liderazgo

"El envejecimiento de la población no es una crisis, sino una oportunidad"

Entrevista a Raquel Roca, autora de 'Silver Surfers' (LID editorial)

06 DE octubre DE 2019. 00:00H SP

franciscopizzorno3-copia-1_41-168846_20190620121259.jpg

Hemos conseguido vivir más y mejor. La sociedad está envejeciendo, lo que llevará a que, en 2050, habrá más personas mayores de 65 años que menos de 5 años. La cuestión está en que todo este escenario viene acompañado de una discriminación y estereotipificación a nivel laboral por, precisamente, cuestiones de edad. Ahí es donde aparecen los silver surfers. Nos lo cuenta Raquel Roca, autora de SILVER SURFERS.

¿Qué es un silver surfer?

Silver surfer es quien, a partir de los 40 años, se preocupa por cuidar y planificar su nueva longevidad profesional. Puede haber pillado este tsunami de cambios vertiginosos entre lo digital y lo demográfico al profesional con 40, 50 o ya entrados los 60 años, no importa, siempre y cuando tenga interés en mantenerse activo, quiera aportar —y revolucionar— a la sociedad, desea que esa sociedad a su vez siga teniendo un hueco visible para los mayores, le duele y actúa contra la discriminación por cuestión de edad (edadismo), quiere preparar tu vida de retiro (la de la vejez real) de la mejor de las maneras, desea seguir aprendiendo para surfear las olas de cambio digital y quiere seguir estando -o empezar a estar, da igual cuantos años le caigan— en la cresta de la ola profesional.

También como silver te sentirás identificado porque esta etapa de la vida está muy ligada a la búsqueda de la autorrealización personal y profesional.

Habla del concepto edadismo en el mercado laboral. ¿A qué se deben estos prejuicios?

Edadismo es el término referido a la discriminación y estereotipificación por cuestiones de edad, es decir, cuando alguien asume —o le hacen pensar— que es demasiado viejo o joven para desarrollar algo. El edadismo es, junto al racismo y al sexismo, una de las tres grandes formas de discriminación en la sociedad, según denuncia la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA); con el matiz de que el edadismo afecta o afectará a cualquier persona... Según la Asociación de Empleo Sénior, la edad de discriminación hoy empieza a los 40 años. Es también a partir de esta edad cuando uno comienza a tener peligrosos pensamientos del tipo «a mí esto ya me pilla muy mayor» (por ejemplo, a la hora de adquirir nuevas competencias digitales), o que se autoexpulse del mercado laboral; de ahí que sea una edad perfecta para empezar a combatir estos síntomas. Es decir, el edadismo viene de otros pero también a menudo de nosotros mismos. No solo se produce la discriminación no contratando o expulsando antes de tiempo a los profesionales maduros, también se produce cuando olvidamos incluirlos en los programas de aprendizaje (capacitación), liderazgo, planes de carrera, etc.

A grandes rasgos, ¿cuáles serías las claves para no tener un presente invisible/inactivo a partir de los 40 años?

Lo más interesante es que empezamos a difuminar las barreras de lo que «me toca» hacer por edad para hacer lo que «me toca» según el momento vital (no cronológico). El silver surfer es un profesional ágil (agile worker) capaz de aprender a conocerse a sí mismo (tener consciencia de nuestras fortalezas y debilidades, talentos, etc.); de aprender a aprender (desarrollar estrategias eficientes de aprendizaje ágil y continuo); de aprender a emprender (por cuenta propia o ajena, ser autogestores de nuestro tiempo y resultados, ser proactivos); de aprender a innovar ( buscar soluciones novedosas a los problemas cambiantes de hoy, potenciando para ello la creatividad); de aprender a socializar (generar un network de calidad, aportar valor a los demás) y de aprender a (re)generar (reiniciarse, resetear hábitos y rutinas obsoletos, generar cosas nuevas, reinventarse).

En el libro cuenta que, “contrariamente a la percepción general de que el espíritu empresarial está más cerca del esfuerzo y de la energía de una persona joven, en muchos lugares del mundo las personas mayores son el grupo de edad más emprendedor”. ¿La falta de oportunidades laborales es una de las razones de que esto pase?

Diría que la falta de cultura de emprendimiento en nuestro país, más cercano emocionalmente al empleo y la contratación en una eterna búsqueda –cada vez más inalcanzable- de la seguridad. Necesitamos desarrollar esa mentalidad de emprendimiento, que no solo consiste en montar una empresa, sino en ser capaces de buscarnos alternativas, buscarnos la vida, y ser nosotros quienes generemos las oportunidades. Al mismo tiempo hace falta perderle el miedo a trabajar muchos más años de lo que creíamos íbamos a trabajar. Según una investigación realizada por el Centro para la Longevidad de la Universidad de Stanford, el 50 % de las personas de 85 años o más afirman estar lo suficientemente saludables para trabajar. Y según un estudio de la firma holandesa Aegon, dedicada a los seguros de vida y pensiones, el 57% de los trabajadores encuestados en todo el mundo se ven trabajando tras la jubilación, bien a tiempo parcial o por su cuenta. ¿Sus motivos? Mantener en forma su cerebro. Asegurarse unos ingresos. Porque les encanta lo que hacen.

Necesitamos cambiar el paradigma de lo que significa trabajar. Estar en activo influye en que nos sintamos realizados, útiles (aportando valor), socialmente conectados, y con la mente y el cuerpo al máximo rendimiento. Ayuda a frenar el deterioro cognitivo, pues es cuando dejamos de aprender cuando nos hacemos viejos

Asegura que “contar con el talento silver marcará la diferencia”. ¿Por qué?

Porque el envejecimiento de la población no es una crisis, sino una oportunidad. Por un lado por el propio talento en si mismo que la mayoría de los profesionales de cierta edad tienen, por ese valor llamado experiencia, y que hay que poner en valor cuando está acompañado por supuesto de otras caraceterísticas como es el de actualización constante. Y también por una cuestión económica. Si hasta ahora las miradas comerciales se centraban en los millennials, el interés, lógicamente, ya empieza a dirigirse hacia la población más masiva y que, por tanto, más futuribles compradores tendrá. Nace una economía silver muy directamente relacionada con la innovación, pensada para dar respuesta a las nuevas necesidades que emergen en esta nueva longevidad. El potencial que los adultos mayores representan como trabajadores y a la vez consumidores es enorme.

“Lo ideal es trabajar durante más años... pero reduciendo las horas de actividad”. ¿Qué ganancias traería consigo esto?

Suele decirse que, si el siglo XX fue el de la redistribución de la renta, el XXI será el de la redistribución del trabajo: habrá que repensar los horarios, así como las jornadas laborales para que todos podamos —conviviendo con la robótica y la inteligencia artificial— trabajar, probablemente cuatro días laborales a la semana. Nos alejamos de la vida en tres etapas (educación, trabajo, jubilación) para vivir carreras knowmads: iremos pasando por distintos estadios, estudiaremos, a veces estaremos contratados, otras seremos emprendedores, volveremos a parar para volver a estudiar y reconducir nuestras carreras, después una etapa freelance... Nuestras carreras serán una aventura profesional. Siempre en continuo cambio, siempre aprendiendo, siempre evolucionando. Casi seguro que la vida laboral se extienda hasta los 75 años, y cuando llegue el momento de retirarse muchos de nosotros buscaremos sistemas flexibles que nos permitan cobrar parte de la pensión de jubilación mientras seguimos trabajando a tiempo parcial o por cuenta propia, aliviando, por otro lado, la presión a los sistemas de la seguridad social. Estaremos de vuelta de obsoletas herencias horarias industriales. Ya hay compañías que han reducido la jornada de trabajo de cinco a cuatro e incluso tres días a la semana... con subidas de productividad.

¿Qué busca realmente el mercado laboral?

El mercado laboral busca y retiene a personas polivalentes, rápidas decidiendo, arriesgadas y que se enfrenten proactivamente a los conflictos. Uniendo lo anterior con otros importantísimos factores como son el conocimiento y el manejo de la tecnología y de la economía digital, los profesionales que son muy eficientes y fiables y están centrados solo en lo que conocen tienen que hacer un gran esfuerzo para salirse del ámbito que dominan, y hoy se necesita versatilidad, capacidad rápida de aprendizaje. El mercado busca profesionales con mentalidad knowmad: visión global, capacidad de crear e innovar, colaboradores... Personas con la capacidad de aprendizaje continuo para una adaptabilidad cognitiva constante

En un futuro cercano, ¿cómo cree que evolucionará este escenario?

El informe «The World Development Report 2019, el más reciente de una serie de esfuerzos realizados por académicos, consultores y gobiernos para evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en el empleo. Este informe del Banco Mundial subraya que la naturaleza del trabajo en el futuro evolucionará y generará nuevas oportunidades para empleos más creativos. ¿Y en el futuro? Lo más probable es que los trabajadores tengan muchos empleos en el transcurso de sus carreras, en gran parte debido al aumento de la gig economy y de la economía colaborativa, en lugar de mantener una posición con el mismo empleador durante décadas. Algo que ya llevamos diciendo desde el 2013... También ocurrirá que, en lugar de tener habilidades menos avanzadas que pueden ser reemplazadas por la tecnología, los empleadores buscarán cada vez más contratar personas con habilidades cognitivas avanzadas, como la resolución de problemas complejos, trabajo en equipo, razonamiento y comunicación —otra vez las competencias knowmads—. El trabajo humano se encamina hacia una mayor versatilidad y creatividad.

Inversis: "Vemos rentabilidades atractivas en algunos tipos de préstamos privados corporativos"