martes, 18 junio 2019
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“La figura del jefe tendría que pasar a la historia”

David Tomás, cofundador y CEO de la empresa de marketing digital Cyberclick, es el autor de ‘Diario de un Millennial’. El libro trata la importancia de reinventar los viejos modelos de negocio aprovechando el impulso de las generaciones nuevas. Lo consigue a través de una amena historia narrada en primera persona por su protagonista, un joven que plantea las limitaciones impuestas por los jefes tradicionales y la necesidad de que estos se transformen en líderes inspiradores.

22 de marzo de 2019. 11:30h Susana Mencía
  • “La figura del jefe tendría que pasar a la historia”

En el mercado laboral actual a todos nos han puesto una etiqueta: Millennials, Generación X, Baby Boomers... ¿Tan diferentes somos entre nosotros?

Yo creo que en realidad todos somos muy parecidos. De hecho en el libro digo que todos somos Millennials. Se ha etiquetado a esta generación como la generación digital, impacientes, pendientes de las redes sociales y del like pero yo creo que esto es común a todas las generaciones. Puedes encontrar a personas de 70 años que son muy impacientes o gente de la Generación X que también lo quiere todo ya.

En realidad lo que ha pasado es que hemos cambiado la forma en que nos relacionamos, las nuevas tecnologías han hecho que todo vaya mucho más rápido. El mundo sigue girando a la misma velocidad pero nosotros nos movemos en él muy rápidamente. Existe esta mala percepción de los Millennials pero creo que no es más que una etiqueta por no saber entender que no son los Millennials sino todas las generaciones las que han cambiado. El cambio tecnológico está haciendo que como sociedad seamos distintos.

¿Por qué se ha decidido a contar esta historia desde el punto de vista de un Millennial?

Sobre todo por la mala imagen que se creado de los Millennials. La sociedad, en general, tiene una percepción de los Millennials negativa pero creo que no se está poniendo en la balanza todas las cosas positivas que tiene esta generación. En el libro las quería destacar para que las empresas sepan cómo tienen que cambiar ciertos aspectos como la relación con su equipo, la organización de la empresa, la venta de producto, la manera de hacer marketing... Escribir el relato desde el punto de vista de un Millennial me venía muy bien para entrelazar todas estas ideas.

No son pocas las ocasiones en las que Millennial se asocia a una generación interesada únicamente en lo superficial, a raíz del uso masivo de las RRSS y canales como YouTube. ¿Qué connotaciones negativas hay que vencer?

Una sería que están siempre pendientes de las tecnologías pero no son únicamente ellos. Yo cuando me muevo por la ciudad siempre voy observando y no veo solo Millennials con el móvil veo a todas las generaciones. Precisamente el otro día un hombre mayor casi se cae por las escaleras mecánicas del metro porque estaba mirando el teléfono. Nos pasa a todos y, por tanto, este es un prejuicio que deberíamos cambiar.

Luego estaría la percepción de que son impacientes, pero creo que también va con la sociedad, con la velocidad que ha ganado la sociedad y en la que todos nos hemos vuelto más impacientes. Lo queremos todo al momento, queremos interactuar con un app y que todo sea fácil, que sea rápido y de inmediato. La única diferencia con los Millennials es que ellos han vivido prácticamente toda su vida con esta inmediatez y el resto de generaciones nos hemos tenido que adaptar a ella.

Por último quedaría el tema de la resiliencia. Existe la idea de que los Millennials tienen poca resistencia y cuando hay una adversidad el Millennial se derrumba pero yo creo que esto no depende de la generación sino de la persona y de su educación. Hay Millennials con resiliencia porque se han encontrado con momentos difíciles en su vida y la han tenido que desarrollar y luego existen otros Millennials que han tenido la suerte de vivir en una especie de burbuja, donde económicamente no han tenido ningún problema y siempre han tenido el respaldo de sus padres, y no han tenido que desarrollar esta capacidad pero la desarrollarán cuando sean necesario.

Por otra parte, también existe la idea de que los Millennials han vivido sobreprotegidos pero hay que recordar que muchos de ellos han acabado sus estudios en plena crisis económica y muchos se han tenido que ir a otros países o se han tenido que buscar la vida para desarrollarse. Por lo tanto, tampoco podemos decir que lo han tenido todo hecho, también han tenido que esforzarse.

“La figura del jefe tendría que pasar a la historia”

¿Cómo hay que luchar contra estos prejuicios?

Para luchar contra todas estas connotaciones negativas necesitamos una dosis de realidad, que es lo que pretendo con el libro. El relato nace con la idea de crear un cambio de paradigma y, por un lado, cambiar la percepción que tenemos de los Millennials y, por otro, aprovechar sus cualidades para transformar las empresas y la forma en la que trabajamos. Apostar por el minimalismo, hacer las cosas sencillas, no tener unas jerarquías anquilosadas y promover una comunicación rápida. Todo esto son cosas positivas de lo Millennials que las compañías todavía no han adoptado y que tendrán que hacer.

En cuanto al resto de generaciones, ¿es posible no quedarse estancado en un mundo laboral tan cambiante?

Estoy convencido de que sí es posible. El tema es como tú te veas, es decir, si por tener más de 50 años te ves com una persona que no puede aprender, te vas a quedar estancado seguro. Si por el contrario, tienes la capacidad de adaptarte no tendrás ningún problema. Hay muchos Millennials que aunque hayan empezado de jóvenes con la tecnología igual no cogieron un ordenador hasta que llegaron al instituto o universidad. El móvil, por ejemplo, lo han empezaron a usar al mismo tiempo que tú, lo que pasa es que ellos eran más jóvenes y hacían un uso más intensivo pero todos tenemos la capacidad para adaptarnos. Es más, nos va a tocar adaptarnos. Cualquiera de nosotros sabe que seguramente el trabajo que hacemos ahora no existirá dentro de 15 años y, por tanto, nos tendremos que adaptar seguro. Lo importante es no tener esta barrera mental de pensar que como hemos llegado a los 40 o los 50 ya no tenemos esa capacidad de aprendizaje; esa capacidad la tienes, solo debes ejercitarla.

En el libro se exponen dos modelos de organización opuestos: el vertical de una redacción clásica, y el horizontal de una startup especializada en marketing digital. ¿Es factible cambiar un modelo de negocio anclado en el pasado?

Sí, estoy convencido de que sí. De hecho, muchas compañías ya lo están adoptado. Por ejemplo muchas consultoras y bancas ya se han dado cuenta que no van a ser capaces de atraer a las personas que ellos necesitan si siguen con el entorno de trabajo del pasado. Van a tener problemas si no son capaces de crear empresas mucho más planas, más desenfadadas, donde todo fluya más y se valoren las personas. En la medida que tu empiezas a valorar al equipo y cambias tu forma de organizarte es cuando empieza el cambio, puedes reinventarte como empresa y empezar hacer cosas diferentes que supongan un nuevo modelo de negocio.

En este sentido, ¿cuál sería su consejo básico para saber por dónde empezar?

Lo primero que haría es preguntar a los Millennials qué quieren, cómo les gustaría organizarse, cómo querrían trabajar, cuál sería la relación con su jefe, en qué tipo de proyectos querrían participar. Luego tener un sistema para recoger ideas de oportunidades de negocio que ellos identifican y darles una cierta autonomía para que sientan que ellos son parte de la solución. A partir de aquí, confiar al 100% porque estoy seguro que podrán sacarlo adelante. Yo en libro hablo de cuatro claves principales para atraer a los Millennials. Por mencionar una, hay que cambiar el rol del jefe, la figura del jefe tendría que pasar a la historia y tendríamos que hablar más bien de un coach o de alguien que te acompaña pero que no es tu jefe que te está haciendo micromanagament y supervisando todo lo que haces sino que te da confianza plena para que tu desarrolles los proyectos que creas. La figura del coach es alguien que te pregunta, que te pone retos, que está a tu lado para ver dónde puedes mejorar y te apoya. Creo que este sería un buen punto de partida.

Según su experiencia, ¿qué cualidades necesita un líder de equipo para tener éxito?

Justamente ser un líder, no ser un gestor, ni un jefe. Ser alguien que inspire al equipo a ser mejor, a ser mejor profesional y mejor persona y eso parte, sobre todo, de la confianza con el equipo y de la escucha. Es muy importante saber escuchar las necesidades de las personas con las que trabajas y, a partir de aquí, trazar el rumbo de la empresa y hacerlo conjuntamente con el equipo.