lunes, 22 julio 2019
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Wall Street expectante ante una nueva hornada de tecnológicas

Este viernes sale a bolsa Lyft, la empresa de alquiler de vehículos con conductor que compite con Uber. Lo hace valorada en algo más de 23.000 millones de dólares y en medio de una gran expectativa. Los inversores miran con ansia a uno de los grandes unicornios de EE.UU. Su estreno puede servir para calibrar el estado de forma de Silicon Valley: muchas otras tecnológicas están en la pista de salida hacia Wall Street.

29 de marzo de 2019. 00:01h Rocío Arviza
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La valoración con la que Lyft llega al parqué pone sobre la mesa el fuerte interés que ha suscitado la compañía pese a que, a día de hoy, es una compañía en pérdidas. En el último ejercicio ha registrado números rojos de 911 millones de dólares, un 32 por ciento más. Pero los inversores parece que se fijan en otros datos, en sus 30,7 millones de clientes y en que ya controla un 39 por ciento del mercado estadounidense. Le va comiendo terreno a Uber.

Antesala de otras grandes OPV

Hoy mismo sabremos cómo es la acogida inicial de Lyft en Wall Street. Pero su estreno es interesante también porque su OPV abre paso a las que están por llegar: están previstas las de Uber, la de Pinterest, la de Slack (una aplicación pensada para el mundo laboral que ya se valora en unos 7 millones de dólares) o incluso la de Airbnb, aunque parece que esta última podría no llegar en 2019. Se trataría, en todo caso, de una hornada de empresas tecnológicas en la parrilla de salida hacia el parqué que no se registraba desde 1.999, justo antes del pinchazo de la burbuja punto.com. ¿Podemos estar ante otra burbuja?

Rafael Ojeda, director de análisis de Fic Trade, destaca que no es comparable la situación actual con la de entonces. “Ahora los inversores ya tienen la experiencia de lo sucedido en 2.000 y van a mirar los números y no solo la idea de negocio. Ahora se mirará a la competencia y hay más información para poder contrastar porque ya ha habido tecnológicas que sí que han tenido éxito en los últimos 10-15 años”, asegura. Además, destaca que no solo se va a valorar si esta nueva hornada de compañías tecnológicas tienen las bases para poder triunfar en bolsa. También se observará si se pueden poner en disposición de ser compradas.

¿Es adecuado el momento de salida a bolsa?

Que el actual es un momento disruptivo desde el punto de vista tecnológico parece claro. Lo que no está tan claro es que el escenario actual de mercado, con la sensación de que estamos al final del ciclo, sea el más adecuado para aterrizar en el parqué. “Entrar en compañías que no te van a ofrecer dividendo y cuyo crecimiento está soportado por las expectativas no parece una buena idea habiendo tantos peces en el mar”, señala Ojeda.

Pero dicho esto, el director de análisis de Fic Trade, reconoce que tienen que salir. “Ya han contrastado su negocio, ya han crecido y tienen que capitalizar la empresa y dar el salto al parqué para que accionistas que aportaron capital semilla se puedan retirar con una plusvalía importante”.

Prudencia en bolsa

Diego Martínez Burzaco, director general de MB Inversiones, considera que hay mucho marketing detrás de las OPVs tecnológicas que se esperan este año en Wall Street. “Creo que suponen riesgo para los inversores porque las valoraciones son elevadas y muchas de ellas no son rentables aún en la etapa actual”. Y, en efecto, ni Uber, ni Lyft ni Pinterest, la plataforma para compartir imágenes con más de 250 millones de usuarios, lo son. La excepción aquí sería Airbnb, la firma de alquileres con fines turísticos, porque sí gana dinero desde 2016 pese a tener abiertos frentes judiciales con los ayuntamientos de varias grandes ciudades, entre ellos el de Barcelona.

Al igual que Ojeda recomienda prudencia con estas compañías, Martínez Burzaco asegura que “como inversor me sentiría más seguro mirando los números y el balance de estas empresas una vez que ya tengan rodaje en la bolsa”. Mientras tanto, apuesta por lo conocido. “Creo que hay algunas alternativas entre las tecnológicas que tienen mucho más track record, como Apple, en la que invertiría con mayor seguridad”. Además, entre las small caps del sector apunta a las que están ligadas a la industria de la salud porque están generando una revolución en cuanto a dispositivos y nuevas formas de cuidarse. Cree que ahí hay valor a medio/largo plazo.