martes, 17 septiembre 2019
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Bancos europeos: ¿Crash o Cash?

Altos riesgos, Fintechs y Big Techs, tipos subiendo y mucha regulación estrangulan el sector bancario, sobre todo en Alemania, Portugal e Italia

22 de enero de 2019. 00:00h Stefanie Claudia Müller
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El estrés no es sano. Esto cuenta tanto para los bancos como para los seres humanos. En los últimos 10 años el sector bancario europeo ha vivido un volumen de estrés que ha matado muchas entidades. En España ha acabado con casi todas las cajas de ahorros. Mientras los españoles han aprendido, en otros países como Alemania, Italia y Portugal queda mucho por hacer para sanear el sector bancario.

Además de los problemas derivados de la última crisis financiera de 2008 a 2010, han surgido muchos más retos para los bancos europeos, sobre todo más competencia del mundo Fintech (Wirecard) y Big tech (Amazon Pay, Google Pay) que no están tan regulados como el sector bancario.

Alemania es uno de los países europeos importantes con peor situación general en el sector bancario. “Los alemanes saben hacer coches, pero no son muy eficientes en su sector bancario”, decía el ex presidente del Banco de España, Jaime Caruana, hace ya 5 años en un desayuno con periodistas extranjeros. Desde entonces no ha mejorado la situación. A pesar de que el reciente “test de estrés” aplicado por las autoridades europeas a 48 bancos de 15 países de relevancia sistémica ha certificado que las entidades europeas han mejorado su capacidad de resistencia gracias al aumento de su capital social (CET1), el economista alemán Juergen Donges cree que queda mucho trabajo por hacer para evitar otro crash: “Sigue habiendo importantes focos de fragilidad que no han sido valorados adecuadamente en la prueba como una debilidad persistente de la rentabilidad que es inferior al coste del capital”. En peligro están sobre todo los Landesbanken, estos bancos públicos regionales (bancos autonómicos). El HSH Nordbank ha sido vendido ahora a un grupo de inversores y se va a convertir en un banco privado como exigencia de las autoridades europeas. La débil NordLB tiene que ir por el mismo camino.

De bancos tradicionales a expertos de Big Data

Donges, que se ha criado en Barcelona y ha trabajado no sola- mente de asesor económico para diferentes gobiernos alemanes sino también como investigador en el prestigioso “Institut für Wirtschaft” en Colonia, advierte también de los elevados volúmenes de activos improductivos en los balances bancarios, de los persistentes índices de morosidad en muchas entidades europeas y de su vinculación a la política como es el caso de Italia por los bonos trato regulatorio privilegiado para bonos soberanos en los balances bancarios. ¿Por qué estas posiciones son libres de provisionar con capital?”.

Los mismos bancos son conscientes de estos peligros. Pero al mismo tiempo, ayudan con la compra de deuda a los estados a recuperar un poco de oxígeno. El instituto de investigación económica de Alemania (DIW) advierte sobre todo del riesgo creciente de estas posiciones en los balances bancarios de Italia y España. En el caso de que debieran provisionar con capital propio esta deuda nacional, les faltarían según el DIW a cada uno de los sectores nacionales 10.000 millones de euros. Este problema tiene Alemania en menor medida: a Deutsche Bank y Commerzbank les faltarían juntos unos 1.000 millones de euros. “Los riesgos sistémicos que se han querido evitar con todas las regulaciones de Basilea suben con la correlación entre bancos y Estado a través de la deuda soberana”, cree el DIW.

La competencia de bono y del fondo de inversión

Por otro lado, los bonos corporativos, al igual que los fondos, cobran cada vez más importancia en la financiación empresarial, porque muchas entidades bancarias piden tantas garantías, avales y seguros que para algunas empresas esta vía tradicional ya no es viable para ampliar una línea de financiación o crear un negocio nuevo. “En los años de crisis, sobre todo en España, se han creado muchos fondos especializados en ciertos sectores que ofrecen una financiación que los bancos ya no pueden dar por sus políticas de riesgo. Ya existen también muchos jugadores españoles en este campo que hacen competencia a entidades como La Caixa, Santander o BBVA”, dice el consultor español Ignacio de Benito.

Para Xavier Vives del IESE Business School, hay un peligro que de esta manera crezca el “Shadow banking” (banca de sombra) que ha tenido un papel crucial ya en la última crisis: “Porque estos jugadores no están regulados como un banco, aunque ya dan servicios similares”, dice en una conferencia sobre Big Data en la universidad CUNEF en Madrid. Vives cree que este hecho de que los bancos ya no puedan servir tanto con créditos por la estricta regulación de Basilea III, ha acelerado también el crecimiento de los Big Techs que ahora suponen, según él, un riesgo para el sistema al igual que los Fintechs y los fondos, porque no están controlados como los bancos.

Alemania, Italia y Portugal en peor situación

Que Alemania es ahora mismo la peor posicionada a nivel de restructuración y modernización bancaria se refleja también en las bajas cotizaciones de sus bancos. A Deutsche Bank ya le han excluido del EUROSTOXX y está involucrado constantemente en escándalos. Commerzbank fue expulsada del DAX por su baja cotización. Para Donges, existen todavía numerosas deficiencias estructurales en el sector en Alemania y Europa: “El sector está claramente sobredimensionado.” Esto no es tanto el caso de España que ha hecho un trabajo de limpieza rápido y una reconversión al mundo digital que es referencia para muchos. Pero en Alemania todavía existen demasiadas cajas de ahorros y sucursales que bajan la eficiencia en tiempo de tipos bajos.

Portugal es otro problema en el sector bancario europeo. Fernando Viriato, experto portugués en gestión de riesgos bancarios, no se fía nada del “milagro económico portugués”. “Los intereses que pagamos para bajar nuestra deuda estatal consumen todo, los bancos vinculados a este destino se mueven sobre un hielo muy fino, porque todavía tienen muchos riesgos en los balances, aunque venden ahora deuda como churros para limpiar sus balances ante la posibilidad de otro crash financiero”. El sector ya se ha deshecho del tercio de sus créditos morosos desde 2016, pero todavía queda camino por recorrer y luego la cuestión: “¿De qué voy a vivir como banco en este nuevo entorno que se ha creado cuando yo estaba ocupado en sanearme?”, dice Viriato. Y los italianos parece que ni han entendido la gravedad de su situación económica. Los bancos todavía débiles de la crisis anterior sufren además los altos costes de financiación causados por la prima de riesgo elevada que está provocado por las discusiones del gobierno con las autoridades. El director del instituto de investigación económica de Munich ifo, Clemens Faust, ve el rescate del estado italiano ya como una posibilidad real: “Nadie se puede permitir un endeudamiento del 131% del PIB a largo plazo”. Lo peor para Faust: “La UE no está preparada para este escenario, que provocaría el pánico en los mercados financieros y bancarios, a pesar de todas las precauciones de Basilea III”.

Son necesarios campeones europeos de la banca y más unión

Para evitar estos problemas sistémicos a largo plazo Donges cree que será necesario permitir y fomentar una concentración bancaria europea que hasta ahora no se ha producido: “Creo que es necesario una profundización de la Unión Bancaria Europea incluyendo una creación de un sistema común de garantía de depósitos para una mayor eficiencia en las operaciones bancarias y una mejor distribución de riesgos entre los mercados crediticios y los de capitales”.

Se habla de campeones europeos que necesita el sector. Unos de los jugadores grandes para este tipo de fusiones podrían ser el Santander o BBVA, igual que bancos británicos o franceses que parecen todavía más o menos estables y que tienen la capacidad financiera. De todos modos, los economistas españoles Víctor Echevarría Icazca y Franciso Valero, creen que delante de los actuales riesgos de Italia, Brexit y las relaciones comerciales con EEUU, que la UE solamente puede tener una repuesta: más unión, sobre todo en su sector bancario.