economia

La ola de consumo más famosa sigue creciendo

Los artículos de tecnología, viajes y moda son los más demandados durante el 'Black Friday'

14 DE noviembre DE 2019. 08:22H Alexandra Gheorghiu

9b44cc2ee1fe984320583982491c638c.jpg

Lo que inventaron los comerciantes estadounidenses en los años sesenta para mejorar sus ventas después del día de Acción de Gracias, ha perdurado hasta nuestros días dando lugar a la ola de consumo más conocida, Black Friday. Sin embargo, el "Viernes Negro" no llegó a España hasta el año 2012 y no fue hasta 2016 cuando finalmente acabó imponiéndose el término Black Friday. Tal es el éxito de esa fecha que se ha ido extendiendo a todo el planeta y cada vez reúne más adeptos. Y al no ser suficiente un solo día de descuentos, se ha unido a otros eventos comerciales como el Cyber Monday o también el Singles' Day (conocido como 11.11 o Día de los Solteros). Incluso se habla de una Cyber Week. Una estrategia que representa el preludio de la campaña de compras navideñas por lo que eCommerce, retailers y tiendas físicas se suben al 'carro' para aumentar sus ventas.

En comparación con el mes de octubre, España presentó el año anterior un aumento de ventas del 495% durante el Black Friday, lo que le sitúa como el quinto país por detrás de Noruega, Polonia, Canadá y Brasil, según analiza la plataforma publicitaria, Criteo. No obstante, este comportamiento no es parejo en relación al Cyber Monday, el cual no tiene aún un gran impacto. Pero en países como EEUU, Canadá y Australia tiene unas cifras de ventas muy similares a las registradas durante el Black Friday.  

Teniendo en cuenta que cada vez son más días, las marcas y retailers se esfuerzan para no centralizar todas las ofertas en el 'Viernes Negro', sino que lo extienden a toda la semana. Con ello se anticipan y atraen consumidores que están esperando para comprar en cuanto la oferta aparece. Los resultados reflejaron que hay un incremento que sobrepasa el 100% y el 200% durante el miércoles y jueves previo al Black Friday, en relación a esos dos días de la semana anterior. Tal y como señala Criteo, la avalancha de compras se produce el jueves a partir de las 21:00 horas hasta la 1:00 de la mañana. Esta franja horaria supone un incremento de ventas de hasta un 900%, respecto al mismo día de la semana anterior a la misma hora. De hecho, esta cifra lleva a España a la segunda posición con un mayor pico de porcentaje, solo por detrás de Noruega.

Tras estos 'minutos de oro' las ventas permanecen constantes con un alto volumen de compras y comienzan a descender según se acerca la madrugada del sábado y durante todo el día.

El interés por esta cita comercial es cada vez mayor, ya que se han registrado más de 2,2 millones de búsquedas en Google relacionadas con esta fecha en España. Las previsiones para este año 2019 apuntan a que las ventas online crecerán en torno a un 10,11% con respecto al año anterior, indica el portal Cuponation, es decir, los comercios electrónicos generarán 1.710 millones de euros.




Transacciones realizadas en Black Friday 2018 según categoría. Gráfico Cuponation.

Por su parte, la compañía de generación de ingresos adicionales en eCommerce, Webloyalty, estima en su último informe que el ticket medio de los consumidores será de 240 euros durante esta semana negra. "Los consumidores aprovechan estas fechas con descuentos para anticipar las compras navideñas de importes medios-altos, es decir, son compras meditadas previamente por lo que se deja poco margen a la improvisación, sobre todo, en lo referente a dispositivos tecnológicos o viajes", afirma Paula Rodríguez, Business Development Director de Webloyalty.

Teniendo en cuenta que muchos compradores esperan hasta estas fechas clave para realizar sus compras, los retailers tienen que cuidar mucho todos los canales de comunicación con los clientes, la omnicanalidad. Desarrollar un plan de marketing específico para Black Friday es interesante para programar las diferentes campañas publicitarias y así lograr los objetivos planteados, un hecho que está muy relacionado con fijar una adecuada estrategia de precios que permita controlar el tráfico y las ventas. Todo ello sin olvidarse de asegurar que se dispone del stock suficiente para atender la oleada de demandas del consumidor así como comprobar los métodos de envío

BNY Mellon: "creemos que es momento para la gestión activa"