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La España vacía sacude el empleo autónomo

El descenso en el número de actividades encabezadas por un autónomo ha sido más acusado en las regiones más afectadas por la despoblación

02 DE enero DE 2020. 07:45H Carmen Muñoz

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El éxodo rural pasa factura al trabajo autónomo. Tras un período de crisis económica en el que muchos profesionales vieron en el autoempleo una fórmula para continuar en el mercado laboral, lo cierto es que se toparon con una nueva realidad sociodemográfica que ha dado paso a un escenario no exento de retos. A la sombra de la recuperación económica ha crecido la tendencia imparable de la 'España vacía', con una significativa repercusión en el empleo por cuenta propia.

La falta de oportunidades para emprender y la ausencia de relevo generacional se han retroalimentado hasta configurar un nuevo escenario cada vez más latente en regiones como Asturias o Castilla y León. Tal y como pone de manifiesto un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), estas dos comunidades han sido de las más castigadas en materia de creación de empleo por cuenta propia entre el período 2009-2019 con una pérdida del 8,3% y de 8,5% de sus autónomos, respectivamente.

A las citadas hay que añadir otras como Galicia (-7,4%), Aragón (-6,6%), País Vasco (-6,1%), Cantabria (-5,2%), La Rioja (-4,5%) y así hasta un total de nueve comunidades autónomas en las que el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) ha registrado notables descensos. "Se comprueba como las comunidades en las que desciende el número de actividades regentadas por un autónomo se corresponden con las que más están sufriendo la despoblación. Cuando en un pueblo se cierra un pequeño negocio o se dejan de ofrecer servicios profesionales, el pueblo muere. Los jóvenes se marchan y las actividades y negocios pierden toda posibilidad de clientes", lamenta el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

La otra cara de la moneda viene representada por Melilla (+50,2%), Ceuta (+15,7%) y los archipiélagos, que se han convertido en los grandes dinamizadores del empleo autónomo en los últimos diez años. En concreto, mientras que en Islas Canarias el repunte ha sido del 21%, con más de 22.000 trabajadores por cuenta propia más, en Islas Baleares este ascenso ha sido del 13,6% y supera las 91.000 personas inscritas en el RETA. Le siguen de cerca también Andalucía y la Comunidad de Madrid. Llama la atención el caso de Cataluña, con una ligera evolución del 0,3%.


Las mujeres tiran del empleo autónomo

En conjunto, a lo largo de este período, el sistema de Seguridad Social autónomo ha sumado 104.851 personas más. Este comportamiento obedece casi exclusivamente al emprendimiento femenino, ya que son ellas quienes más se han decantado por esta modalidad y las "responsables de llevar al RETA" a signo positivo en el período analizado.

Así, las mujeres han sumado un total de 115.843 nuevas altas (+10,9%), en detrimento de los hombres, que han contabilizado 10.992 bajas (-0,5%). Únicamente Andalucía, Comunidad Valenciana, Islas Canarias, Islas Baleares y Comunidad de Madrid han sumado autónomos varones en la última década. Precisamente se trata de zonas en las que el predominio de emprendedores masculinos también es mayor.


Se dispara el autoempleo en los mayores de 55 años

Uno de los aspectos más significativos del informe es el incremento del número de personas por encima de los 55 años que se han decantado por el empleo autónomo en este periodo y al que ATA achaca el aumento en el número de cotizantes del citado sistema. En el momento actual, este colectivo asciende a 883.001 personas, con un aumento del 27,7%.

No ha ocurrido lo mismo con el colectivo de entre 20 y 54 años que, según los registros, no ha conseguido remontar los niveles previos a la crisis. De hecho, especialmente acusada es la bajada de aquellos de entre 20 y 24 años, que se reduce en un 14,5%. Solamente se salvan los jóvenes de entre 16 y 19 años que han comenzado su trayectoria profesional con fuerza y superan los 7.770 inscritos.


Emergen las actividades profesionales

Una década después después del estallido de la burbuja inmobiliaria, el panorama del trabajo autónomo es totalmente diferente. En este sentido, el sector de la construcción ha sido uno de los más afectados con la pérdida de casi 77.780 personas, seguida de Industria (-31.704), agricultura (-25.311), transporte (-6.458) y comercio (-3.959). En su lugar, estas han sido desplazadas por el ámbito de la educación (+60,3%), las actividades sanitarias (+57,6%) y las actividades profesionales (+46%), lo que configura un escenario más diverso con el autónomo societario en auge frente a la tradicional figura del autónomo persona física.

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