viernes, 16 agosto 2019
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La realidad virtual, un gran avance contra el autismo

El programa Lancelot, desarrollado por U-tad, utiliza la realidad virtual para ayudarles de manera gradual en el tratamiento de fobias, como la claustrofobia hasta la agorafobia

27 de mayo de 2019. 11:37h Manuel Gutiérrez
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La realidad virtual tiene innumerables aplicaciones. Desde el entretenimiento, con videojuegos o hacer turismo desde casa, hasta técnicas para disminuir problemas de ansiedad y fobias. Ahora, el Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital (U-tad) está experimentando una más: una potente herramienta para ayudar a personas con autismo.

Esta organización tiene entre manos proyectos como CicerOn: VR Speech Coach, diseñado para ayudar a adolescentes con Síndrome de Asperger a mejorar sus habilidades y capacidades para hablar en público o Virtual Transplant Reality, un proyecto creado en U-tad en asociación con El Hospital Universitario La Paz, EGPsicología y la Asociación Española de Transplante Hepáticos, para prestar apoyo psicológico a niños que han sufrido un transplante hepático.

Otro de los planes en los que más implicado está U-tad es Lancelot. Éste combina la realidad virtual con la monitorización constante de los pacientes con transtornos del espectro autista para ayudarles, de manera gradual, en el tratamiento de fobias, desde el estrés que provocan los ruidos del exterior a la claustrofobia o la agorafobia. En esta experiencia se puede vivir, por ejemplo, la interacción con perros, la cual “ha demostrado ser una excelente herramienta para que los niños con autismo puedan mejorar su comunicación con el exterior”, cuentan desde U-tad.

En toda la práctica, estas personas están sujetas a un control a través de una pulsera que mide el nivel de estrés del paciente a partir del ritmo cardíaco, la conductividad de la piel y la temperatura. Además, la Inteligencia Artificial de Lancelot analiza en tiempo real todos los datos y los utiliza para crear un entorno virtual, totalmente seguro para el paciente. Así, los especialistas cuentan con una herramienta versátil capaz de adaptarse a los progresos del paciente.