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Bruselas bendice el impulso de Merkel y Macron al Euro

Optimismo entre las instituciones comunitarias

20 DE junio DE 2018. 16:08H Xandre Mato (Bruselas)

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La propuesta de un presupuesto para la zona euro dentro de un paquete más amplio para fortalecerla y reforzarla sería “una etapa política crucial” para la UE. La Comisión Europea celebra que los gobiernos de Francia y Alemania quieran establecer un instrumento similar dentro del marco financiero de la UE. Su finalidad es la convergencia y estabilización de la unión monetaria a partir del 2021.

La canciller alemana, Angela Merkel, aceptó una de las medidas que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, lleva solicitando desde su llegada al Elíseo. Los dirigentes de las dos principales economías de la moneda única apuestan por crear “un presupuesto de la zona euro dentro del marco de la UE para promover la competitividad, la convergencia y la estabilización” de la unión monetaria. Su objetivo es muy ambicioso, ponerlo en marcha para 2021, cuando debe entrar en vigor el nuevo presupuesto, o Marco Financiero Plurianual (MFP), de la UE desde ese año hasta el 2027.

Crear un presupuesto así dentro del más amplio comunitario supone un reto político para la actual Comisión Europea, que ya ha lanzado su borrador de MFP incorporando dos novedades macroeconómicas con funciones similares pero menos ambiciosas: un instrumento financiero para apoyar las reformas de los países que quieren entrar en el euro, por 25.000 millones de euros, y un fondo para sostener la inversión en aquellos Estados que sufran una crisis económica, por 30.000 millones de euros. Ahora, la propuesta de Merkel y Macron, conllevaría una importante enmienda a ese ‘proyecto presupuestario’.

Sin embargo, Bruselas prefiera quedarse con la parte positiva del problema. El debate para reformar la eurozona lleva meses estancado y corre el peligro de descarrilar en la Cumbre Europea que se celebrará a finales de junio. Por eso, el Comisario de Economía, Pierre Moscovici, destaca la voluntad política de Francia y Alemania como “un gran avance” y muestra su satisfacción porque ambos países “se entiendan sobre la necesidad de un presupuesto de la zona euro consagrado a la estabilización y la convergencia”.

Berlín había esquivado la ambición del Presidente Macron para profundizar la integración económica de eurozona con mecanismos para compartir riesgos. Los problemas en política interna de Merkel han provocado este giro en una contribución que puede terminar siendo decisiva para la UE. Los bávaros de la CSU, partido hermano de la CDU de la canciller, han amenazado con volar por los aires el gobierno alemán si no se produce un giro en la política migratoria del país. Su hombre fuerte, Ministro de Interior de Merkel, quiere no aceptar a los demandantes de asilo no europeos que lleguen a Alemania y la canciller tuvo que pararle los pies. Pero abrió una crisis política.

Merkel y Macron se reunieron este martes en Meseberg, castillo al norte de Berlín, junto a varios de sus principales ministros, para pactar una posición de cara a la próxima Cumbre Europea. Se da un impulso a la eurozona a cambio de obtener del presidente francés, como recoge la Declaración de Meseberg, un compromiso para reformar las leyes de asilo con el objetivo de evitar “la llegada de demandantes de asilo registrados a otros países y asegurar rápidas transferencias” hacia otros Estados Miembros.

La Declaración de Meseberg reconoce que “la UE afronta desafíos existenciales”, desde la migración hasta un entorno de seguridad en cambio o la competitividad y que es necesario aportar “más resistencia y estabilidad a la zona euro”l, por lo que va mucho más allá que el presupuesto para la zona euro. Pide cambiar el actual tratado del MEDE, el Mecanismo paralelo a la UE que aportó los fondos del rescate de Bankia o el último de Grecia, para que tenga dos funciones, una macroeconómica y otra bancaria. Ofrecer financiación a los países de la zona euro en problemas con líneas de crédito, con un análisis sobre la sostenibilidad de su deuda, una petición típicamente alemana. Y ser “la garantía para el Fondo Único de Resolución”, el instrumento creado con la Unión Bancaria que todavía se está rellenando ante quiebras bancarias. Merkel y Macron apuestan porque el MEDE financie el Fondo con una línea de crédito a partir de 2024.

Valdis Dombrovskis, Vicepresidente de la Comisión, responsable del euro y el sistema financiero, también valora esta contribución del eje francoalemán. “Diría que los parámetros clave están ya emergiendo”, aseguró Dombrovskis este miércoles, “que la garantía para el Fondo de Resolución debería hacerse por el MEDE, con un tamaño considerable en torno a los 60.000 millones de euros”.

El gobierno alemán nunca había ido tan lejos en sus propuestas, hasta el punto de reconocer que “el MEDE podría ser renombrado”, y todo el mundo en Bruselas piensa en Fondo Monetario Europeo, y mostrar la ambición de que todo este nuevo andamiaje financiero e institucional cuente con “una hoja de ruta a para diciembre”. Hasta ahora siempre había sido reacia a esta integración y sus socios tradicionales, como los Países Bajos o Finlandia, ya mostraron hace semanas su rechazo. Ahora guardan silencio, pero este jueves los ministros de Economía de la zona euro se reúnen en Luxemburgo. ¡¡¡Estén atentos!!!

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