domingo, 13 octubre 2019
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La guerra comercial EEUU-Europa se intensifica por los subsidios a la aviación

La amenaza de los aranceles estadounidenses a la UE se produce después de que la Organización Mundial del Comercio dictaminara que Airbus habría recibido fondos ilegales

10 de abril de 2019. 09:28h Cristina Rodríguez (Nueva York)
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El presidente estadounidense Donald Trump ha prometido elevar los aranceles a los productos importados de la Unión Europea por un valor de 11.000 millones de dólares en respuesta, según él, a la ayuda económica que la UE ha dado a la compañía europea de aviones Airbus, rival de la americana Boeing.

La amenaza de los aranceles estadounidenses a la UE se produce después de que la Organización Mundial del Comercio dictaminara que Airbus habría recibido fondos ilegales para sus modelos A380 y A350, lo que habría afectado a las ventas de Boeing.

A esto el presidente estadounidense, Donald Trump, respondía contundente en su cuenta de Twitter: “¡La Organización Mundial de Comercio considera que los subsidios de la Unión Europea a Airbus han impactado negativamente en Estados Unidos, y ahora pondremos aranceles de 11.000 millones a productos de la UE! La Unión Europea se ha aprovechado de EE.UU. en el comercio durante muchos años. ¡Esto acabará pronto!”, escribía Trump.

La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) decía en un comunicado que los subsidios de la UE a la industria de aviación europea cuestan al país norteamericano más de 11.000 millones de dólares por año. Una cifra que Bruselas considera “muy exagerada”.

Como represalia a esas ayudas, la USTR anunció que varios productos europeos tendrían aranceles extra, entre ellos aviones, helicópteros civiles, motocicletas, ropa, alfombras o productos de alimentación como queso, aceite de oliva, vino, pez espada o salmón, entre otros, que se añadirían a los aranceles a las importaciones de acero y aluminio impuestos por Trump. En total unos 500 productos afectados, cuya lista definitiva se espera que se publique este verano, precisamente cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) evalúe la solicitud de Estados Unidos de imponer esas sanciones. Según EE.UU., los aranceles se aplicarán “hasta que la UE elimine esos subsidios a Airbus”.

Mientras que Boeing ha afirmado que “apoya los esfuerzos continuos para nivelar el terreno de juego en el mercado mundial de aviones”, Airbus dijo en un comunicado que la amenaza arancelaria de Estados Unidos era “totalmente injustificada” y que había tomado “todas las medidas necesarias” para cumplir con la decisión de la OMC.

Las acciones de Airbus, con sede en Toulouse, Francia, cayeron hasta un 2,3% tras las declaraciones de Trump.

La Unión Europea contraataca

La UE dijo que se estaba preparando para devolver el golpe a Estados Unidos. La represalia a las palabras de Trump podría ser una respuesta en forma de aranceles por un total de 20.000 millones de euros a productos estadounidenses, sobre todo si el presidente Trump decide incluir al sector automovilístico europeo entre los productos afectados, después del acuerdo del pasado julio por el que la UE evitaba las tarifas a sus automóviles.

Si bien la UE no ha revelado la cantidad de productos estadounidenses a los que se dirigirá su respuesta, Airbus dijo que el bloque europeo procederá con “contramedidas mucho más grandes contra EE.UU.”.

Aún así funcionarios europeos subrayaron la opción de alcanzar una solución negociada con EE.UU. que evite una escalada de aranceles hacia ambas partes. “La UE está abierta a la oferta de diálogo de los Estados Unidos para alcanzar una solución justa”, dijo una portavoz del Ministerio de Economía alemán.

“A Estados Unidos y la UE les interesa encontrar un acuerdo amistoso sobre el tema de las sanciones en el sector de los aviones", comentó a los periodistas en París el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire. “Cuando veo una desaceleración del crecimiento mundial, no creo que podamos permitirnos una guerra comercial, incluso si es solo en un sector industrial”, sentenció Le Maire.

El jefe de la USTR, Robert Lighthizer, decía que su objetivo final es “llegar a un acuerdo con la UE para poner fin a todos los subsidios incompatibles con la OMC a las grandes aeronaves civiles”. Pero que solo negociarían con una condición: “solo cuando la Unión Europea acabe con estas ayudas perjudiciales, se podrán levantar los aranceles adicionales impuestos por Estados Unidos”.

Una guerra comercial que dura casi 15 años

Esta confrontación sobre la aviación entre Estados Unidos y Europa es la última de más de 14 años de disputa comercial trasatlántica. Ambos han luchado ante la Organización Mundial de Comercio, y cada lado acusa al otro de subsidiar ilegalmente a sus principales fabricantes de aviones. Ambas partes han sido sorprendidas pagando miles de millones de dólares en ayudas para obtener ventaja en el negocio global de aviones.

EE.UU. denunció en 2004 ante la OMC las ayudas de Europa a Airbus. La Organización Mundial del Comercio en 2011 determinó que la Unión Europea había dado 18.0000 millones a Airbus entre 1968 y 2006. Y para la la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) esto “había permitido a la compañía lanzar cada uno de sus nuevos modelos, haciéndole perder a Boeing la venta de más de 300 aviones y cuota de mercado en todo el mundo”.

Más tarde Airbus habría recibido “más de 5.000 millones de dólares de un nuevo subsidio que le permitió financiar la fabricación de su A350 XWB y su A380, provocando significativas pérdidas de ventas del Boeing 787 y el 747”, según la USTR. En 2018, la OMC dictó que la UE había mantenido subvenciones a Airbus y le instaba a corregirlas.

Por su parte la EU denunció a Estados Unidos de dar grandes ayudas a la americana Boeing. De hecho la OMC falló el pasado marzo que Estados Unidos ha mantenido subvenciones a Boeing contrarias a la normativa internacional y que habían distorsionado el mercado, perjudicando a Airbus. El organismo mundial de comercio ordenó al estado de Washington que pusiera fin a un programa de impuestos de 325 millones de dólares para el fabricante de aviones con sede en Chicago.