eeuu

Estados Unidos suspende en sosteniblidad

La anterior administración, la de Donald Trump, no solo ignoró los ODS en la formulación de políticas, sino que también evitó hacer referencia a ellos en la diplomacia estadounidense

24 DE marzo DE 2022. 08:30H Cristina Rodríguez (Nueva York)

Estados Unidos se encuentra en el puesto 32 en términos de desarrollo sostenible entre los 193 estados miembros de Naciones Unidas. Así lo afirma el informe de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) que publica cada año el nivel de sostenibilidad alcanzado por estos países. EE.UU. está muy por detrás de la mayoría de los países de altos ingresos de la OCDE y muy por debajo de las naciones nórdicas, a la cabeza un año más. Croacia, Letonia y Eslovaquia tienen un PIB per cápita mucho más bajo que el país norteamericano, pero se desempeñan mejor en sostenibilidad.

Este índice SDSN se hace en base a los "17 Objetivos de Desarrollo Sostenible" (ODS) que fueron adoptados por unanimidad en 2015 por esos 193 estados miembros de ONU con metas ambiciosas para 2030 para abordar la pobreza, el cambio climático y las desigualdades.

Es la llamada "Agenda 2030" para el Desarrollo Sostenible en cuya base están los principios de equidad, justicia, resiliencia ambiental y garantizar que nadie se quede atrás.

En 2021 Estados Unidos obtuvo una puntuación "roja" (o mala) en seis ODS y no ha logrado ninguno de los 17 ODS, como indica la ausencia de puntuaciones "verdes" (positivas) en su tablero de ODS. EE.UU. también ocupa el puesto 151 en el índice internacional "Spillover" que evalúa los efectos o impactos indirectos en el medio ambiente y la sociedad relacionados con el comercio, la economía, las finanzas y la seguridad.

El país norteamericano es el único del G-7, G-20 o de la OCDE que no ha presentado o se ha comprometido a presentar una Revisión Nacional Voluntaria de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a la ONU. Además, la mención de los ODS está ausente en la "Guía de Estrategia de Seguridad Nacional Provisional" del país y solo se menciona escasamente en las políticas de desarrollo actuales.

Estados Unidos está especialmente rezagado debido a la baja proporción de energía renovable, la alta desigualdad de ingresos, los altos flujos de desechos y emisiones incorporados en las importaciones, las altas emisiones de CO2, la baja protección de los ecosistemas marinos y terrestres, las altas tasas de homicidio y encarcelamiento, la alta obesidad, los bajos niveles de asistencia para el desarrollo y el secreto fiscal excesivo.

Según algunos expertos, como Michael McAfee, presidente y director ejecutivo de PolicyLink (un instituto nacional de investigación y acción dedicado a promover la equidad económica y social), EE.UU. debería integrar estos ODS de una forma significativa para conseguir "una mayor alineación con las estrategias de desarrollo de los países socios al emplear el lenguaje común, los puntos de referencia y los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible".

La administración Biden-Harris está priorizando el resurgimiento de Estados Unidos en el escenario internacional, pero además deberían centrarse en conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible ya que representan una base para la acción compartida a nivel global para lograr los objetivos estratégicos alineándose estrechamente con los objetivos de otras naciones sobre democracia, buen gobierno y la creación de sociedades pacíficas e inclusivas.

Algunos expertos creen que "adoptar los ODS puede ayudar a la administración de Joe Biden a elevar el papel de EE. UU. en el mundo". La anterior administración, la de Donald Trump, no solo ignoró los ODS en la formulación de políticas, sino que también evitó hacer referencia a ellos en la diplomacia estadounidense.

También se apunta a que para lograr un progreso sostenido, a la escala necesaria, se requieren alianzas en diferentes niveles y en diferentes sectores, desde el gobierno y el sector privado hasta organizaciones sin ánimo de lucro, universidades y organizaciones filantrópicas.

Sostenibilidad por regiones

Los datos a nivel estatal no solo indican la falta general de progreso en algunos sectores, sino también las enormes variaciones entre los estados de EE.UU. Y el pobre desempeño de los estados del país refleja, entre otros factores, la enorme y creciente desigualdad en la sociedad estadounidense.

El informe de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN), ayuda a identificar prioridades para la acción temprana en ciudades y áreas metropolitanas. El informe identifica una lista de brechas de datos que dificultan la capacidad de las ciudades y el gobierno federal para planificar e implementar acciones de desarrollo sostenible.

La región de mayor rendimiento es Nueva Inglaterra en el noreste del país, con Vermont en el puesto 1, seguido de Massachusetts, Maine (en el quinto lugar), New Hampshire (en el séptimo) y Connecticut (en el puesto 12).

Aún así, los estados mejor clasificados muestran en el índice LNOB ("Leave No One Behind", "no dejar a nadie atrás"), que evalúa el progreso de cada estado hacia esos objetivos, que están a mitad de camino del logro. Otro estado que destaca entre los mejores es el de Hawai.

Los estados con la clasificación más baja se encuentran en el sur del país y en la región de los Apalaches y son Arkansas, Luisiana, Virginia Occidental y Mississippi.

Los ODS han sido especialmente valiosos para los gobiernos locales, ya que proporcionan métricas para monitorear el progreso social y ambiental y para integrar mejor la equidad y la acción sobre el cambio climático en las estrategias de crecimiento económico.

La Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible lanzó un informe que clasifica a 105 ciudades en el progreso hacia los ODS y que concluye que el rendimiento de una urbe no está tan estrechamente relacionado con el tamaño, la ubicación o el objetivo a lograr.

Las ciudades se clasifican utilizando una escala de 0 a 100, donde el 100% representa la puntuación más alta. Ninguna ciudad obtuvo 100, mientras que 101 ciudades obtuvieron 0 en al menos un indicador.

En general, los resultados de este informe demuestran que las ciudades de Estados Unidos están a mitad de camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Entre los casi 6.000 puntajes de indicadores, solo el 14% se clasifican como "verdes" o de buen desempeño.

Ninguna de las áreas metropolitanas más grandes del país tiene un buen desempeño general en los ODS. Las que se encuentran en los primeros puestos (es decir, con una puntuación del índice que supera el 60 en la escala) son generalmente áreas metropolitanas de tamaño medio.

El área área californiana que incluye las ciudades de San Francisco, Oakland y Hayward ocupó el primer lugar en el índice, con una puntuación de 69,7. Otras ciudades y áreas metropolitanas entre las diez primeras son las que comprenden el área de San Jose-Sunnyvale-Santa Clara, en California; Washington-Arlington-Alexandria, entre el Distrito de Columbia y la zona de Virginia-Maryland-West Virginia; además las ciudades de Seattle-Tacoma-Bellevue en el estado de Washington; Madison en Wisconsin; Portland, Vancouver y Hillsboro, entre los estados de Oregón y Washington; San Diego y Carlsbad, en California; Boston, Cambridge y Newton, entre los estados de Massachusetts y Nuevo Hampshire; Austin y Round Rock, en Texas; y Raleigh, en Carolina del Norte. Por su parte la ciudad que obtuvo la peor puntuación, con 30,3 fue Baton Rouge, en Luisiana.

Entre las ciudades más grandes que han mostrado el liderazgo en la puesta en marcha de los Objetivos de Desarrollo Sostenible están Nueva York, Los Ángeles y Pittsburgh. El alcalde de Orlando en Florida, Buddy Dyer, anunció el lanzamiento de la primera "Revisión Local Voluntaria" (VLR) de Orlando, convirtiéndose en la cuarta ciudad de EE.UU. en realizar un seguimiento e informar sobre su progreso en los ODS. La alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, reiteró el apoyo de su ciudad a los ODS al anunciar el compromiso de realizar su propio VLR en asociación con "Thunderbird School of Global Management". "Los ODS nos ayudan a ampliar nuestra comprensión de la palabra sostenibilidad y darnos cuenta de que en realidad incluye todo tipo de problemas que no son sólo específicamente la reducción de carbono", decía Buddy Dyer, alcalde de Orlando.

El informe de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible utiliza 15 indicadores para clasificar el desempeño de cada ciudad en una variedad de temas de sostenibilidad, incluida la educación temprana, agua limpia, tránsito sostenible y encarcelamiento. El informe identifica desafíos particulares relacionados con la desigualdad, la transición energética, la asequibilidad de los alquileres o el tránsito sostenible.

Las ciudades han logrado el mayor progreso general en "agua limpia y saneamiento" y en la "vida de ecosistemas terrestres". Las ciudades obtuvieron un promedio del 77% en el ODS de acceso a agua potable segura, lo que indica un alto porcentaje de la población del país tiene acceso a agua limpia.

Sin embargo, han conseguido menor avance en ODS como "hambre cero" y en "energía limpia y asequible". El ODS de "cero pobreza" concluye que más del 5% de los niños en Estados Unidos viven por debajo del umbral de la pobreza en 94 de las 103 ciudades con datos. Por ejemplo, en McAllen, Texas, el 23,3% de los niños viven en situación de pobreza.

En el ODS "igualdad de género", las mujeres ganan, en promedio, 70 centavos de cada dólar que ganan sus contrapartes masculinas en más del 25% de las ciudades analizadas. En tres de esas ciudades, las mujeres solo ganan 60 centavos en comparación con el dólar que ingresa un hombre por su trabajo.

A medida que crece la población de la ciudad, la carga de los alquileres es una indicación de equidad y acceso a las oportunidades y servicios que ofrecen las ciudades. Precisamente la carga de la "renta de la vivienda", que mide el número de inquilinos que gastan más del 30% de sus ingresos en el alquiler, es uno de los objetivos con peor puntaje ya que más de la mitad de los arrendatarios en el país están agobiados por el alquiler.

La "energía sostenible" tiene un rendimiento igualmente bajo. De hecho la energía limpia y asequible es el objetivo con peor puntuación con una media del 28,5 %. Los bajos puntajes en la producción y el consumo de energía renovable también afectan la capacidad de las ciudades para cumplir el objetivo de "acción climática". En "emisiones de gases de efecto invernadero", todas las ciudades están actualmente en "rojo".

En las 103 áreas metropolitanas analizadas, menos de un tercio de los viajeros van a trabajar de manera sostenible. Esto se mide teniendo en cuenta cuántos viajeros usan la bicicleta, el tren, caminan o comparten el automóvil para ir al trabajo. Debido a que gran parte de la población de EE.UU. vive y trabaja en áreas metropolitanas, mejorar el tránsito sostenible y el consumo y la producción de energía generará grandes dividendos en el desarrollo sostenible en general.

En conclusión, Estados Unidos suspende en sostenibilidad, y dado que gran parte de la población del país vive en áreas metropolitanas, el progreso en las ciudades será esencial para que EE.UU. logre los ODS como nación y también los objetivos de la Agenda 2030 a nivel global.


Artículos relacionados:

La escasez de chips, el nuevo petróleo

EEUU: el aumento y consolidación de los pagos digitales

Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"