martes, 17 septiembre 2019
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"Nunca he vivido nada que me haya querido hacer trabajar en otro sector"

DIRIGENTES entrevista a Marieta Jiménez, presidenta y directora general de Merck España

19 de mayo de 2019. 00:00h Mario Talavera
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    Marieta Jiménez, presidenta de Merck España

El sector farmacéutico está mejorando la calidad de vida de las personas. Sin embargo, compañías como Merck están apostando por abarcar otros sectores, dado que su seña de identidad es la innovación. Nos lo explica su presidenta y directora general en España, Marieta Jiménez.

Merck ha cumplido 350 años desde su fundación. ¿Cómo consigue una empresa sobrevivir tantos años?

Cuando piensas en lo que han sido los 350 años de esta empresa ves que hay varias claves para su sostenibilidad. Una de ellas es que desde el principio ha tenido un claro foco en la innovación y en el desarrollo de la investigación. Otro ha sido la expansión. Empezamos en un pueblo muy pequeño de Alemania como una farmacia y hoy estamos en 66 países. Somos una empresa totalmente global con un negocio que ya no está tanto en el sector farmacéutico y que ahora ya está en otras divisiones.

Más allá de Healthcare, la del propio sector farmacéutico, tenemos otras dos. Una la llamamos Life Science, por medio de la que desarrollamos herramientas y productos para la investigación; y un área que llamamos Performance Materials, en la que desarrollamos tecnología para la vida cotidiana. Aquí se incluyen las pantallas de los móviles, los cristales inteligentes, etc. La empresa desde el inicio ha tenido claro un foco basado en la curiosidad que ha sido nuestro lema, en hacerse preguntas y el buscar áreas donde podamos aportar cosas nuevas.

¿Qué tipo de tecnologías se están poniendo en auge en los últimos tiempos?

Nosotros somos una empresa que nos gusta definirnos como de ciencia y tecnología. En los últimos cuatro años hemos dedicado mucho esfuerzo a áreas terapéuticas en las que creemos que hay necesidades no cubiertas. Que son importantes para los pacientes como la oncología, la inmunología. Es nuestro principal foco.

¿A qué retos se enfrenta el sector farmacéutico?

Estamos en un momento muy estimulante. Me gusta siempre hablar en términos positivos. En este momento, si pensamos en la industria farmacéutica y en su contribución a la economía y al crecimiento, en la que tenemos una aportación importante sobre todo en la parte industrial, y también en la parte de investigación. El año pasado se invirtieron 1.147 millones en I+D, que supone un crecimiento de un 6% con respecto al año anterior. Seguimos creyendo como sector en nuestra contribución desde el punto de vista de la investigación y también desde el punto de vista industrial, tanto en términos de empleo como al crecimiento y sostenibilidad de España.

¿En qué medida afectan las incertidumbres que se están abriendo a una empresa como Merck?

En el momento de incertidumbre e inestabilidad tenemos el reto de planificar a largo plazo. Si yo pienso en Merck, nosotros somos una empresa de 350 años con una base lo suficientemente sólida como para tener un plan estratégico sostenible en el tiempo. En los últimos dos años hemos invertido más de 50 millones en nuestras tres fábricas en España. España es el cuarto país a nivel de inversión tanto a nivel industrial como de investigación y nuestro grupo piensa que va a seguir siéndolo durante los años. A pesar del momento inestable nuestra ambición es mantener la inversión y la investigación.

Quería preguntarle por la reputación de este sector. ¿La conciben también como un reto?

Esa pregunta siempre la contesto desde mi propia perspectiva. Yo soy farmacéutica con vocación investigadora y llevo trabajando en este sector desde que dejé la universidad. Todo lo que he vivido desde dentro es compromiso, calidad, desarrollo de buenos productos, gente comprometida... Nunca he vivido nada que me haya querido hacer trabajar en otro sitio.

Mirando a futuro, vemos que algo que es bueno puede transformarse en algo que se vuelva en contra. ¿Vivimos demasiado? ¿Se está haciendo insostenible el sistema?

Tenemos un reto demográfico que también ocurre en Europa y a nivel mundial. Lo que podemos aportar desde nuestro sector es mejorar esa calidad de vida. El reto es que vivamos más años y vivamos en buenas condiciones de salud. Esa es nuestra aportación al sistema. No estamos en otro sector. Debemos garantizar que esa mayor longevidad lleva consigo una mejora de la calidad de vida.

¿Cómo entiende el liderazgo?

Creo en un liderazgo transversal. Eso lo aprendí en Suecia, que es una sociedad más plana, menos jerárquica. Creo en la diversidad, en equipos diversos que disputen, que trabajen juntos, en el trabajo por objetivos y por proyectos, compartir un objetivo común. Creo que la gente que trabaja en las empresas tiene que tener ese sentido de trascender. Creo en la innovación. Estamos en un momento trascendental como sociedad con todos los cambios tecnológicos. Tenemos que trabajar con más agilidad y con más rapidez. Eso es lo que intento transmitir a la gente que trabaja conmigo.

Viendo eso, ¿cómo se aplica a Merck?

La estructura propia de Merck a nivel global es muy poco jerárquica. Trabajamos en modelos matriciales y más colaborativos, no tan piramidales. Tenemos mucha gente trabajando en el país que son funciones globales y que no solo dan soporte a España sino también a otros países. Esa es la tendencia. Es un modelo más global y flexible, más automatizado con los nuevos medios. Eso cambia la manera en que afrontas las cosas.

Al final tenemos un comité ejecutivo diverso y donde los responsables de las diferentes áreas trabajamos juntos por conseguir los objetivos. Algo que también me parece importante es que hemos trabajado mucho en una cultura de diversidad, con gente que aporte puntos de vista diferentes. Si pensamos en Merck a nivel global tenemos una CEO que es mujer, y si pienso en el comité ejecutivo, somos un 48% de mujeres, mientras que a nivel de empleados somos un 54% mujeres.

Como mujer y dirigente, no sé si percibe que las cosas se pueden hacer mejor. Quizás en el caso de los empleados hay más igualdad, pero en el caso de cargos directivos es más difícil ver mujeres...

Soy una defensora de la igualdad. Desde Merck hemos impulsado el clúster que se llama ClosinGap, colaborando con empresas muy significativas de este país. El objetivo que tenemos es trabajar poniendo datos acerca de las realidades que todavía existen y cómo está impactando el que la mujer todavía no esté incorporada de una manera activa y contribuyendo al desarrollo económico de este país. Closing Gap tiene un foco de impacto femenino. Es decir, por no ser capaces de aprovechar el talento femenino estamos dejando de generar crecimiento económico. Es una manera bastante asertiva de mover las cosas. A pesar de los avances, España sigue en el puesto 29 del Global Gender Gap de 144 países. Tenemos posibilidad de mejorar sin ninguna duda.

¿Qué le parecen medidas como las cuotas o los nombramientos del Gobierno de Sánchez?

Si pienso en nosotros, en el último año y medio hemos puesto en marcha una ampliación del plan de igualdad para facilitar la conciliación. Nuestros empleados pueden hacer teletrabajo. Estamos implantando también horario flexible, etc. Las empresas y también las administraciones tenemos la responsabilidad de poner herramientas que faciliten y aceleren que podamos llegar a las cifras de igualdad en las que deberíamos estar.

Hay una percepción general que habla de las dificultades de las empresas para encontrar talento. ¿Cómo se percibe esto en Merck?

Tenemos un programa de talento interno y externo. Nuestras contrataciones crecieron el año pasado un 8%. El 95% de nuestra plantilla es fija. Tenemos programas de becarios y acuerdos con escuelas y universidades para que puedan trabajar con nosotros. Puedo hablar de lo mío. No es difícil encontrar talento. Hay que poner foco en ello. Y en nuestro caso, ahí está el empleo que hemos generado.

¿Qué planes tiene Merck en el corto plazo? ¿Hay alguna investigación más concreta en la que quieran centrarse?

Estamos enfocados en la oncología e inmunología. Queremos conseguir desarrollar medicinas que ayuden a prolongar la vida. Ojalá algún día el cáncer sea una enfermedad crónica y no una enfermedad mortal como es ahora.