lunes, 17 junio 2019
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Franceses y suizos dominan el mundo del lujo

Los españoles no despegan con propias marcas de lujo potentes. LVMH factura casi 30.000 de euros y lidera en el sector con diferencia

28 de mayo de 2019. 00:00h Stefanie Claudia Müller
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Los suizos tienen fama de ser ricos, también de ser un país de lujos, representados por sus relojes. Han creado marcas eternas y globales como Rolex. Pero todavía más exitoso en este mundo de los ricos son los franceses, que han creado imperios con empresas como LVMH, Kering y L’Oréal, que están entre los Top 10 de las empresas de bienes de lujo más exitosas del mundo. LVMH factura al año casi 30.000 millones de euros y es la empresa más importante en este mundo según un ranking de Deloitte.

Aunque en un encuentro del sector organizado por Financial Times en Madrid se respira pesimismo por la coyuntura mundial y la guerra comercial entre EEUU y China, la consultora Deloitte cree que las expectativas para la venta de lujo son buenos. Las 100 principales empresas del sector, entre ellas muchas francesas, suizas y italianas - pero muy pocas españolas - facturaron 247.000 millones dólares en 2017, mientras que 2018 también ha sido un buen año.

Por todo ello es un mercado que muy interesante para operaciones de fusiones y adquisiciones. LVMH, por ejemplo, ha comprado recientemente a Michel Dyens, Bacardi a Grey Goose y L’Oréal ha adquirido la marca de esmalte essie. Bernard Arnault es accionista y presidente de LVMH, con un porfolio de marcas tan bien distribuidas en gustos y estilos que ha contribuido a que sus acciones hayan podido ganar en los últimos 12 meses un 8%. El valor bursátil de esta empresa, que posee marcas como Louis Vuitton, Fendi, Bulgari, Loro Piana, Emilio Pucci, Acqua di Parma y también la española Loewe, llega ya a casi 170.000 millones de euros.

Relojes, joyas y modas es lo que más vende

Gran parte del mundo de lujo gira en torno a joyería, relojería y moda: “En la industria de moda se mueven alrededor de 500.000 millones de euros mundialmente al año y se espera para el año 2023 un incremento a unos 770.000 millones de euros aproximadamente”, cuenta Kerstin Krause, diseñadora alemana de moda que vive en Madrid. Mujer y madre de 48 años, cree que España ha perdido un poco el tren en este mundo en el que Louis Vuitton, Hermès y Gucci son consideradas las marcas de lujo más valiosas del mundo.

Los compradores son asiáticos y árabes

Pese a tener fama de tener dinero, los suizos y los alemanes no son buenos compradores de marcas. Los clientes de este sector son sobre todo árabes ricos y chinos de clase alta. Los alemanes saben diseñar máquinas y muebles, pero no tanto marcas de lujo, por lo menos no a la escala que lo hacen italianos, franceses y suizos. Ninguno de los ricos alemanes ha hecho una colección como Arnault o François-Henri Pinault.

Este último podría supera a Arnault en el futuro. Pero por el momento su empresa vale 64.430 millones de euros, menos de la mitad que su rival LVMH. Su padre de 82 años fundó Pinault-Printemps-Redoute (PPR) y ha peleado mucho contra Arnault, recién cumplidos los 80 años. PPR se ha convertido luego en Kering, que tiene que ha ganado un 4,5% en bolsa en los últimos 12 meses. Pinault junior es ya considerado uno de los hombres más ricos del mundo, con una fortuna familiar estimada de 30.500 millones de dólares.

La ventaja más grande de París sigue siendo que tiene las pasarelas más importantes y sigue siendo el centro de la moda internacional. “Aunque Madrid forma parte de la pasarela Mercedes Benz, España no ha podido atraer marcas exitosas internacionalmente”, dice Krause. Su marca más prometedora, Del Pozo, se unió a las pasarelas de Nueva York y Londres.

Loewe presenta sus colecciones en París y pertenece además ya al imperio de LVMH. La marca Balenciaga es de origen español, pero ahora está en manos de Jacques Bogart S.A. que por su vez pertenece ahora al imperio de los Pinault. Los españoles tienen la familia Puig, que opera en los sectores de la moda y los perfumes, pero está lejos de la fama de los franceses. La empresa fue fundada en 1914 por Antonio Puig Castelló. Puig opera bajo las marcas Nina Ricci, Carolina Herrera y Paco Rabanne. En el sector de moda, además es el accionista mayoritario de Jean Paul Gaultier.

¿Por qué España no despega en el mundo de lujo?

España como destino de turismo de lujo sería el lugar ideal para crear propias marcas de lujo, pero parece que hasta ahora no ha cuajado. Krause cree que el éxito de Inditex y Mango, que han fomentado la moda rápida, tiene que ver con que España haya perdido un poco el ritmo en el mundo de lujo: “El desarrollo de una buena prenda cuesta tiempo y dinero, al igual que en otras industrias, donde producir el primer prototipo de algo tiene su arte”. Es más fácil copiar algo que ya existe, cree Krause.

Esto quizás también es una de las razones por la que los chinos empiezan a entrar también masivamente en este mundo, aunque como inversores. Todavía no han creado muchas marcas de lujo, pero acumulando conocimiento lo podrían hacer en cualquier momento. De todos modos, como consumidores de bienes de lujo serán esenciales en un futuro, independiente de una guerra comercial con EEUU o no. La consultora de gestión Bain predijo que China acumularía el 46 por ciento del gasto global en productos caros en 2025, por un importe de 365.000 millones de euros.