o Rick Rieder, CIO de BlackRock, que se han mostrado más favorables y optimistas con el futuro de este mercado. Sin embargo, otros destacados inversores como Warren Buffet se han mostrado muy reacios al futuro de Bitcoin y el resto de criptodivisas.

¿En qué punto está la inversión institucional en Bitcoin?

Fase embrionaria. Esa sería la mejor descripción para saber en qué punto está la inversión institucional dentro del universo ‘cripto’. Todavía no hay una regulación detrás que permita a los fondos comprar activos criptográficos, aunque algunos ya han comenzado a hacerlo. En Alemania, ya se ha permitido a algunos fondos poder comprar este tipo de monedas. Solo son la regulación teutona puede hacer que entren más de 415.000 millones de dólares al mercado de las criptomonedas. Pero, no solo eso, el pasado mes de agosto, JPMorgan empezó a ofrecer a sus clientes acceso a fondos con exposición a criptomonedas, siguiendo así los pasos de Morgan Stanley o Goldman Sachs. De hecho, fondos como Grayscale Bitcoin Trust, Grayscale Bitcoin Cash Trust, Grayscale Ethereum Trust, Grayscale Ethereum Classic Trust y Osprey Bitcoin Trust ofrecen exposición a las divisas y no han parado de crecer.

Además de algunos fondos, sobre todo hedge funds, ya son varias las compañías que han comprado divisas digitales. Tesla posee más de 1.000 millones de dólares en Bitcoin y MicroStrategy ha comprado 5.050 bitcoins, que los suma a los que ya tenía. En total, la empresa ostenta 114.042 unidades de la moneda. 

En números, según bitcointreasuries.org, la inversión institucional ha alcanzado un 7,85% del suministro de Bitcoin y un valor de 70.979 millones de dólares. Se entiende aquí inversión institucional a los fondos de inversión, ETFs, países que ya poseen miles de unidades de la divisa, como el caso de El Salvador y empresas públicas y privadas. La capitalización total de Bitcoin oscila en los 900.000 millones de dólares, aunque los institucionales no solo están adquiriendo unidades de esta divisa, sino también de otras como Ethereum, Cardano, Solana o Polkadot.

Por último, más de la mitad de los inversores institucionales (52%) poseen ahora bitcoin u otros criptoactivos, según un importante estudio de Fidelity Digital Assets. La gestora de activos ha publicado su estudio anual Institutional Investor Digital Assets Study, en el que se constata que los acontecimientos del último año han sido un importante motor de la adopción de las criptomonedas entre los inversores institucionales.

Gráfico: exposición de los institucionales en el mercado ‘cripto’

¿Se convertirá en una tendencia de futuro?

Actualmente el 7,85% de los Bitcoins en el mercado están en manos institucionales, pero ¿seguirá creciendo este porcentaje? “Creo que la regulación contribuirá en gran medida a que más inversores institucionales entren en el mercado. A medida que se aprueben más vehículos tradicionales, como los fondos cotizados (ETF) que ofrecen exposición a las criptomonedas, o se aprueben leyes que permitan a los inversores institucionales exponerse a las criptomonedas, como en el caso de los "spezialfonds" de Alemania, se producirá una mayor afluencia de capital a este espacio”, señala Simon Peters, analista experto en criptoactivos de la plataforma de inversión en multiactivos eToro.

Para Javier Castro-Acuña, Business Controller de Bitnovo, cada vez más fondos de inversión tomarán exposición a este mercado “no sólo porque los fondos consideren Bitcoin y otras criptomonedas como unos activos más para diversificar su porfolio, sino porque sus propios clientes ya se lo están demandando y si no lo hacen, otros lo harán, por lo que la lógica me invita a pensar que todos lo terminarán haciendo”. Además, según el experto, existen fondos que, aunque no estén invirtiendo de forma directa en criptomonedas, sí se están exponiendo de manera indirecta invirtiendo en empresas del sector cripto como por ejemplo Coinbase.

La llegada de la regulación será la clave

Aunque algunos países se han pronunciado sobre las criptomonedas de forma clara, como El Salvador que la ha convertido en moneda oficial o China que la ha prohibido por completo, no existe una regulación clara sobre este mercado. De hecho, la aprobación de la SEC de Estados Unidos para que permita la creación de ETFs con exposición de Bitcoin lleva paralizada mucho tiempo por carencia de un marco legal como tal.

“La regulación está a la vuelta de la esquina y extendiéndose a diferentes ámbitos. A nivel europeo las regulaciones más relevantes son AML5 y MiCA, mientras que a nivel nacional se avanza en la regulación de la publicidad por parte de la CNMV, la obligación de registro en el directorio de exchanges de Banco de España, así como la normativa tributaria sobre criptomonedas. Es un paso lógico y en mi opinión acertado que hará mucho bien a la industria, aportando confianza y legitimidad”, añade Alejandro Zala, Country Manager de Bitpanda.

Por su parte, según Peters, lo que veremos en los próximos años en materia de regulación es la de un mayor número de países, en su mayoría emergentes, aceptando Bitcoin y la aprobación de vehículos de inversión por parte de los reguladores. Aunque, señala que “lo que frena a los inversores (y, hasta cierto punto, a los reguladores) es la incipiencia del mercado, que todavía es relativamente ilíquido y propenso a la manipulación, donde los malos actores pueden intentar deliberadamente interferir en el funcionamiento libre y justo del mercado. Una vez que estas condiciones mejoren y el mercado madure, podríamos ver cómo las cosas despegan realmente”.

Aceptación 

Además de la regulación, la aceptación de países y empresas será clave en el futuro de Bitcoin y del resto de activos. Por ejemplo, BBVA ya ha tenido que lanzar su plataforma de compraventa y custodia de criptomonedas en Suiza. Además, “Strike y Twitter han firmado un acuerdo través del cual se pueden hacer pagos en la red social usando Bitcoin, convirtiéndose en una red mundial de pagos instantáneos”, comenta Castro-Acuña. Otras compañías como PortAventura, Phillipe Plein, Paypal, MasterCard, Starbucks o Save the children son algunas de las compañías y ONGs que ya han dado luz verde a la aceptación de esta moneda para poder pagar sus productos y servicios.

División entre los inversores de referencia

Como se señala al principio, todo este avance ha generado una gran discrepancia entre los inversores más destacados e importantes del mundo. “Es improbable que el bitcoin se convierta en un activo de inversión importante para los inversores institucionales”, comentan desde Aberdeen SI. Además, desde la gestora agregan que “el bitcoin no tiene las características necesarias para desafiar al sistema monetario existente”.

Sin embargo, Rick Rieder, CIO de BlackRock se ha mostrado favorable a estos activos, “¿Es una moneda alternativa? Parte de la razón por la que tengo una pequeña parte de Bitcoin es que creo que hay más personas que van a entrar con el tiempo. Tenemos una posición muy moderada en nuestra cartera”. Además, añadía en una entrevista en la CNBC que “me gustan los activos que, francamente, son volátiles, que tienen convexidad al alza, y pude ver que Bitcoin aumenta significativamente”.

En la otra cara de la moneda se encuentra Warren Buffet, el inversor más influyente del mundo. “Las criptomonedas no tienen ningún valor y no producen nada. No reproducen, no te envían un mail de comprobación, no pueden hacer nada y lo que esperas es que alguien venga y te pague dinero por ellas en un tiempo para que esa persona sea la que tiene el problema. Pero en términos del valor: cero”, aseguró a los medios hace menos de un año.

La misma postura comparten Jan Viebig, CIO de Private Wealth Management y Laurent Denize, Global Co-CIO Oddo BHF, quienes comentan que “el bitcoin no posee un valor por sí mismo. Los inversores en acciones poseen una parte de una empresa, cuyo valor depende de sus flujos de caja previstos. El valor de Bitcoin no puede determinarse mediante ningún modelo de valoración estándar. Las subidas de precios se basan únicamente en la esperanza de que se limite el número de bitcoins y que cada vez más compradores hagan subir el precio”.

Con todo esto sobre la mesa, lo que queda claro es que los inversores institucionales están aterrizando paulatinamente en este mercado, que nació en 2009 con la creación de Bitcoin. En parte, están haciendo este desembarco para poder satisfacer la demanda de sus clientes, que ven cómo las increíbles rentabilidades de estas divisas digitales están registrando movimientos vistos muy pocas veces en los mercados tradicionales. Sin embargo, la adopción de esta divisa en la economía cotidiana y la regulación parece que serán los pilares en los que deberán asentarse para seguir creciendo en el futuro.



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