jueves, 19 septiembre 2019
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¿Qué valores defensivos deben tener en cuenta los inversores?

En estos momentos, son muchos inversores los que miran hacia los activos refugio para proteger sus carteras.

11 de junio de 2019. 18:00h Patricia Malagón
  • ¿Qué valores defensivos deben tener en cuenta los inversores?

La guerra comercial, el brexit, la política de los bancos centrales, las tensiones entre Italia y la Unión Europea y la proximidad al final de ciclo económico hacen que los inversores miren cada vez más a los activos catalogados como “seguros”, “defensivos” o “valores refugio”.

Lo cierto es que en el mercado hay un catálogo más o menos amplio de este tipo de activos. El primero de ellos, que todo inversor tiene en la cabeza, es el oro. El metal precioso sube cuando las bolsas bajan y baja cuando las bolsas suben. En la crisis de 2008 se revalorizó en 1.000 euros entre 2008 y 2012 y en los dos últimos años la onza de oro ha subida su cotización de los 1.126 euros a los 1.326 actuales.

Pero no todo es el oro. Los otros activos a los que miran los inversores son los bonos. Sin embargo, los bonos soberanos ofrecen rentabilidades muy bajas, especialmente para el inversor en euro y los corporativos muestran buenos datos solo en el high yield. Por eso, es necesario mirar más allá de esos dos activos para encontrar dónde están los activos seguros por qué son importantes tenerlos en cartera.

Estrategias cuantitativas

Para saber qué activos son defensivos y darán buen resultado en un momento turbulento, la estrategia cuantitativa puede ser clave. “Los modelos cuantitativos de selección de valores y los procesos de construcción de carteras son claros, y siempre generan carteras con posiciones y transacciones fácilmente explicables. Para la estrategia Conservative Equities, eso significa que no solo podemos explicar el porqué de nuestros sesgos en ciertos sectores o países, sino también ofrecer, desde una perspectiva de riesgo bajo, una buena exposición del atractivo global de los distintos sectores y países de nuestro universo de inversión.” comenta Jan Sytze Mosselaar, gestor de cartera senior de la estrategia conservative de la gestora holandesa Robeco.

Una manera de seleccionar estos activos es utilizar una estrategia de value investing para descartar aquellas acciones que estén caras o atraviesen una tendencia negativa. Otros factores que se deben tener en cuenta es el de la volatilidad, aunque no debe de ser el único para la construcción de una cartera defensiva.

“Hemos encontrado que sectores más defensivos, como Servicios Públicos, Inmobiliarias y Productos Básicos de Consumo, obtienen una buena puntuación en los distintos factores que el modelo considera, aunque Productos Básicos de Consumo sigue estando caro en términos relativos, por lo que es menos atractivo que otros sectores. Por otra parte, los sectores cíclicos de Tecnologías de la Información, Materiales, Bienes de Consumo Discrecional e Industrial, presentan un interés netamente inferior.”, destaca el experto.

En cuanto a las previsiones sobre los beneficios corporativos, Stéphane Dutu, analista fundamental de Unigestion afirma que, como resultado de la reducción del ritmo del crecimiento global, “las expectativas de ganancias han estado cayendo, lo que es “una carga para las acciones”. Y con las valoraciones de capital ya materialmente por encima de sus medias históricas, espera que los niveles actuales “no sean sostenibles frente a la disminución de los pronósticos de beneficios”. Por eso, apuesta también por un planteamiento defensivo.