martes, 15 octubre 2019
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Luz verde a la fusión de T-Mobile y Sprint

Dish será la cuarta compañía inalámbrica de Estados Unidos.

30 de julio de 2019. 08:24h Cristina Rodríguez (Nueva York)
  • Luz verde a la fusión de T-Mobile y Sprint

El Departamento de Justicia ha autorizado el acuerdo histórico de la adquisición de Sprint por parte de T-Mobile por 26.500 millones de dólares. Además la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) señaló que aprobará el acuerdo. Ahora Dish se convertirá en la cuarta compañía inalámbrica de Estados Unidos.

Después de más de un año de espera en el limbo regulatorio, las dos empresas de telecomunicaciones tienen el visto bueno de la justicia estadounidense para fusionarse. La aprobación por parte del gobierno se debe a los compromisos que T-Mobile y Sprint han dicho que llevarían a cabo tras la fusión. Entre otros, brindar mayor acceso inalámbrico y de banda ancha a las áreas rurales. El director de operaciones de T-Mobile, Mike Sievert, afirmó que la la compañía resultante de la unión ofrecerá un mejor servicio a un bajo precio. Y añadió que la fusión de las operadoras de telefonía les ayudará a construir una red más rápida y eficiente, desplegando más rápidamente las redes 5G de próxima generación en todo el país.

El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Ajit Pai, cree que esta transacción es de interés público y “una oportunidad única para acelerar el despliegue de 5G en todo Estados Unidos y ofrecer una banda ancha móvil mucho más rápida para los estadounidenses de zonas rurales”.

Bajo las condiciones acordadas por las compañías, Dish, que se convertirá en la cuarta compañía inalámbrica de Estados Unidos, debe construir una red 5G que cubra el 20% del país para el año 2022 y se extenderá hasta el 70% para el 2023. Si no lo consigue, deberá dar al Tesoro estadounidense 2,2 millones de dólares. Dish recibirá nueve millones de clientes de prepago de Sprint, derechos de licencia en áreas rurales y acceso a la red de T-Mobile durante siete años mientras construye su propia red nacional.

T-Mobile y Dish también tendrán que ser compatibles con la tecnología e-sim para facilitar el cambio de operadores con la esperanza de estimular la competencia.

Contra la fusión

El acuerdo ha generado bastantes preocupaciones por si T-Mobile y Sprint operarán como un monopolio en el espacio de las telecomunicaciones con solo AT&T y Verizon como competidores.

El argumento de desplegar más rápidamente las redes 5G de próxima generación en todo el país ha enfrentado duras críticas de defensores de los consumidores y algunos expertos.

Incluso el Congreso celebró una serie de audiencias sobre la posible fusión, y muchos de los principales demócratas (e incluso candidatos presidenciales) lo critican citando amenazas a la competencia del mercado que podría dañar la capacidad de Estados Unidos para liderar en 5G. “La mejor manera de lograr el objetivo de la 5G a nivel nacional, asequible y de alta calidad es a través de mercados competitivos”, escribieron algunos senadores. “Esta fusión nos aleja del tipo de competencia que necesitamos para lograr este objetivo. Llevará a una consolidación excesiva y socavará la innovación”, continuaban.

Además, el mes pasado, más de una docena de procuradores generales, encabezada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y el de California, Xavier Becerra, presentaron una demanda multiestatal para bloquear el acuerdo. “La fusión de T-Mobile y Sprint no solo causaría un daño irreparable a los suscriptores móviles en todo el país al reducir el acceso a un servicio inalámbrico confiable y asequible para millones de estadounidenses”, expresó entonces Laetitia James.

Una vez conocida la noticia del visto bueno del Departamento de Justicia, 5 estados (Nebraska, Kansas, Ohio, Oklahoma y Dakota del Sur) han interpuesto una demanda en contra del acuerdo. Si la demanda gana, al final el acuerdo tendrá que deshacerse.

Otros intentos de fusiones

No es la primera vez que T-Mobile y Sprint intentan unirse. En 2014, la empresa matriz de Sprint Softbank quiso llegar a un acuerdo con T-Mobile, pero en ese momento los reguladores y el gobierno prefirieron que hubieran 4 compañías compitiendo en el sector. El año pasado fue el segundo intento. En esa ocasión la Casa Blanca y la FCC estaban más abiertos a un acuerdo, sin embargo Softbank y la matriz de T-Mobile, Deutsche Telekom, no pudieron acordar el nivel de control que tendría cada una de las partes y no se pudo cerrar el negocio.

T-Mobile ha tratado de fusionarse con otras compañías importantes en el pasado. En 2011, AT&T comunicó que compraría T-Mobile por 39.000 millones, pero unos meses después del anuncio, el Departamento de Justicia rechazó el acuerdo. En 2012, T-Mobile llegó a un acuerdo con MetroPCS para hacerse cargo de la empresa.

La adquisición de Sprint es ahora la mayor y más exitosa compra por parte de T-Mobile. La empresa combinada, que podrá competir más directamente con sus competidoras AT&T y Verizon, conservará el nombre de T-Mobile, y el presidente ejecutivo John Legere y su equipo de administración se encargarán de dirigir las operaciones.