miércoles, 12 diciembre 2018
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Rentamarkets apuesta por esta idea para la renta fija

Desde la gestora considera que los bonos corporativos de Volkswagen pueden ser interesantes para tener en cartera.

30 de noviembre de 2018. 12:00h Héctor Chamizo
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La búsqueda de oportunidades cada vez se ha vuelto más difícil. El escenario macroeconómico con las incertidumbres por la guerra comercial o el Brexit dificultan la tarea de la selección de activos. Sin embargo, las gestoras se siguen poniendo manos a la obra para establecer sus prioridades.

En este sentido, desde Rentamarkets explican que dentro del universo de renta fija y rating investment grade, encuentran el bono de Volkswagen que ofrece rentabilidades entorno al 3% anual con un vencimiento a 12 años. Esta rentabilidad, explican, "es bastante atractiva en la situación de bajos tipos de interés que vivimos actualmente y con los depósitos bancarios ofreciendo poco más de un 0%".

Volkswagen tiene una capitalización de 72.000 millones y es uno de los mayores productores de coches del mundo vendiendo más de 10 millones de vehículos al año y contando con una gran gama de marcas de las más conocidas del sector.

La sensación actual del mercado en el sector autos está extrapolando una rápida transición del vehículo de combustión interna al eléctrico, cuando en realidad esta tipología de inversiones se tiene que ir elaborando lentamente para poder obtener beneficios de la venta de los coches eléctricos. Las empresas más destacadas del sector tienen expectativas de contar con una capacidad de coches eléctricos para 2022 de entre 12-16%.

Por último, hay que destacar que las empresas del sector automovilístico cuentan con restricciones de contaminación en Europa, que no pueden sobrepasar los 122 gr Co2/km de media en los vehículos vendidos. Para comprender la situación de Volkswagen al respecto hay que saber que los coches de diésel emiten menos Co2 y más NOx que los de gasolina. Esta situación cambiara el mix de la oferta del sector.

La gestora concreta que el mercado ve que las primas que cobran las grandes firmas alemanas se pueden perder ya que en el futuro con el coche eléctrico (que es mucho más básico que uno de combustión) no se va a poder emplear el concepto de “ingeniería alemana” como argumento de venta. En definitiva, el mercado descuenta que no va a haber tanta diferenciación por marca. Esa percepción podría ser excesiva puesto que los coches son algo más que el motor que llevan, entre otras cosas se vende también el diseño, las calidades interiores, el estatus social y es por estas razones por las cuales podría ser desproporcionado el argumento inicial.