sábado, 17 agosto 2019
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China y EEUU muy cerca del acuerdo comercial

El Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, afirmó que “Estados Unidos está trabajando para forjar un acuerdo comercial detallado con China que incluirá compromisos estructurales específicos”

05 de marzo de 2019. 09:28h Cristina Rodríguez (Nueva York)
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Recta final para llegar a un acuerdo entre Estados Unidos y China. El Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró que ambos países están “al borde” de llegar a un convenio para poner fin a una guerra comercial que dura ya ocho meses. Los líderes de ambas potencias económicas podrían firmar un acuerdo a finales de marzo.

Los asesores económicos de Donald Trump hablan de un progreso “fantástico” hacia un acuerdo para poner fin a la disputa con Pekín. Mike Pompeo estimó que dado el avance en la conversaciones, en las próximas semanas ambos países podrían resolver sus diferencias y terminar con “todos esos aranceles y barreras”. El Secretario de Estado explicó en una entrevista a una televisión de Iowa que se está tratando de “hacerlo justo y recíproco”, refiriéndose al trato, y que “se está corrigiendo y arreglando” actualmente.

Por su parte el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Steven Mnuchin, afirmó que “Estados Unidos está trabajando para forjar un acuerdo comercial detallado con China que incluirá compromisos estructurales específicos”.

Se baraja el 27 de marzo para que se celebre una cumbre bilateral entre Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, para sellar un pacto formal que haría retroceder los aranceles de EE. UU. en al menos 200.000 millones de dólares a los bienes chinos. La reunión, según funcionarios de la Casa Blanca, podría celebrarse en en la propiedad de Donald Trump en Mar-a-Lago en Florida.

Puntos de las negociaciones

En los ocho meses que dura la esta “guerra” entre ambas potencias, los aranceles de ida y vuelta han afectado a productos de los dos países. El año pasado Washington impuso tasas punitivas a las importaciones procedentes de China por un valor de 250.000 millones de dólares. Pekín devolvió los aranceles a los productos estadounidenses por un valor de 110.000 millones de dólares, entre los que se vieron más afectados está la soja.

Todo comenzó cuando Donald Trump dijo que había varias puntos en las relaciones comerciales con China que consideraba injustas y que perjudican a Estados Unidos. Es en ello en lo que trabajan ahora representantes de ambos países para llegar a un acuerdo con el que tanto Estados Unidos como el gigante asiático estén conformes.

Entre otros puntos, Washington ha exigido a China que cambie las leyes y prácticas para proteger la propiedad intelectual de Estados Unidos. Además, le pide que que ponga “fin a las transferencias forzadas de tecnología, frene los generosos subsidios industriales y abra el mercado interno a las empresas estadounidenses”, según publica Reuters.

The Wall Street Journal, citando fuentes de ambos bandos, dice que China estaría ofreciendo bajar los aranceles a los productos fabricados en Estados Unidos, incluidos productos agrícolas, químicos y automóviles, a cambio del alivio de sanciones de Washington.

Y Donald Trump podría estar considerando eliminar la mayoría de esas sanciones comerciales, aunque no todas, impuestas a los productos chinos el año pasado.

El equipo de Trump le está pidiendo a China que renuncie a su derecho a tomar represalias en caso de que Estados Unidos tome medidas unilaterales. Washington también quiere que China se abstenga de plantear desafíos en la Organización Mundial de Comercio.

China ha ofrecido aumentar las compras de productos estadounidenses en 1,2 billones en seis años, en beneficio de la agricultura y la energía. Y Trump se ha comprometido a reducir el déficit comercial crónico de EE. UU. con Pekín.

Otra fuente familiarizada con las conversaciones dijo que además se está cerca de llegar a un acuerdo sobre cuestiones de no cumplimiento, porque Estados Unidos quiere asegurarse de que Pekín cumpla lo firmado.

Según The Wall Street Journal, además, como parte del acuerdo, China llevará a cabo la compra de gas natural por valor 18.000 millones de de dólares de la compañía estadounidense Cheniere Energy Inc, que tiene sede en Houston.

Las fuentes de este periódico advirtieron que sigue habiendo obstáculos, y cada lado enfrenta una posible resistencia en que los términos sean demasiado favorables para el otro lado.

A pesar de que todo parece indicar que el acuerdo se firmará este mes, Trump ha dicho que si no lo considera favorable, podría “alejarse” del mismo. “Nunca temo abandonar un acuerdo, y también haría eso con China, si no funcionara”, comentó el presidente estadounidense. Además, EE.UU. han amenazado con poner aranceles del 25% a las importaciones chinas (hasta los 200.000 millones de dólares) si no se llega a un pacto favorable.