liderazgo

“Uno de los frenos para la transformación de las organizaciones es el miedo al cambio”

Entrevista a Javier García, Director General de Watch&Act

16 DE marzo DE 2020. 07:23H Isabel Garrido

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La crisis del coronavirus ha alterado el ritmo de trabajo de miles de compañías. Ahora, el tejido empresarial español debe hacer frente a una situación en la que el papel de la digitalización es clave para que la productividad se mantenga. DIRIGENTES habla con Javier García, Director General de la consultora de transformación Watch&Act, que analiza los retos que plantea el covid-19 y explica cómo ante la paralización del país “es más importante que nunca coordinar adecuadamente el trabajo de los equipos y tener presente el objetivo compartido de que la empresa siga funcionando”.

¿Estábamos preparados para esta situación?

Desde el ámbito de la gestión de personas, que es en el que nosotros somos especialistas y sobre el que podemos emitir una opinión formada, las empresas españolas tenían margen de mejora. No obstante, muchas de ellas estaban ya trabajando en fomentar el compromiso de la plantilla; implementar medidas de conciliación familiar como el teletrabajo o la flexibilidad horaria; reforzar la comunicación interna y entenderla como un flujo bidireccional y fomentar el liderazgo en los diferentes niveles de management. Ahora, la pandemia ha puesto a prueba todas esas mejoras. Nos ha llevado al límite y ha acelerado medidas y procesos que se estaban implementando con más calma y prudencia. La salud y el bienestar de las personas son la prioridad de todos, y creemos que las empresas españolas, en términos generales, están respondiendo muy bien a esta situación de estrés.

En momentos de crisis como el que estamos atravesando, ¿por qué es tan importante que las empresas estén inmersas en la digitalización?

Pensemos por un momento, ante una paralización del país como la que estamos viviendo, cómo serían las cosas si no tuviéramos tecnología. La digitalización está permitiendo que muchas empresas puedan mantener la productividad gracias al teletrabajo. Hoy contamos con herramientas suficientes para poder seguir desarrollando un trabajo de oficina en remoto y estar totalmente conectados: compartir documentos, mantener reuniones y una comunicación directa y continua de los equipos. Lo más importante es haber sabido implementar todos esos instrumentos, porque la clave siguen siendo las personas. Por eso, desde Watch&Act trabajamos en la transformación de las organizaciones, porque es importante contar con la tecnología adecuada, pero aún más saber cómo sacar de ella el mayor rendimiento. Estos días es más importante que nunca gestionar y coordinar adecuadamente el trabajo de los equipos, mantener la motivación, el compromiso, la concentración y la productividad de quienes tienen que trabajar en remoto, a veces incluso compatibilizándolo con el cuidado de los hijos.

¿Cuál es la clave para que el teletrabajo no afecte al ritmo y productividad de las empresas?

Más allá, como es lógico, de contar con los equipos y las herramientas tecnológicas necesarias para que el desempeño laboral se realice desde el domicilio, los elementos clave son el compromiso de todos los trabajadores, el liderazgo de los responsables de los equipos y una relación de confianza de la empresa hacia sus empleados. Para que el modelo funcione hay que comprender que en muchos puestos de trabajo es más relevante el cumplimiento de los objetivos que de los horarios. Cada función tiene sus peculiaridades, pero es cierto que, sea cual sea la que se desarrolle dentro de la empresa, sí vemos una diferencia clara cuando las personas se sienten parte del equipo, que entienden el valor que aportan, se sienten orgullosas de su labor y de pertenecer a la organización. Este grado de compromiso solo puede alcanzarse, y mantenerse, si los equipos están liderados por las personas adecuadas.

En estos días, ¿qué estamos haciendo bien y qué mal?

Cada empresa es diferente. Creemos que, en general, los empresarios españoles están actuando correctamente. Hay que tener en cuenta las enormes dificultades a las que tienen que hacer frente. Desde el punto de vista económico, la situación inédita actual está provocando grandes tensiones financieras y, una vez más, los empresarios en nuestro país están demostrando un talante solidario y una gran capacidad de sacrificio. Por su parte, las autoridades públicas, cada una dentro de sus competencias, también están tratando de gestionar de la mejor manera la difícil coyuntura, y van anunciando medidas para reducir el impacto en las empresas. Aún es pronto para cuantificarlo, pero es importante que se reconozca la disposición de los empresarios que están procurando dar todas las facilidades posibles a sus empleados para que puedan trabajar desde casa y flexibilizar los horarios, no sólo para atender a sus hijos sino también por la propia responsabilidad de frenar el avance de la pandemia. Por nuestra parte, desde Watch&Act estos días estamos a disposición de cualquier empresa que necesite asesoramiento para gestionar adecuadamente la comunicación interna durante esta crisis.

¿Cree que los retos que el coronavirus está planteando van a producir un cambio cultural en la gestión de los recursos humanos de las empresas?

Es muy probable. El presentismo sigue siendo un lastre para la productividad de las empresas españolas, y una etapa de “teletrabajo forzado” puede ser un buen revulsivo para organizaciones que hasta ahora se han resistido a combatirlo. Aquellas compañías más reacias a implantar sistemas de flexibilización, pueden constatar su viabilidad y sus ventajas, y tal vez para ellas esto represente un punto de inflexión de cara al futuro. Por su parte, las empresas que ya estaban en proceso de cambio, o lo estaban pensando, seguramente están teniendo estos días una “prueba de fuego” para descubrir qué funciona, qué no y en qué deben mejorar. Uno de los principales frenos para la transformación de las organizaciones es precisamente el miedo al cambio, a lo desconocido. En esta situación el riesgo es otro, así que las empresas sí se lanzan a probar nuevos métodos de teletrabajo, de flexibilización de horarios o de creación de turnos. De todas estas experiencias deberán extraerse conclusiones y aprendizajes que pueden traducirse en cambios sustanciales en la cultura corporativa en lo que respecta a la gestión de personas.

En situaciones excepcionales como la que estamos viviendo, ¿cómo afecta el compromiso de los empleados para que las empresas puedan mantener su nivel de actividad?

Es imprescindible que el compromiso de la empresa con sus empleados sea recíproco. Estas semanas serán como una evaluación para saber si las compañías han mantenido una buena política de recursos humanos y se han preocupado por gestionar adecuadamente el compromiso de sus trabajadores, pues de ello va a depender que el negocio siga adelante acusando el menor impacto negativo posible. Trabajar desde casa, incluso atendiendo simultáneamente a los niños, requiere que ese individuo se sienta sólidamente comprometido con su empresa para que se esfuerce por dar de sí todo lo posible para mantener su productividad. Es más importante que nunca tener presente el objetivo compartido de que la empresa siga funcionando: el bien de la compañía debe suponer el bien de los empleados, y viceversa.

¿Cómo se debe trabajar la gestión de este compromiso?

El departamento de recursos humanos cumple un papel crucial en la gestión del compromiso, no solo por su intervención directa sino por las funciones que desarrolla de apoyo y asesoramiento a otros departamentos. Desde el punto de vista de selección, es importante incorporar aquellos perfiles que no solo cumplen con los requisitos del perfil funcional del puesto, sino que ofrecen el mejor encaje cultural. Será difícil conseguir la máxima implicación y compromiso de una persona que no se identifica con los valores de una organización. En la gestión y retención del talento, el departamento de recursos humanos contribuye a detectar aquellos perfiles que reúnen las mejores cualidades, y contar con buenos líderes es la única forma de lograr y mantener el compromiso de los equipos. Por lo que respecta a la comunicación interna, el departamento de recursos humanos debe contribuir tanto a la difusión de la información clara, honesta y transparente por parte de la compañía, como a la escucha activa de las necesidades de la plantilla.

¿Qué beneficios va a aportar a largo plazo la adopción de este modelo de trabajo para empresarios y empleados?

Cada tipo de actividad y casi cada empresa pueden tener distintos beneficios de los modelos de trabajo que se pueden implementar. Lo bueno de prácticas como el teletrabajo y la flexibilidad horaria es que son adaptables a la realidad de las organizaciones y de los trabajadores. Sin duda, la digitalización de procesos y metodologías concede a las organizaciones un valor de ubicuidad que adquiere una notable importancia en momentos críticos. Éste garantiza la disponibilidad de la información, el mantenimiento del servicio y la continuidad del negocio, además de poder representar un importante ahorro de costes y un aumento de la productividad. Pero, además, las medidas de flexibilización favorecen la conciliación, algo muy valorado (y muy necesario) en estos tiempos, por lo que en sí mismas aumentan la motivación y el compromiso de los trabajadores, lo que repercute además en un incremento de la propia productividad del empleado.

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