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Marruecos, en busca de normalidad

En 2019, 13 millones de viajeros visitaron el país, pero la pandemia ha cambiado la realidad, mientras que el turismo intenta reponerse

12 DE noviembre DE 2020. 09:45H Mario Talavera

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Su cercanía con Europa, su cultura y su clima hacen de Marruecos un lugar atractivo para recibir turistas. En 2019, 13 millones de viajeros visitaron el país, pero la pandemia ha cambiado la realidad, mientras que el turismo intenta reponerse.

Marruecos es la tierra más exótica que puede descubrirse tras tan solo una hora y media de vuelo. Es uno de los motivos que hacen que 13 millones de personas visitaran el país el año pasado, cuando no se podía adivinar que un nuevo virus iba a colonizar el mundo en apenas unos meses.

Antes de eso, el turismo empleaba a medio millón de personas y generaba el 7% del PIB marroquí. Sin embargo, las restricciones para viajar al país han hecho mella en sus visitantes. Se cifra en un 70% la caída de turistas con respecto al año pasado, mientras que el descenso de los ingresos alcanza el 44%, según la Dirección de Estudios y Previsiones Financieras de Marruecos.

Como cuenta el director comercial del Royal Mansour, Thierry Torrents, a DIRIGENTES, "muchas familias sufren mucho esta situación". La situación es especialmente grave para las ciudades que viven esencialmente del turismo, como es el caso de Marrakech, donde se encuentra este hotel.

"Varias ciudades en el país viven del turismo y solo del turismo, siendo Marrakech una de ellas", reconoce Torrents. Sin embargo, la expansión de la epidemia obligó a las autoridades a cerrar sus fronteras el 18 de marzo. "Entiendo que es difícil para el gobierno encontrar el equilibrio entre salud y economía", comenta este portavoz del Royal Mansour.

En el intento de reactivar el turismo, el gobierno marroquí ha rebajado sus exigencias con respecto a los viajeros interesados en llegar al país. Para entrar al país se necesita una reserva en un hotel y un test PCR con resultado negativo en las 72 horas anteriores al aterrizaje. En ese sentido, hay que recordar que las fronteras terrestres y marítimas siguen cerradas, por ello el acceso al territorio norteafricano se realiza en avión, aunque también hay restricciones.

Torrents confía en que "muy pronto se abrirá el espacio aéreo a todas las líneas aéreas". "Nos urge", admite. En este momento, las atracciones turísticas continúan abiertas, entre ellas los museos y los monumentos, por lo que el encanto del país continúa intacto.

Medidas sanitarias

Para situar al lector, es preciso decir que este hotel es del rey de Marruecos. Por ello, es una importante referencia del turismo en el país. Francia y España son los principales emisores de turistas. "Nos encanta ver cómo cada año estamos recibiendo más reservas de España en el hotel", afirma Torrents. 

La reapertura del hotel se ha producido este 16 de octubre, después de instaurar diversas medidas sanitarias. "Nos encantaría seguir dando la bienvenida a nuestros vecinos españoles después de la reapertura y que se sigan sintiendo seguros y relajados en su casa marroquí", dice Torrents.

Para aportar ese extra de seguridad que debe ofrecer un alojamiento de este tipo, desde el hotel se han puesto en marcha tres fases con el fin de adaptarse a la nueva realidad. 

La primera consistió en el cierre del hotel el pasado 18 de marzo. En ese momento se impusieron diversas medidas de protección sanitaria con algunos huéspedes que decidieron quedarse en el hotel antes que marcharse a sus países de origen.

En una segunda fase, cuando se fueron los visitantes, se realizó una "reflexión para garantizar seguridad de los clientes, colaboradores y proveedores a largo plazo", según explica el director comercial del hotel. La tercera acaba de terminar: consiste en implementar el plan. "El gobierno nos impone tomar medidas mínimas para poder operar el hotel. Fuimos mucho más allá de lo que se pedía" asegura Torrents. 

Apenas se notan las medidas porque se han hecho en el backstage del hotel, es decir, en sus procesos y en cuestiones como los protocolos de los empleados al llegar al hotel. Además, se efectúa un seguimiento para comprobar que se cumplen las medidas. "La entrega de uniforme ha cambiado, la cafetería ha cambiado, los caminos para los empleados han cambiado… Hemos revisado todo", comenta Torrents. Lo mismo se ha hecho con cada riad, para los que se han establecido protocolos que "garantizan una desinfección total y perfecta".

En conjunto, son medidas que buscan hacer la estancia más segura sin que ello suponga incomodidades para los huéspedes. No hay que olvidar que el establecimiento se distribuye en distintas villas privadas que no comparten pasillos ni habitaciones aledañas: "En esta temporada de Covid, tener su propia villa privada con su piscina y su mayordomo, es una gran ventaja".

Para Torrents, el hotel es "un resumen de lo mejor de Marruecos", con Riads disponibles de uno a cuatro dormitorios. Hasta el momento, quienes acuden al Royal Mansour son los "huéspedes fieles".

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