miércoles, 20 febrero 2019
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Inversión

Las fuentes tradicionales de diversificación no mitigaron las pérdidas ante el deterioro de las rentabilidades

En el cómputo global, los fondos multiactivos no protegieron a los inversores de las consecuencias de la volatilidad en las bolsas en 2018.

13 de febrero de 2019. 11:00h Víctor Ranera
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La falta de consenso entre los inversores en torno a las perspectivas del mercado llevó a los inversores españoles a retocar sus carteras de forma diferente a como se afirmó en estudios anteriores, según el Barómetro Global de Carteras de Natixis Investment Managers. En el cómputo global, los fondos multiactivos no protegieron a los inversores de las consecuencias de la volatilidad en las bolsas en 2018.

En España, los retoques introducidos en las carteras durante el año se guiaron por las rentabilidades conseguidas durante los meses anteriores; creemos que ello es debido al menor consenso entre los inversores en torno a las perspectivas del mercado. Las rentabilidades pasadas y el aumento de la incertidumbre también podrían explicar la mayor divergencia entre lo que los inversores han hecho (aumentar el peso de la renta variable estadounidense) y lo que dijeron que iban a hacer (aumentar el peso de Europa y los mercados emergentes). En las carteras de riesgo moderado, el principal cambio de 2018 fue el recorte de la renta fija de mayor riesgo y los fondos multiactivos conservadores. En general, la inquietud en torno a la renta fija de mayor riesgo ha aumentado claramente, especialmente en la deuda corporativa de menor calificación.

Las carteras de los asesores consiguieron rentabilidades negativas en todas las regiones, arrastradas por las caídas de las bolsas. Sin embargo, el análisis de las carteras de inversión en siete mercados realizado por el Departamento de Consultoría y Análisis de Carteras de Natixis Investment Managers reveló que los fondos multiactivos no brindaron la diversificación prevista y, en lugar de eso, mostraron correlaciones elevadas con las carteras de los asesores. Esto sugiere que los fondos multiactivos replicaron en gran medida lo que los propios asesores estaban haciendo.

La renta variable realizó la mayor contribución a las rentabilidades negativas en todas las regiones, con un coste de entre el 3% y el 5% de media, excepto en Italia, donde los asesores tenían unas asignaciones a renta variable mucho más bajas. Sin embargo, los fondos multiactivos realizaron la segunda mayor detracción y costaron entre un 0,5% y un 2% de media, lo que afectó especialmente a Francia, donde estos fondos han gozado tradicionalmente de una gran aceptación. Las inversiones alternativas, como los inmuebles y los futuros gestionados, resistieron mejor la volatilidad que las clases de activos tradicionales, pero aun así su contribución a la evolución de las carteras fue escasa en el mejor de los casos debido a su pobre comportamiento y a las bajas exposiciones. Los activos reales aportaron poco excepto en el Reino Unido, donde los fondos inmobiliarios realizaron contribuciones positivas a las carteras.

Juan José González de Paz, consultor senior en el equipo de Dynamic Solutions de Natixis Investment Managers, señaló: “Es natural que los inversores busquen refugio frente a la volatilidad de los mercados diversificando las carteras, pero de nuestro análisis se desprende que en 2018 la mayoría de los fondos multiactivos se quedaron a medias y en su mayor parte no consiguieron diversificar, lo que contribuyó a las pérdidas de las carteras”.

“Nuestras conclusiones revelan que los inversores necesitan realmente hacer un análisis más minucioso a la hora de escoger un fondo multiactivo y asegurarse de que el fondo está en sintonía con su objetivo de inversión. Dentro de este análisis previo se debería verificar la correlación del fondo con sus carteras actuales, así como con los bonos y las acciones, para asegurarse de que mejorarán el perfil de riesgo y la rentabilidad de la cartera”.