liderazgo

Los beneficios de aplicar normativas "antisoborno" en las empresas

El compromiso de la dirección es clave para implantar códigos de buenas prácticas en la empresa privada

18 DE noviembre DE 2020. 08:38H Mario Talavera

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El riesgo de que una empresa se enfrente a una crisis reputacional por malas prácticas pone en alerta a los accionistas. Como se ha visto en el pasado reciente, los casos de corrupción dañan la reputación de una compañía y sus valores, por lo que es recomendable introducir principios éticos para evitar posibles problemas.

"Pretendíamos mejorar los sistemas internos de control de distintos aspectos que puedan incidir en prácticas que sean corruptas", dice el CEO de Contenur, Íñigo Querejeta, a DIRIGENTES. Esta empresa implantó recientemente la norma "Certificación Antisoborno ISO 37001" que recopila una serie de prácticas encaminadas a evitar conflictos de interés y posibles fraudes.

En el caso de esta compañía, el motivo tiene que ver con que desarrolla su actividad con el sector público. En parte, sus accionistas -un fondo estadounidense- empujaron para adaptar esta normativa: "Ellos están muy sensibilizados en este tipo de cosas", afirma Querejeta. Sin embargo, recalca que para tener el certificado no solo basta con implantar la norma, sino que se pasa una inspección para poder recibir el sello.

Además de los procedimientos para evitar los sobornos, también afecta a posibles conflictos de interés internos y externos, como por ejemplo podría considerarse contratar a un familiar. No obstante, Querejeta incide en que la implantación de la norma supone "un compromiso de la dirección" y que se cree un responsable de compliance.

Asimismo, se introducen objetivos anuales en cuanto a formación, evaluación de riesgos y de los conflictos que hayan podido producirse durante un año. La motivación final es "que no sea un papel que se escribe y se deja en un cajón, por eso lo certificamos para que haya una revisión anual". La norma también implica hacer una selección adecuada de los socios con los que trabaja la empresa.

En el caso de Contenur se han añadido otras exigencias que atañen a los gastos de representación, a los regalos o invitaciones que se pueden o no recibir. También se ha establecido un canal interno de denuncias anónimas que, en opinión del CEO de esta empresa, "es muy sano". Por eso, Querejeta defiende que su sistema "va un poco más allá" y que su implantación no ha supuesto un gran esfuerzo, aparte de tener que hacer una revisión de sus propios estándares.

Desde su punto de vista, existen dos ventajas: la primera consiste en que los accionistas "pueden estar tranquilos". Querejeta asegura que con estos protocolos "no va a haber daño reputacional ni problemas de este tipo". En segundo lugar, otorga garantías a los clientes privados: "Pueden confiar en que cuando contraten con esta empresa los criterios de funcionamiento son éticos". Por ello, Querejeta define este certificado como "sello de empresa ética".

"En un mundo en el que se habla cada vez más de responsabilidad social, esto es un apartado importante", considera Querejeta. En todo caso, dada la mala fama de algunos países en este aspecto, el CEO de Contenur aclara que "no es una norma para países corruptos", sino que se aplica en todos los países del mundo. En el caso de España, según explica Querejeta, este sistema está implantado en las empresas del Ibex35, así como en otras empresas contratistas de administración, constructoras, entre otras. En total, unas 100 empresas españolas tienen implantada esta certificación.



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