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¿Cómo son las pruebas de detección de la COVID-19?

Quirónsalud ha hecho una recopilación con los tres métodos empleados

18 DE septiembre DE 2020. 16:27H Dirigentes

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Sin lugar a duda, el SARS-CoV-2 (el virus causante de la enfermedad COVID-19) se ha convertido, lamentablemente, en la palabra del año. Nueve meses de ardua batalla sin descanso en todo el mundo que no cesará hasta la llegada de la vacuna. Objetivo que parece estar más cerca. Sin embargo, hasta que esto suceda, la principal herramienta con la que se cuenta es con la detección de contagios mediante pruebas. En el momento actual, existen tres métodos disponibles para su detección. Tres especialistas del grupo Quirónsalud explican cada una de ellas en detalle a DIRIGENTES.

PCR

Estas siglas se traducen al castellano como reacción en cadena de polimerasa y se emplean para determinar si el sujeto en cuestión está contagiado de coronavirus. Es la más conocida de todas. Según el jefe del servicio de Medicina Interna del hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Daniel Carnevali, esta prueba sirve para detectar la presencia de ARN del virus en las muestras respiratorias que deben ser tomadas en la zona posterior de la faringe. Es decir, determina si hay o no presencia del virus, pero no la cantidad que la persona poseer del mismo. Hasta ahora, la carga viral solamente se puede comprobar en centros de investigación, pero no en la clínica.

“Si la prueba es positiva (detecta ARN viral), entendemos que existe multiplicación viral. Nos confirma la existencia de una infección activa que el individuo es capaz de contagiar a otros. Hasta que la PCR no es negativa se considera que el individuo es potencialmente contagioso”, subraya Carnevali. A este respecto, subraya que, si bien lo habitual es que la PCR sea negativa en unas semanas, en algunas personas infectadas puede ser positiva durante mucho tiempo e, incluso, prolongarse en casos de enfermedad más grave. De igual modo, personas ya curadas pueden mostrar PCR positivas “persistentes sin que haya virus completos, sino fragmentos”. En cualquier caso, los expertos insisten en catalogarlo como contagioso igualmente.

Respecto a su fiabilidad, el especialista en Medicina Interna del hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, Francisco Ruiz Ruiz, asegura que la realización de la PCR durante los primeros siete días tras el inicio de síntomas es positiva en el 100% de los casos. No obstante, esta cifra se reduce hasta el 90% entre los 8-14 días posteriores y hasta el 70% si transcurren entre 15-29 días. Está recomendada cuando existen síntomas propios de la enfermedad o como prueba complementaria a un resultado de IgM positiva, que “indicaría una situación aguda a pesar de tener pocos o ningún síntoma".

Más del 90% de las personas que han sufrido el virus desarrollan anticuerpos

Anticuerpos

La segunda forma de diagnóstico es la búsqueda y cuantificación de anticuerpos frente al virus con una muestra de sangre. El sistema inmune localiza los agentes externos mediante la generación de anticuerpos denominados inmunoglobulinas. Se trata de proteínas que reconocen, captan y bloquean los virus para que las células del sistema inmune (linfocitos) puedan reconocerlos y eliminarlos. Existen cinco tipos de inmunoglobulinas: IgA, IgM, IgG, IgE (con varios subtipos), IgE (relacionada con las alergias) y la IgD. En caso de infección, solamente interesan las IgG y las IgM. “Las inmunoglobulinas no determinan la presencia del virus, sino la respuesta inmunológica de nuestro cuerpo cuando hemos estado expuestos al virus, es decir, si el individuo ha estado en contacto con el virus, haya desarrollado síntomas o no”, precisa Carnevali.

Cabe destacar que la IgM se detecta y desaparece antes que la IgG. De hecho, esta última puede permanecer en sangre de manera indefinida en ocasiones. En cualquier caso, varía mucho entre personas y de una infección a otra. Si se realiza una prueba de anticuerpos solamente aparecen IgM, probablemente el sujeto esté en las fases iniciales de la infección. Cuando el análisis muestra IgG e IgM puede haber pasado más tiempo desde el inicio del contagio y quedan restos de la fase aguda. Sin embargo, si solamente se observan IgG, los expertos consideran que la fase de replicación viral ha pasado.

Cuando solamente se observa la presencia de IgM, como el tiempo de solapamiento entre la PCR y el IgM es alto, podemos pensar que el individuo tiene el virus activo. Por eso, es recomendable realizar una prueba PCR para confirmar si el virus está activo. A grandes rasgos, se estima que más del 90% de las personas que han sufrido el virus desarrollan anticuerpos. Cabe recordar que el periodo de incubación oscila entre tres y doce días, lo que significa que el virus se reproduce, pero las pruebas para medirlo no son capaces de detectarlo. Normalmente, en el momento en el que el individuo empieza a mostrar síntomas es cuando su PCR sale positiva, pero puede haber individuos que pueden dar antes de manifestar signos de la enfermedad, lo que se conoce como fase presintomática.

Test rápido

Por último, destacan las pruebas de diagnóstico rápido. Estas no identifican el ARN del virus, sino que detectan la presencia de anticuerpos producidos frente al virus en sangre, pero no los cuantifica. Ofrecen resultados de manera casi inmediata, al igual que una prueba de embarazo. No obstante, su sensibilidad y especificidad es muy inferior a las PCR.

Todas las pruebas se pueden realizar sin necesidad de cita previa, aunque las PCR solamente se pueden hacer de lunes a viernes laborables y los resultados se obtienen en 24 horas a excepción de los test rápidos que son instantáneos. En la realización de una prueba para detectar SARS-CoV-2 no es necesario una prescripción médica, ya que cualquier paciente puede solicitarla.

Pese a ello, el doctor Ruiz Ruiz recomienda acudir a consulta médica para un examen de salud en el que comprobar si presenta algún síntoma compatible y determinar cuál es la prueba más conveniente para esa persona, al ofrecer un diagnóstico “más certero”.

Dr.Miguel Marcos, jefe de Medicina Interta del Quirónsalud de Málaga

"La PCR es muy valiosa para conocer la presencia del virus"

El jefe de Medicina Interna de Quirónsalud de Málaga, el dr Miguel Marcos, responde a algunas de las preguntas más frecuentes relacionadas con los métodos que existen para comprobar si una persona se ha contagiado de COVID-19.

¿Cuál es la fiabilidad de la PCR y del test de anticuerpos?

El objetivo de un test de diagnóstico es que sea capaz de detectar con la mayor fiabilidad la presencia de la infección por el virus y, por otro lado, dar un resultado negativo si no se tiene. Ambas pruebas tienen una sensibilidad (la capacidad de diagnosticar la enfermedad si realmente se está enfermo) superior al 90% y si el sujeto está sano, el negativo supera el 95%. Asimismo, es importante la realización del test en un centro cualificado. Para la toma de mucosidad orofaríngea de la PCR, la muestra se debe tomar en la zona más profunda de las fosas nasales y el resultado adecuado de la prueba depende de su correcta realización. En cambio, para la serológica se precisa de una muestra de sangre similar a la de otras analíticas. 

¿Qué prueba se debe emplear en cada caso?

La decisión de la prueba diagnóstica para COVID-19 no es aleatoria. Cada una nos aporta una información y nos ayuda a tomar decisiones. La PCR se emplea para conocer si tenemos la infección activa por el virus. Así, los primeros días (salvando un pequeño periodo ventana en el que sería negativa) el 100% de los pacientes con el virus darían positivo. Es muy valiosa para conocer la presencia del virus y nuestra capacidad de generar contagios. Su positividad nos ayuda a tomar decisiones de aislamiento y tratamiento con celeridad en el paciente infectado.

Por su parte, la serología nos aporta gran información sobre el momento en el que se encuentra la infección. A los pocos días del contagio, se positiviza un anticuerpo, la IgM, que nos habla de infección actual o muy reciente, manteniéndose positiva hasta los 21 días aproximadamente. Es decir, si el resultado es positivo, nos habla de una infección que ha avanzado más allá del día 14 y se mantiene por un periodo de tiempo indeterminado, que nos podría hablar de infección pasada. Y, probablemente, nos informará también de nuestra inmunidad para la infección en base a haberla presentado previamente o mediante la aplicación de la vacuna (cuando dispongamos de ella), aunque sobre este punto aún quedan cosas por conocer. 

¿Cuál es la más recomendable en cada caso?

Para una persona que quiera evitar contagios a personas de su entorno (personal o laboral), o bien antes de realizar una prueba o un viaje, lo aconsejable es la PCR. En cambio, aquellas que han mostrado síntomas de posible infección por coronavirus, se encuentran mal de forma prolongada o tan solo desean conocer su situación inmunológica, lo adecuado sería la serología cuantitativa.

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