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La idea de la “economía del bien común” tiene mucho éxito en España

Como todas las teorías políticas, la del austríaco Christian Felber no se puede aplicar al 100%, aunque España es especialmente sensible a intentarlo

14 DE mayo DE 2019. 13:11H Stefanie Claudia Müller

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Los antiguos griegos inspiran como nunca a los modernos economistas. También a los austríacos. Defendido por unos y criticado por otros, Christian Felber es, a sus 46 años, uno de los grandes impulsores del cambio de nuestro sistema económico actual, más bien capitalista. Su ya conocida “economía del bien común” (EBC) apuesta por establecer unos nuevos indicadores económicos basados en la justicia social y el medio ambiente más allá del PIB. Ya Aristóteles en su obra “Política” calificó como “contra natura” a la economía basada exclusivamente en ganar dinero.

Debido a la enorme crisis financiera y a su fuerte impacto social, el austríaco Felber, junto con otros once expertos en la materia, firmó en 2008 la declaración “¿En paz con el Capital?”, cofunda el “Movimiento Austria” y pone en marcha el proyecto “Banca Democrática”. Todas estas iniciativas tienen una enorme repercusión en España, el tercer país de mayor implantación del modelo EBC después de Alemania y Austria. La Comunidad Valenciana es una de las destacadas dentro del Estado español, junto a Cataluña y Canarias, que ha aplicado los principios de Felber. Hay un núcleo importante de empresas valencianas que están implantando el modelo del Balance Social y existen algunos municipios que también están siguiendo las metas de la EBC.

La Economía del bien común puesta en práctica en España

Dentro de este contexto de la EBC nacieron otros partidos políticos en España, sobre todo a nivel local como Podemos, Participa, Izquierda Andalucista, Primavera Andaluza, En Comú Podem, Compromís, València en Comú, Mas Madrid o Alternativa Sevilla, que han incidido en la idea de que la economía y la ciudad deben estar al servicio de las personas. Se revalora el papel del ayuntamiento como motor local. Los candidatos de “Adelante Sevilla” a las próximas elecciones municipales, por ejemplo, quieren priorizar el impulso de políticas destinadas al fomento del autoempleo y el emprendimiento social.

En Barcelona, este tipo de políticas de EBC convierte barrios en zonas sin coche para que se pueda desarrollar otra vez una vecindad como hace 50 años, cuando no había tantos coches y comercio. En lugar del ruido de coche se oye otra vez a los niños jugando en la calle. Toda la revolución en movilidad compartida y movilidad limpia tiene que ver con esta ideología igual como los centenares de apps sociales que salen como la danesa “to Good to go” para vender a precio muy económico los restos de alimentos en restaurantes, supermercados y otros establecimientos. Su éxito se ha extendido a España.

EBC cambia el mundo de la enseñanza

La teoría del EBC también ha tenido su impacto en la enseñanza y otra vez España es pionero en implicarla. Joan Ramon Sanchis Palacio, Catedrático de Organización de Empresas de la Universitat de València, ha sido nombrado director de la primera Cátedra de “Economía del bien común” de su universidad, financiada por la Generalitat. La Cátedra es la única que existe en todo el mundo y colabora con la Asociación Valenciana de la EBC. Tiene como objetivo dar a conocer el modelo entre la comunidad universitaria y la sociedad en su conjunto. “Era necesario que la universidad se sumara también al movimiento de la EBC junto con la sociedad civil y con la Administración Pública. Por eso, la Cátedra colabora estrechamente con la Asociación para el fomento de la economía del bien común (formada por personas y por empresas) y con la Administración Autonómica Valenciana”, dice Sanchis Palacio. El fin principal es hacer llegar los valores del modelo, tanto al estudiante como al profesorado, con el fin de formar a nivel universitario en los valores de la sostenibilidad y de la ética. “La educación es fundamental para que los valores sociales y ambientales se conozcan y apliquen”, dice el valenciano.

Cambio de pensamiento

El logro más grande de Felber es que ha impulsado este cambio de ver nuestro entorno, no solamente en España. Se inician iniciativas muy interesantes como esta en Alemania: al ginecólogo Frank Hoffmann se le ocurrió de usar ciegos para detectar el cáncer de mama en mujeres. Con su empresa social “Discovering Hands”, ha estado educando desde 2011 a mujeres ciegas durante nueve meses como "Investigadores Táctiles Médicos". De esta manera, se pueden detectar incluso los tumores más pequeños en el tórax, demostrablemente antes que los médicos. Esto ayuda doblemente: las mujeres ciegas tienen un trabajo y al mismo tiempo salvan vidas y agilizan el sistema de salud. Más de 20 compañías de seguros de salud ya están reembolsando este servicio de la empresa sin fines de lucro “Discovering Hands”.

Así, la teoría de Felber es ya una realidad en muchas iniciativas locales, políticas y apps y con éxito. Así también lo demuestran los resultados del proyecto de investigación del EBC que se realizó en Valencia: Las empresas que están implantando el modelo en Europa están obteniendo éxitos tanto económicos, como sociales y ambientales. “Hicimos un estudio de 206 empresas de las 400 que aproximadamente están implantándolo. También hemos publicado un manual universitario en el que se recogen 14 casos de empresas con éxito, entre las cuales se incluyen ayuntamientos, universidades, asociaciones y fundaciones y empresas privadas con ánimo de lucro (cooperativas, sociedades limitadas y sociedades anónimas)”, dice Sanchis Palacio que no ve fin en la implementación de la teoría de Felber.

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