lunes, 17 junio 2019
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Liderazgo

“La educación se va a convertir en una commodity”

DIRIGENTES habla con el CEO de CCC, Juanjo Azcárate, y el director general adjunto de la compañía, Iñaki Sacristán

01 de abril de 2019. 00:00h Carmen Muñoz
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    De izquierda a derecha: Iñaki Sacristán, director general adjunto de CCC y Juanjo Azcárate, ceo de CCC

Ligado a la empresa familiar desde que tenía 20 años, Juanjo Azcárate reconocer haber pasado toda su vida dando saltos, pues en el aire es donde se encuentran las oportunidades. Tras más de cinco décadas al frente del Centro de Estudios Profesionales (CCC), tomó la decisión de buscar un director general adjunto para que le acompañara en esta aventura. El único requisito que pedía para ello es que nunca se hubiera dedicado al sector de la educación. Y así es como Iñaki Sacristán desembarcó en la compañía hace ya casi dos años. Juntos forman un tándem que persigue adaptar la firma a los nuevos modelos educativos sin perder de vista el proceso de internacionalización en el que se encuentran inmersos.

Lleva desde el año 1967 trabajando para CCC. ¿Cómo ha cambiado la empresa a lo largo de estos años?

Juanjo: La compañía ha evolucionado muchísimo y yo también. Pero para que eso ocurriera he apostado por muchas iniciativas tratando de encontrar la inspiración: digital business school, agencias de publicidad, etc. Esto me ha permitido oxigenarme, enriquecerme y poder aportar a CCC la capacidad de cambiar y adaptarse a ese brutal cambio que estamos experimentando. Esa es la receta para poder aguantar 80 años.

En una ocasión le preguntaron a Jonh Rockefeller -¿cómo ha conseguido hacerse usted tan rico?- la respuesta fue saltando. Las oportunidades pasan por arriba y si no te cogen en el aire no puedes alcanzarlas. Si te quedas quieto no detectas los movimientos y, por eso, hay que moverse. La diversidad es fundamental para cualquier persona que esté en el entorno empresarial, porque de eso se aprende y uno se purifica. Es como si te regasen y crecieses con ese abono.

Usted es la tercera generación que regenta la empresa. Tener la visión de negocio es complicado, pero más aún mantenerse en el tiempo. ¿Qué error no volvería a cometer?

Juanjo: No haber trasladado CCC de San Sebastián a Madrid a su debido tiempo. Antes todo sucedía en Barcelona: el mundo editorial, los contenidos, la innovación, la tecnología. Ahora es Madrid. Venimos cada semana. Me parece un error no haberme cambiado porque seguramente podríamos haber competido con más fuerza y energía. Es una desventaja estar tan alejados de la capital española con conexiones tan complicadas. En Madrid si tienes un contacto se te abre una puerta y la capacidad de conocer personas que te abren caminos para cualquier negocio es fundamental.

Iñaki: Sin embargo, la posibilidad de estar en San Sebastián tiene otras ventajas. El ecosistema de esa zona es industrial, lo cual ayuda mucho para la FP dual que tenemos muy desarrollada.

Iñaki se incorporó a la compañía hace dos años como director general adjunto. ¿Qué ha podido aprender en estos dos años de Juanjo?

Iñaki: Estamos trabajando para el futuro. Se trata de una empresa familiar centrada en la formación profesional para adultos a distancia que ahora se denomina online. Ellos han decidido profesionalizar la empresa, por el propio cambio generacional y nos hemos ido incorporando a un equipo joven, dinámico y tecnológico. Esta última parte nos la hemos traído de Madrid. El mayor reto que tenemos es mantener el ADN de la cultura de la empresa. Lo demás es cambiante. No existe una receta de éxito. Ésta consiste en saber hacer. La empresa ha sobrevidido 80 años y queremos que continúe otros 80 a través de la adaptación. ¿Qué nos puede diferenciar? Tener itinerarios de formación y cursos para adelantarnos, incluso, a los medios académicos porque los demandan las empresas. Pero para tener ese radar permanente y saber incorporar eso a una plataforma educativa hay que saber buscarlo y ejecutarlo. Eso es lo que estamos intentando transferir. Tenemos 15.000 alumnos, cada uno con una historia personal y unas necesidades. A partir de ahora la formación continua va a ser lo que te mantenga como profesional en el mercado. Por tanto, hay que estar atento a lo que los alumnos puedan necesitar para poder ofrecérselo.

Juanjo: Para que esta empresa sobreviva no podemos permanecer los que llevamos toda una vida. Por eso, en 2017 busqué un equipo que fuera capaz de hacer la transcendencia y apostar por el futuro. Y, por supuesto, busqué una persona que no tuviera nada que ver con la educación.

En comparación con otros países europeos el porcentaje de personas con estudios de FP es mínimo. ¿Por qué no termina de funcionar en España?

Iñaki: Aunque es cierto que la FP no está bien valorada en España, a mi juicio, es un tema que está cambiando. En los últimos diez años el número de alumnos de FP se ha incrementado en un 75% y se prevé que, de aquí a la próxima década, va a experimentar un crecimiento de manera exponencial. Estamos proyectando un crecimiento de dos dígitos, entorno al 10%-12% de cara a los próximos tres años basados en la demanda de formación profesional y las nuevas profesiones que se van a dar.

Respecto a su baja demanda en España, se trata de un tema meramente cultural, formativo y del propio sistema de educación, formal y reglado que, desgraciadamente, ha ido muy por detrás de las necesidades de las empresas. Cada vez tiene menos peso la parte académica y las acreditaciones profesionales. La formación pública en España ha ido acortando el camino y apareciendo más profesionales y más ciclos, por lo que ahí estamos encontrando una oportunidad importante. Pero nada que ver con Alemania donde los niños a los 10 años ya toman una orientación hacia la formación profesional dual, muy cualificada. Además, su nivel de incorporación al mercado laboral se encuentra muy estructurado.

Juanjo: El hecho de que Alemania sea un país con una industria muy potente ha impulsado que sea un referente en eso. España es un país de servicios, con una mala capacitación de un servicio tan común como un camarero. Las empresas quieren hechos profesionales.

Este año habéis lanzado varios cursos como el de Técnico de Gamificación, Big Data o Ciberseguridad. En este sentido, ¿qué perfiles profesionales están teniendo más tirón en el momento actual?

Iñaki: Siempre hemos estado en esos nichos donde todavía no alcanza la formación reglada. Ahí radica el hecho de que hayamos llegado hasta aquí. Respecto a la pregunta, las oposiciones están teniendo un tirón especial. En los últimos dos años se ha notado un incremento de las convocatorias y auguramos que se van a mantener durante un tiempo más. Nuestro crecimiento futuro se sustenta en varias áreas con especial incidencia en la parte de transformación digital: big data, blockchain, inteligencia artificial y el mundo virtual. Hay que crear una huella y adaptarse. La educación se va a convertir en una commodity.

La demanda de FP se ha incrementado desde el año 2008, coincidiendo con el inicio de la crisis económica. ¿Tiene algo que ver?

Juanjo: Posiblemente. Estamos un en mundo sistémico y seguramente la respuesta sea que sí. El gap de la formación profesional en España es importante y se creó en el mundo universitario. Siempre hemos encontrado oportunidades en las crisis porque estamos centrados en la formación profesional para adultos y permite mejorar su empleabilidad y la oportunidad de reciclarse. Las profesiones que van a tener nuestros nietos - en caso de mi generación- no existen y eso, es lo que nos marca el futuro. Por un lado de anticiparse y generar una manera dinámica y muy rápida de nuevos itinerarios formativos y, por otro, de impartir formaciones de aprendizaje y que puedan adaptarse a una continúa formación.

A su juicio, ¿cuáles son los hándicaps que presenta el modelo educativo español?

Iñaki: Un mejor enganche empresa formación es lo que va a dar la vuelta a la situación. Hasta ahora no ha habido una orientación a la empleabilidad, si no al título. Hay que dejar los prejuicios y ser más prácticos. Hemos realizado una capacitación errónea porque todos podemos ser buenos en algo. El fracaso escolar proviene de que no se ha realizado un análisis correcto de las capacidades que tiene cada uno de nosotros. Pero eso está cambiando y se escucha más a las empresas. La confluencia de todos los factores va a hacer que la FP tenga más prestigio. En este sentido, la creación de plataformas inteligentes va a permitir detectar posibles fallos de diseño del propio curso y detectar los fallos que comenten los alumnos. La formación continua, aparte de necesaria, va a responder a las inquietudes. Las habilidades, la competencias, el interés, la curiosidad y la actitud te van a permitir tener más éxito personal.

El proceso de internacionalización se está llevando a cabo en América Latina. ¿Cabe la posibilidad de extenderlo por Europa?

Actualmente, la extensión de nuestro proceso de internacionalización a Europa no está prevista. El proyecto se centra en Latinoamérica ya que uno de los factores comunes que compartimos con ellos es el idioma, lo que ofrece grandes oportunidades de interacción. Además, en estos países existe una necesidad de formación a la que es oportuno dar respuesta. De este modo, ambos elementos -idioma y necesidades formativas- nos permiten crecer ajustándonos a las demandas existentes en esa región.

La metodología empleada en los países donde estáis presentes es la misma que en España. ¿Por qué?

Consideramos que la metodología que utilizamos en España es la adecuada para la formación que ofrecemos. Por ello, implementamos una metodología similar en Latinoamérica, con tutorías personalizadas y un profesorado cercano a los alumnos. La tecnología digital ofrece a los estudiantes la posibilidad de organizar sus estudios como mejor se ajusten a su tiempo. Esto se traduce en una metodología más flexible y accesible, de manera que la formación se convierte en una oportunidad para todas las personas.