jueves, 27 junio 2019
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Tailandia, la puerta de entrada al mercado asiático

Tailandia se encuentra en el puesto 27 en el ranking de facilidad para hacer negocios, Doing Business, del Banco Mundial de los 189 países que lo componen

22 de mayo de 2019. 12:06h Alexandra Gheorghiu
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Desde los años 70, Tailandia se embarcó en la modernización de su economía llevándola a posicionarse como la segunda economía del sudeste asiático. Esta positiva evolución ha consolidado a su capital, Bangkok, en un centro urbano dinámico. Respecto a España, las relaciones bilaterales entre ambos países gozan de buena salud. De hecho, las exportaciones nacionales se han duplicado en una década y el número de compañías que optan por comenzar su andadura empresarial experimenta un comportamiento positivo.

La ubicación estratégica del país sirve como puerta de entrada al continente asiático, de ahí su importancia exportadora. ¿Pero qué lleva a las compañías españolas a establecerse en Tailandia? Para 2019-2020 se espera que el PIB del país crezca en un 3,9%, según los datos de ICEX. Además, los avances económicos registrados por el país, junto a una inflación moderada y un controlado nivel de déficit y deuda pública, ponen sobre la mesa un contexto prudente en el que la mejora de las infraestructuras es uno de los puntos principales a tratar por Tailandia.

De cara a los próximos cinco años, el Gobierno ha trazado un plan de infraestructuras con una inversión de más de 80 mil millones de euros para convertir a este país en “un centro logístico clave en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN)” para cuando finalicen los proyectos establecidos. Algunos de ellos son integrar todas las vías de transporte como el ferrocarril, el aéreo, el terrestre y el marítimo y vincular este sistema con los países cercanos.

Asimismo, gran parte de los proyectos se han puesto en marcha con financiación pública, sin embargo, también se busca la financiación público- privada para generar oportunidades de inversión por parte de las empresas privadas y extranjeras. En este sentido, en el ámbito energético, por ejemplo, las compañías españolas tienen cabida para aportar en áreas de eficiencia energética, soluciones de almacenamiento de energía, techos solares, biomasa y aquellas relacionadas con la Energía 4.0