martes, 13 noviembre 2018
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España se desacelera y su déficit lo paga

La Comisión Europea sitúa el crecimiento económico en el 2,6%

08 de noviembre de 2018. 11:09h Xandre Mato (Bruselas)
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Ya es oficial aunque de momento sea moderado, pero tras “cinco años de expansión”, reconoce la Comisión Europea, “la economía de España comenzó a mostrar síntomas de una desaceleración suave en la primera mitad del año”.

Bruselas recorta la previsión de crecimiento de España en dos décimas para dejarla en el 2,6% este año. Aplica la misma rebaja para 2019, la expansión del PIB será sólo del 2,2% y la próxima década la economía cabalgará a ritmos del 2%. Ese año seguirá siendo la economía de la UE con el mayor nivel de desempleo después de Grecia. Los cálculos de la Comisión Europea en sus Previsiones de Otoño sitúan la tasa de paro en el 13,3% en 2020.

Detrás de la desaceleración española está una menor contribución neta de las exportaciones y también una moderación del consumo privado. Aquí entra en juego las rebajas fiscales planteadas por el anterior Gobierno. La Comisión señala que “se espera que el ritmo de la actividad económica se mantenga estable en términos generales en la segunda mitad del 2018, ya que la entrada en vigor de las medidas contempladas en el presupuesto de 2018 empezará a apoyar un consumo privado que si no sería moderado”.

La suave desaceleración durante la segunda mitad del año y su extensión a los próximos dos ejercicios, según las Previsiones de Otoño de la Comisión Europea, supone que España no reducirá el déficit público como debería. El agujero de los presupuestos será del 2,7% este año, una “reducción mejor debido a las medidas incluidas en la ley presupuestaria de 2018, principalmente la revaloración más alta de las pensiones, el aumento del sueldo de los trabajadores públicos y, en menor medida, la rebaja fiscal para las rentas bajas”, señala Bruselas.

En 2019, el déficit bajará al 2,1%, de nuevo gracias al crecimiento económico. Son tres décimas más de lo que espera el gobierno, o casi 4.000 millones de euros. Bruselas contabiliza las medidas enviadas por el Gobierno Sánchez en su borrador de plan presupuestario, aunque reconoce que “hay incertidumbre sobre el rédito de algunas de las nuevas medidas fiscales, así como el impacto fiscal del incremento previsto en el salario mínimo”. Pero las cuentas de 2019 corren peligro de no aprobarse en el Congreso.

EL DÉFICIT DE ITALIA SE DESCONTROLA

A Bruselas no le salen las cuentas. El déficit italiano se dispara el próximo año y en 2020, superando el objetivo del 2,4% que se ha marcado el gobierno de coalición entre La Liga y el Movimiento 5 Estrellas y que está provocando el enfrentamiento presupuestario entre Roma y la Comisión Europea.

Las previsiones económicas de otoño de la Comisión son claras. Italia cerrará este año con un déficit del 1,9%, superando los objetivos pactados anteriormente. Con la información disponible hasta ahora, si la coalición trasalpina no da un giro de 180 grados en su Manovra del Popolo, como ha calificado a las políticas de gasto público y recorte de impuestos contempladas en sus planes presupuestarios, Italia tendrá un déficit presupuestario del 2,9% el próximo año y del 3,1% en 2020.

Son número inaceptables para Bruselas y que impiden al país comenzar a reducir su elevada deuda pública. Seguirá ligeramente por encima del 130% del PIB, lo que sitúa a Italia como el peor alumno de la UE, sólo por detrás de Grecia.

El crecimiento de Italia repuntará ligeramente durante estos tres próximos años. Buenas noticias pero no suficientes en un continente que como reconoce el Vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, afronta “incertidumbre y riesgos, tanto externos como internos, en aumento y que comienzan a cobrarse un peaje en la actividad económica”.

El crecimiento de la zona euro también se moderará durante este año y los siguientes. Cerrará 2018 con un 2,1% para caer al 1,9% en 2019 y bajar aún más, hasta el 1,7%, en 2020.