martes, 15 octubre 2019
ZONA PREMIUM
Inversión

Los efectos colaterales de la última crisis del petróleo

Más allá de la fuerte reacción inicial al alza del crudo y de la búsqueda del oro como refugio, las consecuencias de los ataques con drones a instalaciones petroleras saudíes hace unos días cuentan con muchas más derivadas. Uno de los inesperados beneficiados puede ser la FED.

18 de septiembre de 2019. 08:00h Rocío Arviza
  • Los efectos colaterales de la última crisis del petróleo

Hasta la fecha, lo único claro es que los ataques del último fin de semana a instalaciones de la petrolera estatal saudí Aramco han supuesto “la mayor interrupción de producción de petróleo jamás vista”, como recuerda Mati Greenspan, analista senior de eToro. Y, en efecto, estamos hablando de una retirada del mercado de unos 5,7 millones de barriles diarios, aproximadamente el 5 por ciento de la oferta mundial. Lo que está menos claro es qué efectos reales puede tener en los mercados globales y en los diferentes activos: todo va a depender de los derroteros que tome esta nueva crisis geopolítica, de su duración y su alcance. Es decir, el problema está en que el conflicto en Oriente Medio suba de nivel.

Susto o mayor prima de riesgo

Remi Olu-Pitan, gestora de multiactivos de Schroders, entiende que este ataque aislado “no es excesivamente perjudicial para los mercados petrolíferos, ya que existen suficientes reservas de petróleo en todo el mercado mundial. Además, el excedente de producción de la OPEP y de otros productores podría compensar este déficit”. Sin embargo, sí que deja claro que el incidente pone de manifiesto “la fragilidad de la infraestructura de producción de petróleo de Arabia Saudí y el mayor riesgo de que nuevas tensiones geopolíticas en la región del golfo puedan tener un impacto mucho más generalizado en el suministro de petróleo en el futuro”.

Para Esty Dwek, head of Global Market Strategy DNCA ( de Natixis IM), “el precio del petróleo será más elevado a partir de ahora que en los últimos meses, pues se pondrá en precio una prima de riesgo geopolítico que hasta el momento se había ignorado”. Aunque confía en que no se trate de un repunte sostenido, dado que “la producción de shale oil continuará equilibrando los precios a medio plazo”.

En una línea similar se mueve también Michel Salden, Senior Portfolio Manager de Vontobel Asset Management. “Si los saudíes son capaces de restablecer la producción completa en pocos días ( de momento esperan recuperar la capacidad total de bombeo a finales de septiembre), la actual subida de precios desaparecerá y sólo se verá como una prueba de tensión sobre la volatilidad de los mercados energéticos”. De lo contrario, “si esta interrupción resulta ser de más largo plazo, comenzará a tener efectos sobre el crecimiento mundial y conducirá a un escenario de estanflación de la economía mundial”.

Y es que, en este punto, no hay que olvidar que durante el último año, la bajada de los precios del petróleo ha contribuido a reducir la inflación, lo que a su vez ha permitido a los bancos centrales de todo el mundo emprender una política monetaria más acomodaticia. Sin embargo, una escalada de las tensiones en Oriente Medio provocaría un aumento de los precios del petróleo y presionaría al alza sobre la inflación. En este escenario, “los bancos centrales se verían obligados a cambiar su enfoque de estimular el crecimiento económico a controlar la inflación, lo que a su vez sería doloroso para los mercados de renta variable”, augura Olu-Pitan.

Además, en este nuevo escenario, Salden cree que, en un mundo en el que 16 billones de dólares de bonos se negocian con rendimientos negativos, es probable que las materias primas -como activo que proporciona una atractiva rentabilidad de más del 12%, además de los necesarios beneficios de diversificación derivados de la inflación y las coberturas geopolíticas-, “recuperen un papel más destacado en las decisiones de asignación de los comités de inversión”.

Oro y FED

El analista de eToro, Mati Greenspan, subraya que ha sido muy interesante esta semana la reacción del oro a los ataques contra instalaciones de Aramco. Este lunes “casi una hora después de que la hora de apertura programada para su negociación on-line, la cotización del oro todavía estaba cerrada el lunes en algunas plataformas. Aunque el gap no fue tan dramático como el del petróleo, revirtió por completo el peligroso deterioro que había experimentado el viernes a última hora”, explica.

Además, desde esta firma señalan a la FED como el inesperado beneficiario de la actual crisis petrolera. “Tenía dificultades para justificar un recorte de tipos cuando el mercado laboral está en ebullición y la inflación es óptima. Ahora el presidente Powell puede rebajar tipos por segunda vez consecutiva y decir con confianza que las tensiones globales geopolíticas están creando vientos en contra”. El mercado espera que la FED baje este miércoles el precio del dinero en 25 puntos básicos.

Sin embargo, aunque la FED haya encontrado un nuevo aliado en esta última crisis petrolera para defender una nueva bajada de tipos, a EE.UU. -y especialmente a Trump- no le viene nada bien un precio del crudo más alto “pues sería un impuesto sobre los consumidores, un pilar sólido de la economía de EE UU”, reconocen desde DNCA. “El timing no es ideal para Trump, así que esperamos que haya más comentarios desde EE UU sobre la producción para rebajar los temores sobre restricciones del suministro”.