domingo, 18 agosto 2019
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Liderazgo

"De todas las derrotas podemos aprender, siempre"

Entrevista a Luis Ronda Zuloaga, autor de 'Lecciones de Historia para la empresa' (Editorial ALMUZARA)

24 de junio de 2019. 16:29h Manuel Gutiérrez
  • "De todas las derrotas podemos aprender, siempre"

Se dice que "quien no conoce la historia está condenado a repetir sus errores". Estudiando detenidamente los hechos que ocurrieron en el pasado, podemos aprender grandes lecciones y trasladarlas a campos tan pragmáticos como el de la gestión empresarial. Precisamente de ello se ha encargado Luis Ronda Zuloaga en Lecciones de Historia para la empresa (Editorial ALMUZARA). El Ingeniero Agrónomo, con una larga trayectoria profesional en destacadas empresas multinacionales, se ha embarcado en el análisis de los grandes éxitos y fracasos del pasado.

Es Ingeniero Agrónomo. ¿Qué le ha aportado esta formación en la elaboración de este libro?

Soy Ingeniero Agrónomo por vocación y he trabajado a lo largo de mi carrera profesional en empresas de alimentación e ingeniería. Actualmente lo hago en una empresa de biotecnología. La de Ingeniero Agrónomo es una carrera técnica multidisciplinar. A partir del tercer curso me especialicé en Industrias Agrarias. Estoy muy satisfecho de mi formación y de la base técnica y científica que me proporcionó, ha sido fundamental en mi desarrollo profesional.

Un trabajador debe seguir formándose a lo largo de toda su vida. Asumí responsabilidades como director general siendo muy joven, por lo que pronto tuve que completar mi formación con cursos de gestión empresarial. Esos cursos y mi afición por la lectura, especialmente la psicología y la historia, complementaron mi formación técnica con una formación más humanista. Esta combinación ha sido de gran utilidad en el desarrollo de mis responsabilidades como directivo en las empresas en las que he trabajado.

Creo que toda esta formación y experiencia se refleja de alguna manera en el libro. Un buen amigo, también ingeniero, me comentaba que le encantaba la estructura y claridad del libro, así como el desarrollo ordenado de los capítulos, “muy de ingeniero”, me comentaba.

¿Cómo se le ocurrió unir dos campos como son la historia y la empresa?

Me encanta mi trabajo y siempre he tenido inquietud por leer y aprender cosas nuevas. También soy muy aficionado a la historia como he comentado, especialmente a la historia de España. De esta afición y de la pasión por mi trabajo surgieron hace años unas conferencias en las que combinaba historia y gestión empresarial. Esas conferencias siempre gustaron y gustan mucho. La historia de España es maravillosa, hay personajes y hechos históricos de un tremendo interés y atractivo. Estos hechos históricos dan pie a hablar de diversas disciplinas empresariales: liderazgo, estrategia, organización, recursos humanos, financiación, logística, etc. La combinación funciona y es muy eficaz a la hora de formar o transmitir mensajes a una organización. Por otro lado, es algo entretenido, diferente y satisfactorio desde un punto de vista cultural y humanístico, lo que sin duda aporta valor a cualquier organización.

A la hora de dirigir, el liderazgo es un valor, entiendo, que imprescindible. Los Reyes Católicos, según destaca en el libro, fueron dos personajes de enorme trascendencia. Pero “no hubieran sido posible” todas sus acciones “sin la participación de las personas que les ayudaron a ejecutarlas”. ¿Cuánto de importante es el entorno de un dirigente?

El éxito de una organización se debe al trabajo y a la participación de todas las personas que la componen. La organización son las personas y todas aportan su “granito de arena”. Las personas prescindibles, desaparecerán de cualquier organización empresarial tarde o temprano. Ahora bien, las responsabilidades de las personas son distintas, unas personas tienen más responsabilidad que otras y en este sentido el desempeño del líder condiciona bastante el resultado de la organización. Me gusta la frase “el pescado comienza a pudrirse por la cabeza”, creo que es bastante ilustrativa. Hoy en día, en las organizaciones modernas se establecen diversos contrapoderes para evitar la dependencia excesiva de las personas en ciertas decisiones. Esto es importante tanto desde el punto de vista operativo, como estratégico, del control interno, etc. En el capítulo 3 del libro, apoyándome en el desastre de la lanzadera espacial Challenger, reflejo la importancia que tiene el que las diferentes decisiones empresariales se tomen al nivel adecuado de cada organización.

¿Qué personaje de la historia piensa que habría sido un buen dirigente en la actualidad?

Me fascina la figura de los Reyes Católicos. Todas las reformas y acciones que desarrollaron a lo largo de su reinado no fueron fruto de la improvisación o de la casualidad. Incluso desde un punto de vista ético y moral, la moral de hace quinientos años por supuesto, en su reinado no se hicieron nunca las cosas por azar o a cualquier precio. En este sentido creo que los Reyes Católicos tuvieron una clara visión estratégica de lo que había que hacer en la España del S XV para convertirla en la primera potencia mundial de su época, posición de referencia que se mantuvo durante más de ciento cincuenta años hasta bien entrado el S XVII.

Tal y como describe en el libro, “España disfruta del dudoso honor de encabezar la clasificación mundial de países con el mayor número de suspensiones de pagos a lo largo de la historia”. ¿Por qué?

En el capítulo 5, en el contexto de la pérdida del liderazgo mundial de España a finales del S XVII, explico la importancia de una buena gestión financiera en cualquier organización empresarial moderna. España quebró en reiteradas ocasiones porque sus gobernantes gastaban más de lo que ingresaban. No eran suficientes los impuestos recaudados en los vastos territorios del imperio; ni el rico comercio con los virreinatos de tres continentes diferentes; ni la liquidez que aportaba a la economía mundial la plata que venía de América. España se desangraba con un gasto desbocado fruto de los conflictos en los numerosos frentes abiertos. Se gastaba más de lo que se ingresaba por lo que había que endeudarse, pero esa deuda generaba a su vez nuevos gastos y al no poder pagarla se producían las quiebras.

Da vértigo ver como nuestros actuales dirigentes en España presentan año tras año unos presupuestos deficitarios, en los que los gastos superan a los ingresos. Fruto de este déficit, aumenta el endeudamiento de la economía española, y ello a pesar de la elevadísima carga fiscal a la que ya nos vemos sometidos empresas y ciudadanos. Si a esto unimos la gestión temeraria de las pensiones, parece que falta poco para que los actuales dirigentes económicos de España hagan buenos a los financieros de los Austrias...

¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

No soy historiador, soy un aficionado a la historia. Por tanto, el proceso de documentación es fundamental a la hora de elaborar un libro como este. Me he basado en autores contrastados y de reconocido prestigio, todos ellos citados en la bibliografía de los distintos capítulos. Sin estos libros y el trabajo de sus autores no hubiera sido posible escribir el libro.

En el proceso de selección de los autores ha primado la rigurosidad y la objetividad. En todas las facetas de la vida, pero especialmente en la historia, hay que tratar de evitar sesgos ideológicos y nuestros propios condicionantes sobre buenos y malos. Por otro lado, revisar hechos históricos que ocurrieron hace cientos de años bajo las perspectivas morales y sociales del S XXI ni es justo ni es correcto. Hoy en día hay disponible una gran cantidad de información. Hay que leer mucho. El debate sobre la calidad y la veracidad de la información no es nuevo ni es exclusivo de la historia. Hoy en día, en muchos aspectos de nuestra vida, es imprescindible documentarse bien y preocuparse por la rigurosidad e independencia de las fuentes de información. Como cito en el libro, el esfuerzo por conocer la verdad es el germen de la independencia y de la libertad personal.

En el momento en el que recopiló toda la información, ¿utilizó alguna fuente adicional para relacionarlo con el mundo económico-empresarial?

A la hora de profundizar sobre el contexto en que se desarrollaron los hechos históricos, he utilizado libros de historia de la economía que son la base de asignaturas, o parte de asignaturas, en diversas carreras universitarias: empresariales, económicas, ingeniería, etc.

También he utilizado libros de gestión empresarial en los que fundamentar las conclusiones de gestión de los diferentes capítulos. El libro tampoco pretende ser un manual de gestión empresarial, pero el lector encontrará algunas técnicas e ideas modernas que he utilizado con éxito a lo largo de mi vida profesional.

En el capítulo 4 propongo un sencillo modelo de liderazgo que llamo “Liderazgo Basal”. Ese modelo lo utilizo posteriormente en el capítulo 6 para analizar las diferencias entre los estilos de liderazgo de los almirantes Nelson y Villenueve, protagonistas de la Batalla de Trafalgar.

¿De qué gran derrota de la historia debemos aprender?

De todas las derrotas podemos aprender, siempre. Y no solo de derrotas colectivas sino también de derrotas o fracasos individuales. Para tener éxito tienes que fracasar y superar el fracaso. Es muy importante analizar el fracaso, no de manera morbosa o derrotista sino de manera pragmática y positiva. En el deporte y en la empresa es muy importante aprender de los competidores, saber detectar que hacen mejor que nosotros y aprender de ellos. En el libro pongo el ejemplo de la derrota de Trafalgar. Hay lecciones muy importantes tanto en el contexto en que se desarrollan los acontecimientos como en los detalles de la batalla. Yo destacaría tres aspectos: las diferencias de tecnológicas y tácticas entre las flotas, las diferencias de actitud y aptitud entre las tripulaciones y las diferencias de liderazgo entre Nelson y Villeneuve.