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La pandemia lleva a la quiebra a grandes del ‘retail’ de EE.UU.

Los grandes también sucumben a la crisis del coronavirus. Algunas marcas icónicas de Estados Unidos como JC Penny, J. Crew y Neiman Marcus se han declarado en bancarrota en los últimos días.

21 DE mayo DE 2020. 08:22H Cristina Rodríguez (Nueva York)

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Los minoristas que ya estaban luchando antes de que comenzara la pandemia están comenzando a desmoronarse. Algunas tiendas importantes de moda pueden desaparecer, mientras que otras están siendo observadas cuidadosamente. Son los efectos de la COVID-19 en el sector minorista del país, a pesar de que el año comenzó muy bien para la mayoría según la firma de investigación Coresight Research. “Empezamos el 2020 con un consumidor muy fuerte, con un desempleo muy bajo y con un mercado de valores que se estaba apreciando”, explica Marie Driscoll, CFA, directora gerente de lujo y moda en Coresight Research.

Desde marzo las tiendas de moda J. Crew, Neiman Marcus, JC Penny, Stage Stores y True Religion Apparel se han declarado en bancarrota acogiéndose al Capítulo 11 para reestructurarse, y otras como Lord&Taylor podrían hacerlo en las próximas semanas.

Mientras que algunos minoristas están floreciendo como las cadenas de venta de comestibles Walmart, Target, Kroger y Costco, otros están tratando de evitar desaparecer por completo, como la marca de ropa para jóvenes Forever 21, la de artesanía Jo-Ann Stores y la de vestidos de novia David's Bridal que ya arrastraban problemas. En muchos casos, como el Forever 21, ya habían pedido la protección por bancarrota del Capítulo 11 antes de la crisis del coronavirus, sobre todo porque los estadounidenses compraban cada vez más online.

Las ventas en los grandes almacenes de toda la industria cayeron un 47% en abril, mientras que las ventas en las tiendas de ropa cayeron un 89%, según cifras del gobierno estadounidense.

“Creemos que el cierre económico y los comportamientos de distanciamiento social persistentes desencadenarán una gran sacudida de la venta minorista, ya que la industria se verá obligada a reducir significativamente su huella física y evolucionar rápidamente para llegar al consumidor pospandémico", explicaba la analista de crédito de S&P Sarah Wyeth. “Por cada día que los minoristas cierran durante la crisis del coronavirus, las posibilidades de que no sobrevivan a esta pandemia aumentan”.

Los analistas de UBS estiman que los cierres de tiendas minoristas se acelerarán “en un mundo posterior a la COVID-19” y que la brecha entre los minoristas bien posicionados y las cadenas en dificultades aumentará debido al brote de coronavirus.

El ‘retail’ estadounidenses ha anunciado hasta el momento 2.210 cierres permanentes este año, la mayoría de los cuales se hicieron públicos antes de que comenzara la pandemia, según la firma de análisis minorista Coresight Research. Antes de marzo Papyrus, Modell’s Sporting Goods y Art Van Furniture ya habían revelado planes para liquidar 635 ubicaciones de este año. Unas cifras que se sumarían a las más de 9.700 tiendas que cerraron en Estados Unidos en 2019, según Coresight Research.

Bancarrotas de iconos en el país

Las famosas J. Crew que vende distintas marcas, y el minorista de tiendas de lujo Neiman Marcus han pedido la protección por bancarrota del Capítulo 11 en la primera semana de mayo debido a que registraron enormes pérdidas tras cerrar sus tiendas en marzo. Ambas compañías planean permanecer en el negocio. Sin embargo Stage Stores, empresa de grandes almacenes que se especializa en la venta al por menor de prendas de vestir, accesorios, cosméticos, calzado y artículos para el hogar de marcas, dijo que planea cerrar permanentemente sus casi 800 tiendas si no puede encontrar un comprador durante el proceso de bancarrota.

J. Crew ha luchado durante años con una gran deuda. La compañía, que alquila todas sus tiendas, dijo que había contratado a un asesor inmobiliario y liquidador para que les ayude a evaluar sus arrendamientos y negociar un alivio del alquiler. Se esperan cierres permanentes de algunas de sus tiendas.

Neiman Marcus también arrastraba una enorme deuda. La empresa dijo en un comunicado que no está planeando “cierres de tiendas masivas” de forma permanente después de llegar a un acuerdo de reestructuración con la mayoría de sus acreedores. Pero la compañía dijo que podría considerar futuros cierres valorando “caso por caso”.

El último gigante minorista en ver su caída acelerada por la crisis del coronavirus ha sido JCPenney que se acaba de declarar en bancarrota. La pandemia fue el golpe final para una empresa de 118 años de antigüedad que luchaba por superar una década de malas decisiones, inestabilidad ejecutiva y tendencias de mercado perjudiciales. La compañía que tiene 85.000 empleados, lo que la convierte en una de las tiendas minoristas más grandes de EE.UU., ya tenía una deuda de 3.600 millones a fecha de 1 de febrero de 2020.

La cadena de tiendas departamentales dijo que tiene un acuerdo con la mayoría de sus prestamistas sobre el plan de reestructuración que le permitirá mantenerse en el negocio como una compañía financieramente más saludable, pero incluirá el cierre de un número aún no anunciado de sus 846 tiendas. Como parte del acuerdo, JCPenney negoció pedir prestados 450 millones de dólares adicionales de esos prestamistas para pagar las operaciones durante la reorganización. La compañía culpó a la pandemia de COVID-19 de la necesidad de declararse en quiebra.

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