domingo, 15 septiembre 2019
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EEUU

Los sectores más afectados por la guerra comercial

Empresas y consumidores estadounidenses afrontarían 3 mil millones más al mes en impuestos por aranceles según estudios de las universidades de Princeton y Columbia.

18 de junio de 2019. 09:45h Cristina Rodríguez (Nueva York)
  • Los sectores más afectados por la guerra comercial

Los productores y consumidores de ambos países son los que tienen que pagar los aranceles de ida y vuelta. Así lo afirman dos estudios recientes de la Universidad de Princeton y de Columbia. Además calcularon el costo que supone para empresas y consumidores de EE.UU. y asciende a unos 3.000 millones mensuales en impuestos adicionales. El estudio también identificó otros 1.400 millones en pérdidas relacionadas con un descenso de la demanda.

Otra encuesta, esta vez realizada por la Cámara de Comercio del país norteamericano en Pekín, dice que de 250 empresas estadounidenses ubicadas en China más de siete de cada diez (el 74,9%) ya se están viendo afectadas negativamente por la guerra comercial. De ellas, el 61,6 % están relacionadas con la manufactura, el 25,5 % con los servicios, el 3,8 % con la venta minorista y distribución, y el 9,6 % con otras industrias. El impacto fue mayor para los fabricantes, un 81,5 % afectados por los gravámenes estadounidenses, y un 85,2 % por las tarifas chinas. Los encuestados también afirman que notan el impacto de los aranceles en una menor demanda de productos (52,1 %), mayores costos de fabricación (42,4 %) y mayores precios de venta de productos (38,2 %).

Pero ¿cuáles son los productos más afectados por la guerra arancelaria?

Productos americanos

China ha atacado a varios sectores de la economía estadounidense, entre ellos la industria agrícola. El gigante asiático es el cuarto mayor mercado de exportación agrícola de Estados Unidos. Las exportaciones totales de productos agrícolas a China totalizaron 9.300 millones de dólares en 2018, según la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos.

Alrededor del 91% de los 545 productos que China ya está gravando pertenecen al este sector. Y quizás el más afectado es la soja. El año pasado los funcionarios chinos impusieron un arancel adicional a la soja estadounidense y los granjeros estadounidenses de soja se vieron en una situación difícil, con enormes reservas de soja que no pudieron vender. Tradicionalmente, China ha sido el mayor importador de soja de EE.UU., con un valor de 3.100 millones comprados en 2018. Otros productos agrícolas exportados a China en grandes cantidades incluyen algodón (924 millones de dólares), cueros y pieles (607 millones de dólares), carne de cerdo y productos derivados (571 millones), y cereales secundarios (530 millones). El país asiático ahora está comprando estos productos en otros mercados como India o Brasil. Para compensar el daño en el sector, recientemente el presidente Trump ha aprobado un paquete con ayudas de 16.000 millones de dólares para los agricultores estadounidenses afectados por el conflicto comercial con China.

Otra de las áreas más grandes afectadas por las tensiones comerciales es la industria automotriz estadounidense. El año pasado, China aumentó las tarifas para los automóviles fabricados en Estados Unidos que ingresan a su país del 15% al 40% en represalia a los aranceles americanos. Mientras que los consumidores chinos compran principalmente vehículos fabricados localmente, los fabricantes de automóviles de Estados Unidos, como Chrysler o Tesla son los más afectados por las tensiones comerciales. El fabricante de automóviles eléctricos aumentó por primera vez el precio de sus modelos Model S y Model X en 20.000 dólares en julio del año pasado después de la ronda de tarifas comerciales; a continuación recortó esos precios y decidió absorber la diferencia, algo que no le ha beneficiado según las ganancias reportadas por la empresa de Elon Musk en el primer trimestre de este año, con pérdidas de 702 millones de dólares.

Desde entonces, China ha suspendido los aranceles adicionales del 25% sobre los vehículos y piezas de automóviles de Estados Unidos como un gesto de buena voluntad. Sin embargo, si las tensiones vuelven a estallar, seguramente China aplique más tarifas a la industria del automóvil estadounidense.

Pero no se queda aquí el problema en este sector. China está en el centro de la complicada cadena de suministro automotriz mundial, lo que significa que los productores de Estados Unidos gastan más en partes que compran a China al pagar impuestos por unos aranceles más altos. Y con ello los precios aumentarán para los consumidores de EE.UU., incluso si compran un vehículo fabricado localmente, debido a las piezas del vehículo que son importadas de China.

También están preocupados por esta tensión arancelaria los fabricantes de chips y de productos electrónicos estadounidenses que dependen de China para las ventas. Entre otras empresas destacan NVIDIA, Micron Technology o Intel que son vistos como especialmente vulnerables en un escenario de guerra comercial.

Entre las empresas tecnológicas afectadas se incluyen Microsoft que vende en China o los productos de Google que son distribuidos por compañías chinas en todo el mundo. Hasta el momento Apple se ha salvado de los aranceles en sus teléfonos ensamblados en China, pero esto podría cambiar si Trump impone aranceles a todas las importaciones chinas. La guerra comercial ya ha tenido un impacto en las ganancias del fabricante de iPhones.

Otros productos afectados son materiales químicos, whisky, equipos médicos o carbón y en menor medida petróleo.

Productos chinos

Los bienes chinos más afectados por los aranceles estadounidenses incluyen sobre todo nombres tecnológicos. Destaca el caso de la compañía de telecomunicaciones Huawei con la que Trump inició una batalla en diciembre del año pasado cuando la directora financiera de la tecnológica Meng Wanzhou, fue arrestado en Canadá por cargos de fraude relacionados con el supuesto uso de una compañía fantasma para eludir las sanciones de Estados Unidos con Irán. El Departamento de Justicia también acusó a Huawei de robar secretos comerciales a su socio estadounidense, T-Mobile. Lo último es que Donald Trump la ha metido en una lista negra de empresas que afectan a los intereses estadounidenses de seguridad nacional, impidiéndole que compre componentes de empresas de Estados Unidos.

Otros productos chinos afectados por las tarifas estadounidenses incluyen maquinaria, minerales utilizados en la fabricación, motocicletas, pescado, mariscos, carne de cerdo y vaca, verduras, bolsos, ropa y calzado, plásticos o reactores nucleares.

Según el Instituto Petersen de Economía Internacional, más de un 90% de los productos que se verán perjudicados por los aranceles estadounidense están hechos de productos intermedios o bienes de capital: es decir, son productos que se necesitan para hacer otro tipo de productos. Y esto significa que los aranceles podrían impactar en otros bienes, no necesariamente comercializados exclusivamente en Estados Unidos.