liderazgo

Álvarez (Grupo Energía Bogotá): "El talento no tiene género"

Entrevista a Astrid Álvarez Hernández, presidente del Grupo Energía Bogotá

30 DE septiembre DE 2020. 08:30H Mario Talavera

ef94a307f868ee9ac6efaa2130b5a67f.jpg

La igualdad es una de las metas que se marcan las empresas a los dos lados del Atlántico. Y representa un reto mayor si cabe en sectores masculizados tradicionalmente, como es el de la energía. DIRIGENTES tuvo la oportunidad de pulsar la opinión de Astrid Álvarez, dirigente de Grupo Energía Bogotá durante un congreso celebrado en Madrid hace unos meses.

¿Es muy difícil para una mujer llegar a un puesto de este nivel en el sector energético?

Soy una mujer muy afortunada porque he dirigido desde los 20 años compañías tradicionalmente lideradas por hombres. Empecé en la minería y en otros sectores como el de concreto, en los que he trabajado de la mano de ellos. Actualmente, dirijo un grupo empresarial de energía que tradicionalmente ha sido liderado por hombres es sus 123 años de historia, quizá porque se necesita fuerza para los compresores, la construcción de líneas eléctricas, etc. Pero desde que asumí la presidencia, en 2016, he realizado una transformación en el grupo y le he dado más espacio a las mujeres en todos los roles, como los operativos en los que antes no había mayor participación. Actualmente dos mujeres gerentes dirigen dos de los principales proyectos de transmisión eléctrica en Colombia. El 33% de los cargos directivos y de la Junta Directiva son ocupadas por mujeres y éstas son el 41% de todos los colaboradores de la compañía.

Soy una convencida de que el talento no tiene género y que en las áreas operativas y técnicas hay que darles espacio a las mujeres. Pero hay que comenzar por detalles que pueden parecen muy simples pero que marcan la diferencia, por ejemplo, los baños que están diseñados para hombres. Hay que reorganizar físicamente su infraestructura. También debemos darles oportunidad a los hombres para que estén más sus hijos, que puedan cuidarlos y compartir con ellos los momentos especiales. No solo debe darse permiso a las mujeres. Me he dado cuenta de que lo que necesitan estas empresas es feminidad, sensibilidad por el cuidado del otro. Para concluir, diría que las mujeres tenemos una forma de aproximarnos a los negocios diferente a los hombres. Y ambas son necesarias dentro de la organización.