miércoles, 12 diciembre 2018
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Reportaje: Las luces y sombras de Wells Fargo

El cuarto banco más grande de Estados Unidos por activos y la tercera mayor entidad financiera por capitalización bursátil del país, Wells Fargo, se encuentra acorralado por las autoridades. No dejan de salir a la luz escándalos relacionados con el banco, y las multas millonarias siguen sumándose por sus prácticas fraudulentas. El que una vez fuera nombrado como “el banco estadounidense más seguro del mundo” y “la marca bancaria más valiosa a nivel global” se encuentra ahora bajo las cuerdas

04 de noviembre de 2018. 00:00h Cristina Rodríguez (Nueva York)
  • Reportaje: Las luces y sombras de Wells Fargo

Lejos queda ya la calificación AAA que le dio S&P en 2007, antes de la crisis financiera, y su séptimo puesto en la lista Forbes Magazine Global 2000 de las compañías públicas más grandes del mundo. De poco le sirve la fama de haber conseguido convertirse en 2015 en el banco más grande del mundo por capitalización de mercado, y tampoco ser, actualmente, el segundo mayor banco en depósitos, servicios hipotecarios y de tarjetas de débito de Estados Unidos. Su reputación no deja de disminuir desde hace unos años por sus prácticas irregulares por las que Wells Fargo ha pagado varias multas multimillonarias tras una sucesión de escándalos que comenzaron en 2016, cuando los reguladores comunicaron que el banco había abierto millones de cuentas falsas, lo que se traducía en millones de dólares en tasas a pagar por los consumidores. Esto desató una serie de investigaciones federales y estatales. El mal comportamiento se ha generalizado en todo el banco y los problemas en Wells Fargo se han multiplicado. Sus 40 millones de clientes están en continua alerta.

2018: en el punto de mira de los legisladores

En lo que va de año las noticias sobre el banco no dejan de aumentar. Numerosos fraudes y escándalos están saliendo a la luz y las demandas sobre Wells Fargo se acumulan.

Uno de los últimos casos se ha producido hace apenas un mes. Según publicaba The Wall Street Journal, empleados de la compañía cometieron fraude alterando inapropiadamente información de los clientes. La situación está bajo investigación del Departamento de Justicia estadounidense que ha pedido a la entidad más información y documentos para examinar si se incurrió en delito. Según el periódico, “ciertos empleados agregaron información a los documentos de los clientes, tales como números del seguro social y fechas de nacimiento”, sin contar con el consentimiento de estos. Alan Elias, vicepresidente y jefe de ventas de Wells Fargo, se negó a dar explicaciones, diciendo que el banco no ofrece comentarios en relación a asuntos regulatorios.

El Departamento de Justicia está interesado en saber si hay un patrón de comportamiento inmoral y potencialmente fraudulento por parte de los empleados, y si éste está vinculado a cierta presión impuesta por parte de sus superiores porque no es la primera vez que el fraude en la entidad apunta a los empleados.

En febrero de 2018, a Reserva Federal prohibió a Wells Fargo aumentar su base de activos aún más, basándose en años de mala conducta, hasta que solucione sus problemas internos.

En abril de 2018, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos descubrió que Wells Fargo estaba empujando a sus clientes a planes de jubilación más caros. Además, la entidad financiera violó la ley al cobrarle demasiado a los consumidores por las extensiones de los tipos de interés hipotecario y obligarles a comprar pólizas de seguro de automóviles del banco innecesarias. Por esto, Wells Fargo tuvo que pagar una multa de mil millones.

Posteriormente, en mayo de 2018, The Wall Street Journal informaba que el grupo de banca comercial de Wells Fargo había alterado indebidamente documentos sobre clientes corporativos en 2017 y principios de 2018.

En junio de este año, Wells Fargo comenzó a retirarse de la banca minorista en la zona del medio oeste del país al anunciar la venta de todas sus sucursales de bancos físicos en Indiana, Michigan y Ohio a Flagstar Corp.

Y en agosto la entidad financiera acordó pagar 2.090 millones de dólares tras llegar a un acuerdo con el Departamento de Justicia sobre la venta de valores respaldados por hipotecas tóxicas en el período previo a la crisis financiera de 2008. El Departamento de Justicia le acusó de emitir y vender decenas de miles de hipotecas que sabía que se basaban en información de ingresos defectuosa y que no cumplían con el umbral de riesgo interno del banco.

2016: el annus horribilis con el escándalo en las ventas

A pesar de las incontables acusaciones y multas que pesan sobre el banco, sin duda el mayor escándalo que hizo temblar los cimientos de Wells Fargo se produjo en 2016.

Los ejecutivos del banco debían cumplir cuotas de apertura de cuentas que imponía la dirección si no querían ser despedidos y también para poder beneficiarse de una paga extra a final de año. Para ello, entre 2009 y 2016 emitieron más de 1.500 millones de cuentas corrientes y de ahorro y 565.000 tarjetas de crédito sin el consentimiento de sus clientes, y que solo conocieron cuando éstas comenzaron a generar intereses.

Además, crearon cuentas de correo electrónico ficticias para registrar a sus usuarios en los servicios de la banca online.

Estas prácticas irregulares se cebaron con las personas más vulnerables, como migrantes indocumentados. Sobre todo se vieron afectados ciudadanos mexicanos debido a que sus documentos de identificación eran más fáciles de manipular al poseer solo una identificación del consulado y no un número de seguridad social estadounidense. Los estudiantes de los distintos campus de California fueron otros de sus víctimas. Los ancianos estaban entre sus presas favoritas ya que “no hacen muchas preguntas acerca de los intereses y otros términos bancarios”, según una extrabajadora del banco en Illinois. Incluso identificaban si sus potenciales clientes padecían de alguna enfermedad mental o pérdida de memoria. Además los indígenas nativos americanos fueron otros de los defraudados al crearles cuentas con intereses desorbitados.

El grupo financiero con sede en San Francisco aceptó revisar los datos desde 2009 tras la presión a la que le sometieron los legisladores. La firma despidió a 5.300 empleados involucrados en el escándalo y restituyó varios millones de dólares a los clientes afectados. Como resultado de la actividad ilegal, acordó pagar a varios organismos reguladores, incluida la Oficina de Protección Financiera del Consumidor, distintas multas que ascendían a un total combinado de 185 millones de dólares. Además la compañía se enfrentó demandas civiles y penales adicionales.

Otras demandas y multas

1) Malversación. En 1981 se producía el primer escándalo en la entidad por malversación y conspiración. Un oficial de operaciones de Wells Fargo, Loyd Benjamin Lewis, había hecho recibos falsos tanto de débito como de crédito para beneficiar a dos promotores de boxeo, que usaron el nombre del ex campeón de boxeo de peso pesado Muhammad Ali. En total 21,3 millones de dólares malversados en 3 años, uno de los fraudes más grandes en la historia de la banca estadounidense.

2) Préstamos de riesgo a afroamericanos. En el año 2009 la Fiscal General de Illinois, Lisa Madigan, presentó una demanda contra Wells Fargo alegando que el banco llevaba a afroamericanos e hispanos a hacerse préstamos de alto riesgo. Aunque se negó, una declaración jurada en el caso indicó que los oficiales de crédito se habían referido a los buscadores de hipotecas afroamericanos como "gente de barro", y los préstamos de alto riesgo como "préstamos del gueto". Estas hipotecas se dirigían a las iglesias donde acudían los negros “porque representaba los líderes de la iglesia tenían mucha influencia y podían convencer a los feligreses de que solicitaran préstamos subprime”. Wells Fargo acordó pagar 125 millones de dólares a los prestatarios subprime y otros 50 millones en asistencia directa para el pago inicial en ciertas áreas afectadas.

3) Lavado de dinero. Wachovia, el banco estadounidense fundado en 1879 y adquirido en 2008 por Well Fargo, reconoció que entre 2004 y 2007 no monitoreó ni informó el presunto lavado de dinero por narcotraficantes, incluido el efectivo utilizado para comprar cuatro aviones que enviaron un total de 22 toneladas de cocaína a México.

4) Sobregiros o números rojos. En el año 2010 Wells Fargo fue multado por engañar a los clientes en la manera como el banco procesaba las transacciones y evaluaba las comisiones de sobregiro por las que las libretas de ahorro de los clientes quedaban en números rojos. De esta manera dichos clientes se veían obligados a pagar al banco para salir de ese saldo negativo.

5) Juicio por sobre facturación de hipotecas. En noviembre de 2016, Wells Fargo acordó pagar 50 millones de dólares para resolver una demanda colectiva de extorsión sobre préstamos hipotecarios realizados entre 2005 y 2010. En esta ocasión el banco fue acusado de cobrar de más a cientos de miles de propietarios por los sobre costes que cobró el banco a los clientes de hipotecas después de que estos incumplieran y se retrasaran en pagar sus préstamos hipotecarios.

6) Incumplimiento de los requisitos de seguridad en los documentos. En diciembre de 2016, la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera multó a Wells Fargo con 5.500 millones de dólares después de que comprobasen que no habían estado almacenando los documentos electrónicos en un formato en el que nadie pudiera modificar o alterar lo que decían los mismos.