martes, 13 noviembre 2018
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Jamones de la estepa húngara a Segovia

La marca jamonera recuperó hace 27 años en Hungría el cerdo mangalica, una raza del mismo tronco mediterráneo que el cerdo ibérico.

06 de noviembre de 2018. 09:28h Lidia Cossío
  • Jamones de la estepa húngara a Segovia
    Cerdo mangalica / Shutterstock
  • Jamones de la estepa húngara a Segovia
    Monte Nevado

Que una empresa familiar permanezca viva después de cuatro generaciones, es un mérito. Que lo haga, además, consiguiendo reconocimientos día tras día, demuestra que algo están haciendo bien. La empresa centenaria Monte Nevado ha conseguido que algunos de los chef más prestigiosos de España hayan catalogado como el jamón del siglo a una de sus variedades de ibéricos: Edición limitada añada 2014. La característica principal de sus productos, según su director de comunicación José María de la Fuente, “es el jamón de larga curación y de calidad. Para lograrlo hace falta partir de una materia prima muy especial porque los sabores y los aromas se van a ir generando en este proceso. Cuanto más tiempo de curación, más sabores que, en definitiva, es lo que buscamos cuando hablamos de calidad”.

Esa materia prima tan especial, además de en nuestros cerdos, también la encontraron fuera de España. La marca jamonera recuperó hace 27 años en Hungría el cerdo mangalica, una raza del mismo tronco mediterráneo que el ibérico. Cuenta José María de la Fuente que, precisamente, lo encontraron “buscando esa materia grasa. Eso es lo que nos caracteriza a nosotros, que estamos situados en ese segmento de jamón de calidad de materia prima grasa” que, nos cuenta, es imprescindible para lograr un buen jamón de larga curación. Estos cerdos se diferencian de los españoles por su pelo más largo y rizado, que les sirve para protegerse del frío húngaro, que llega hasta 25 grados bajo cero en invierno.

Jamones de la estepa húngara a Segovia

El producto español, ya lo sabemos, gusta mucho fuera de nuestras fronteras. Monte Nevado exporta el 38% de su producción a todo el mundo. Gracias a la homologación obtenida en 1986 por la Unión Europea para la exportación de jamón, la marca logró ser una de las primeras empresas en dar a conocer el producto español fuera de nuestras fronteras. Uno de sus mercados principales es el estadounidense, “y durante muchos años hemos sido una de las dos empresas que exportaban jamones ibéricos al país, así que eso nos ha abierto muchas puertas”.