jueves, 27 junio 2019
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Europa

La economía francesa sigue sus reformas

La economía francesa resiste por el momento al populismo en su propio país y también al antieuropeísmo.

30 de mayo de 2019. 10:54h Stefanie Claudia Müller
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La victoria de Marine Le Pen les parecía a muchos la peor noticia de la noche electoral europea, sin embargo, en Francia ha provocado en general poca sorpresa y ningún miedo. El primer ministro Edouard Philippe por ejemplo estaba todo menos deprimido: "No podemos decir que hemos ganado las elecciones, pero estamos decididos a reunir las fuerzas del progreso y cambiar el país". Las elecciones europeas pasadas, los asuntos presupuestarios vuelven rápidamente a la agenda del gobierno, que pasa por una fase decisiva. El ejecutivo debe especificar los términos y el financiamiento de la disminución del impuesto a la renta de 5.000 millones de euros anunciada el 25 de abril por Macron, para integrarlos en el proyecto de ley de presupuesto (PLF). Una vía es a través de una revisión detallada de las lagunas fiscales para las empresas, lo que podría suponer unos 1.400 millones de euros adicionales.

La economía francesa crece poco, pero crece

Por el momento Macron tiene la confianza de parte de los empresarios. Según la última estimación del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE) el producto interno bruto (PIB) se ha mantenido, durante los primeros tres meses del año, + 0.3%. Una cifra aproximadamente similar a la de los dos trimestres anteriores, que debería repetirse de nuevo en el siguiente. Francia aún no ha tenido un crecimiento negativo a diferencia de su vecino alemán.Hay muchas indicaciones que Macron ha pasado lo peor, porque la confianza de los hogares, que se desplomó en el otoño de 2018, en el apogeo de la crisis de los "chalecos amarillos", se ha recuperado considerablemente desde enero. En mayo, el indicador que lo sintetiza se ha acercado a su promedio de largo plazo. Un umbral que no había alcanzado desde el primer trimestre de 2018.