liderazgo

“Hacer visible el trabajo de las mujeres es una forma de crear nuevos modelos a seguir”

La embajadora de Women in Tech Week, Claudia Mendes, analiza la creación de los roles de género y cómo estos afectan al posterior desarrollo profesional de las mujeres

18 DE marzo DE 2021. 07:44H Isabel Garrido

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El mundo de la tecnología también es para las mujeres. Con esta idea, Women in Tech Week ha abordado a lo largo de una serie de sesiones la brecha de género en las TIC y la importancia del fomento de la presencia femenina. Uno de los principales objetivos de estos encuentros, organizados por Ironhack, se basa en contribuir a aportar una imagen renovada del sector, así como su acceso. Para ello, su embajadora, Claudia Mendes, destaca la importancia de la desmitificación del viaje tecnológico, al explicar la importancia de que este se realice acompañado por una red de personas que, con su conocimiento y formación, puedan ayudar y asesorar a las mujeres durante todo el proceso. En una charla con DIRIGENTES, Mendes trata de romper estereotipos y analiza los principales retos a los que se enfrenta la sociedad para que cada vez más jóvenes decidan incorporarse y desarrollar su carrera profesional en el área tecnológica. 

La brecha de género en las TIC se ha visto reducida en un 5% en los últimos diez años, según la Comisión Europea. Sin embargo, solo 1 de cada 5 puestos de especialistas están ocupados por mujeres. ¿Qué papel debe jugar la sociedad para que esto cambie?

Creo que es un tema de percepción de estereotipos que comienza en una edad temprana. El desarrollo del rol de género ocurre dentro del entorno familiar y los padres, como primeros modelos a seguir, dan forma de manera inconsciente a la percepción del lugar de las personas en el mundo, en este caso, diferente para niñas y niños. Unos progenitores que comparten el cuidado y el sustento económico ayudarán a promover la idea de que ambos géneros son iguales y capaces. Un paso para superarla es crear conciencia y romper los estereotipos. 

Los padres también están expuestos a factores externos como series de televisión, amigos y sistemas educativos que, en algunos países, todavía hacen una diferencia basada en el género. Este sesgo se perpetúa durante todo el ciclo del sistema, contribuyendo al desarrollo del síndrome del impostor, más predominante en mujeres que hombres. Además, las mujeres también están menos representadas en los puestos de dirección y toma de decisiones y, aunque se trata de un problema generalizado, el porcentaje de jefas en las TIC es mucho menor que en otros sectores. 

¿Cómo considera que se podría fomentar la presencia de las mujeres en el sector tecnológico?

Una forma fácil de hacerlo es a través de la promoción de estudios de informática y ciencias en el sistema educativo desde edades tempranas, como lo es hoy en día una lengua extranjera. Además, es imprescindible tener modelos y mentores a seguir en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), visibles y disponibles para todas las niñas que se encuentran en una edad en la que están pensando qué carrera elegir. Es muy importante mostrarles qué pueden hacer con todas las materias que se aprende en el colegio y cómo eso se traduce en una profesión concreta e impacta en la vida diaria.

Hacer visible el trabajo de las mujeres y celebrar sus logros también es una forma de crear nuevos modelos a seguir. En los eventos que se organizan para debatir sobre el futuro de la tecnología, las mujeres deben estar presentes y compartir su perspectiva de manera equitativa. Y eso no está pasando todavía, ya que no siempre se les invita a formar parte. Por otro lado, las empresas deben implementar la inclusión explícita y la diversidad, comprometiéndose con los objetivos de representación o, al menos, trazar un plan para alcanzarlos. Esto incluye invertir parte de los beneficios empresariales en programas de formación para empoderar a las mujeres y crear un entorno tecnológico más inclusivo y diverso. La sociedad en su conjunto debe dar un paso adelante, involucrarse y manifestarse en contra de las desigualdades, apoyando a las organizaciones que impulsan el acceso de las niñas a estudios STEM. 

La embajadora de Women in Tech Week, Claudia Mendes

¿Por qué hoy en día es tan importante contar con una red de mentores que contribuya al desarrollo de la carrera profesional de las mujeres?

El papel del mentor es compartir información sobre su propia trayectoria profesional, así como brindar orientación, motivación, apoyo emocional y modelos a seguir. A pesar de los importantes avances que las mujeres han logrado para convertirse en una parte esencial de la fuerza laboral, todavía se enfrentan a grandes problemas de desarrollo profesional. Muchas mujeres alcanzan puestos de baja y media dirección, pero en muchas organizaciones se encuentran con el techo de cristal y todavía no se ven representadas en la mayoría de los niveles de la alta dirección. 

Los estudios revelan que algunas mujeres carecen de la confianza para postularse a puestos superiores, y muchas no disponen de las habilidades para enfrentarse a un sesgo de género sistémico que todavía existe. La red de mentores brinda la orientación para, en cada caso, dirigir o informar cómo superar esos desafíos.

Y en relación a los referentes femeninos, ¿por qué son tan esenciales en las profesiones relacionadas con las TIC?

Las mujeres de hoy en día son más conscientes del papel de un mentor a la hora de conocer cómo manejar los retos profesionales y lidiar con los conflictos, cómo alcanzar un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y cómo progresar en su carrera, mejorando sus habilidades de liderazgo. Aprender con una persona que ya ha experimentado los mismos desafíos o algunos similares, mediante la comprensión de técnicas y herramientas, permite a las mujeres analizarlos en un entorno de seguridad.

¿A qué retos se van a enfrentar las mujeres en 2021 para seguir ampliando su presencia en el mundo de las TIC?

A pesar de los avances en sensibilización, todavía queda mucho por hacer en la representación de los niveles superiores y en la disminución de la brecha salarial porque, contra todo pronóstico, las jóvenes no aspiran a incorporarse a los estudios de TIC y no se proyectan en un futuro cercano en áreas técnicas. Además, la pandemia también ha aumentado los riesgos sobre algunos de los logros alcanzados en materia de igualdad. Entre las personas que ya trabajan en el mundo TIC, son las mujeres las que están asumiendo la mayor parte del trabajo doméstico, reduciendo sus horas laborales o renunciando su carrera profesional. Los datos de las investigaciones brindan información útil sobre dónde existe la brecha de género, lo que abre la puerta a valiosas conversaciones sobre cómo acabar con ella. 

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