jueves, 19 septiembre 2019
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¿Final countdown para Deutsche Bank?

Las malas noticas no paran para Deutsche Bank. Su CEO, Christan Sewing, anuncia una restructuración total que implica, como parece, también un Bad Bank (banco malo).

21 de junio de 2019. 14:25h Stefanie Claudia Müller
  • ¿Final countdown para Deutsche Bank?

Para Christian Sewing su posición como CEO de Deutsche Bank empieza a convertirse en un drama. La presión sobre él aumenta con cada mala noticia que sale en la prensa, y salen muchas. Aunque no es el culpable de la situación actual, tiene que comerse el enfado de los inversores sobre la mala gestión en su parte de retail y banca de inversión.

Los problemas estructurales de Deutsche Bank vienen de antes de la crisis. El banco ha acumulado demasiado negocio de derivados en transacciones internacionales de tipos y de monedas. Así el banco acumuló demasiados riesgos. Estos se deben trasladar ahora, en parte – se habla de una cifra cercana a 50.000 millones de euros - a un nuevo Bad Bank, según los periódicos alemanes y británicos. “Podrá liberar algo su capital social, pero no subsanará los problemas estructurales de fondo que lastran su futuro desarrollo: una excesiva plantilla y una red de sucursales sobredimensionada y, peor aún, la falta de una estrategia de negocio prometedora. El Bad Bank me parece como una gota de agua sobre el océano”, dice el economista alemán Juergen B. Donges.

Sewing prometió una restructuración por completo, pero todavía no se sabe nada en concreto. Además, ha tenido entre sus responsables gente deshonesta e incapaz, lo que causa constantes rumores sobre cambios en la cúpula. Después de varios juicios, algunos todavía abiertos, ahora el FBI también está realizando investigaciones a causa de posibles controles demasiado laxos por parte del banco en cuanto a lavado de dinero. Según New York Times, se analiza cómo trata el banco informes de empleados en relación con posibles casos. También está bajo sospecha el hijo político de Donald Trump, Jared Kushner.

Falta rentabilidad y falta visión

Aunque según un informe del Landesbank Baden-Württemberg (LBBW) las instituciones del sistema bancario alemán han aumentado significativamente su capacidad de asumir riesgos en los últimos años, Deutsche Bank sigue siendo un caso “peligroso”. En general los índices de capital son más altos y la calidad de los activos se mejoró por las reducciones de la cartera, particularmente en la financiación de envíos. Sin embargo, la eficiencia sigue siendo un problema, también para Deutsche Bank, lo que se suma a la pérdida de confianza en el mercado. Para muchos economistas es necesaria más concentración en el sector como hemos visto en España: “A Alemania le quedan todavía deberes por hacer”, dice Manuel Romera, director del departamento de finanzas del Instituto de Empresa (IE). En LBBW esperan una mejor actividad en fusiones, pero hasta ahora es difícil se produce solamente entre cajas y Landesbanken (banco centrales de las cajas) y también a un ritmo muy lento.

Se ha debatido esta semana en la prensa alemana la salida del CFO de Deutsche Bank James von Moltke, que había entrado en esta posición hace poco y que tiene el aprecio de los analistas e inversores. Por otra parte, analizan que puede que el “profit warning” de un margen de un 4% no sea realista, aunque no les parece lo peor de Deutsche Bank. “Es más bien que el tortuoso proceso Deutsche-Commerzbank les ha cansado bastante. Además, los grandes costes de estructura de estos mastodontes bancarios son un “legacy” tremendo cuando se intenta replantear el modelo de actividad de un banco para el siglo XXI. Entre las fintech y las bigtech se está atacando lo que antes era un coto cerrado con fuertes barreras de entrada”, dice el catedrático de la Universidad San Pablo CEU, Ricardo J. Palomo. Además, los nuevos actores no juegan en el mismo marco legal.

La dificultad de Deutsche Bank de unir fuerzas y sinergias

Deutsche Bank es ejemplo vivo de lo difícil que es para los alemanes integrar empresas adquiridas, sobre todo si vienen de EEUU. Algo que sabe muy bien por ejemplo el Santander, que tiene un proceso estandarizado basado en procesos informáticos y además aplican siempre el mismo modelo de negocio. Los alemanes han chocado con la cultura empresarial americana más de una vez. No saben integrar bien un banco de su propio país como es el caso de Deutsche Bank y su compra Postbank. “Creo que el banco tiene que ganar en rentabilidad, ya que la cotización de las acciones es muy preocupante. Por otra parte, habrá que ver qué meten en ese banco malo como no estratégico, ¿las actividades de trading o la banca de retail? Los bancos malos siempre me parecen una especie de huida hacia delante, pero mejor eso que llegar a quebrar, lo que sería un auténtico tsunami financiero en el caso de Deutsche Bank”, dice Romera.