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La posible suspensión de los Juegos Olímpicos acelera el efecto dominó a nivel mundial

Han esperado hasta el último minuto, pero ahora el pánico también se come los grandes eventos deportivos y culturales y con ello a muchas empresas pequeñas enfocadas en dar servicios a estos. Lo peor: los seguros no lo cubren.

10 DE marzo DE 2020. 14:29H Stefanie Claudia Müller

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Con la cancelación de algunas de las clasificacaciones previas a los Juegos Olímpicos, que conllevaba también mucho trabajo de medios de comunicación, inversiones publicitarias, trabajos de traducción y servicios de agencias de viaje, se puede esperar que dentro de muy poco se anuncie la suspensión o el aplazamiento de los propios Juegos por las restricciones que impiden ya un procedimiento adecuado de los preparativos. De esta manera el efecto dominó del pánico por el coronavirus se acelera con una velocidad que sorprende hasta a los más escépticos y demuestra que poco control tenemos al final sobre nuestra economía a pesar de toda la tecnología que manejamos. “Previsiones son muy difíciles en este escenario”, admite Gonzalo de Cadenas Santiago, economista jefe de Mapfre. Aunque todo el mundo dice que el coronavirus muere con una temperatura superior a los 25 grados centígrados, está claro que hasta verano la economía mundial experimentará un bache enorme por las forzadas restricciones en el consumo de todo tipo de servicios que nos puede llevar a una situación muy grave si no medimos cada paso que tomamos.

La posible cancelación de los Juegos Olímpicos del 24 de julio puede acelerar un proceso de recesión mundial por el efecto dominó para otros eventos deportivos y culturales que vienen con mucho presupuesto y adelantos de pagos. En peligro están ya las dos grandes citas futbolísticas del año, la Copa América y la Eurocopa, del 12 de junio al 12 de julio. “El problema se agrava para todos los que vivimos de una planificación a largo plazo y hemos ejecutado ya pagos para dar servicios en ciertos eventos deportivos o culturales. El escenario actual de restricciones puede llevarnos rápidamente a la ruina, porque hemos perdido dinero y además no ingresamos durante un tiempo”, dice Álvaro Rodríguez, propietario de Moose City Burger Truck, involucrado en festivales y programaciones deportivas como el "Hipódromo" en Madrid o en "Madreat", un Foodtruck Festival que también acaban de cancelar: “En los contratos dicen claramente que no nos devuelven el anticipo en caso que haya fuerza mayor”.


 “Fuerza mayor” – el camino a la bancarrota para muchas empresas

Lo confirma el abogado alemán Martin Glöckner: “Todos los organizadores del mundo se pueden basar ahora en este argumento”. Para él la única excepción que hay cuando se ha prestado un servicio que todavía podría tener uso en el futuro: “Ahora todo el mundo en la cadena de un evento intentará cobrar, aunque habrá acuerdos, los perdedores siempre serán los acreedores al final de la cola”. En caso de un evento desplazado no habrá problema, pero si es realmente suspendido el dinero está perdido, salvo que los organizadores se pongan de acuerdo con los provedores que para la proxima edición ya no tendrían que pagar su participación. Sin embargo, no están obligados a hacerlo. "Pero hay un punto clave", dice Glöckner: "Si no hay una instrucción pública para cancelar el evento, el organizador no se puede basar en fuerza mayor”. Quiere decir ahora las administraciones juegan un papel importante. De todos modos, quienes no pararán de trabajar de aquí en adelante son los abogados que intentarán luchar por sus clientes por las indemnizaciones o devoluciones de los pagos anticipados.

La situación para los eventos culturales y deportivos es extremente grave ahora en Europa. Pero Mercedes Korzeniowski que organiza actualmente una exposición de arte en Basilea intenta mantener la calma: "Es cierto que cada día puede cambiar el escenario, pero por el momento sigo adelante con mis planes". Sin embargo, Suiza es uno de los países más estrictos. Con el primer caso de infectados en su país han anulado ya en febrero grandes eventos, exposiciones y conciertos. Y con las restricciones de los vuelos y el pánico generalizado, no se sabe muy bien si los pocos eventos que todavía tienen lugar tendrán mucho éxito lo que lleva a más cancelaciones y consecuencias económicas por las inversiones ya hechas. “En un lado vemos aquí en Suiza eventos como el carnaval y ferias grandes cancelados, pero luego están todavía abiertos los cines, el metro funciona y parece que la gente hace vida normal”, cuenta Korzeniowski que ahora piensa invertir en el streaming de su exposición en el Basel Art Center para mejorar su visibilidad en tiempos de pocos visitantes. Algo que vamos ver cada vez más después de esta situación de emergencia: transmisiones de conferencias o reuniones por video, skype, streaming o simplemente por teléfono.


Por fin Greta Thunberg consigue que se pare la economía

Claramente hay un gran ganador en todo ello: Greta Thunberg. Lo que a la activista sueca le parecía imposible hace unos meses ahora lo estamos ejecutando como si fuera una ley natural: se reduce drásticamente el tráfico aéreo, el tráfico y también la logística. Sin duda este año se van a reducir las emisiones contaminantes y quizas también habra un auge en el teletrabajo después de haber experimentado que se puede perfectamente trabajar desde casa. Para la lucha contra el cambio climático es ideal, porque puede también provocar que muchas empresas se den cuenta de que no son necesarios tantos viajes y ferias. "Pero para la economía mundial a corto plazo es dramático", reconoce el economista De Cadenas Santiago. Quienes están ya en estado crítico son las líneas aéreas. British Airways (BA) cancela más de 200 vuelos entre el 17 y el 28 de marzo, incluso a Alemania, Italia, Francia, Austria, Irlanda y Suiza. Los aeropuertos de Londres Heathrow, Gatwick y City Airport se ven afectados. En este caso por lo menos hay recompensa: de acuerdo con el aviso de BA, los pasajeros pueden elegir entre el reembolso y la nueva reserva. Lufthansa extendió la suspensión de sus vuelos de pasajeros a China continental hasta finales de abril y redujo el horario de vuelos a Asia e Italia. Aunque muchos sueñan con ello, expertos del sector de seguros están de acuerdo que para pandemias nunca habrá curas económicas. "Si alguien contrae el virus antes del viaje, se aplica el seguro de cancelación de viaje", explica Michael Schwarz, jefe de seguros de propiedad de MLP: “Sin embargo, esto no se aplica si el virus se clasifica como una pandemia; este es un criterio de exclusión y las compañías de seguros ya no ofrecen protección en ningun caso".

“En BME Growth se puede ganar mucho más del 100% con una empresa, pero también perder todo en otra"