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Las empresas alemanas en España ven la luz al final del túnel

Sin embargo, aumenta la preocupación sobre la seguridad jurídica en esta crisis sanitaria y económica. Un empresario alemán cuenta a DIRIGENTES el camino que ha seguido para sobrevivir en estos tiempos, también mentalmente.

30 DE diciembre DE 2020. 08:40H Stefanie Claudia Müller

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Por tercera vez desde el inicio de la pandemia en marzo, la Cámara de Comercio Alemana para España ha publicado su Barómetro AHK España. Respecto a la encuesta de abril, disminuye de un 80% a un 50% el número de empresas que reducirán o no realizarán inversiones y repuntan del 5% al 14 % el de las empresas que aumentarán sus inversiones. También cae el número de empresas que cuentan con una reducción de plantilla del 42% al 24%. Sube en 12 y en 6 puntos las empresas que piensan mantener o aumentar sus plantillas respectivamente. “La Cámara en representación de las 1.800 empresas alemanas en España, ve con preocupación que los empresarios destaquen de manera conspicua riesgos para la seguridad jurídica en el país”, afirma el director gerente de la Cámara Alemana Walther von Plettenberg. Preguntadas por los mayores riesgos en los próximos 12 meses, las empresas alemanas manifiestan, con un 85%, que la falta de demanda representa su principal preocupación, seguida por el marco económico y político, con un 66% y la seguridad jurídica, que pasa en un año del 17% al 37%. En cuanto a la posible recuperación de la crisis, las perspectivas empresariales apuntan hacia año 2022 y más allá. La recuperación en 2021 pierde fuerza como escenario realista y tan solo se contempla por el 14% de los encuestados. La mayoría, con el 61%, visualiza el 2022 como el año de la recuperación. Queda por mencionar que la encuesta se llevó a cabo en la primera quincena de octubre, con anterioridad al anuncio de medidas epidemiológicas más estrictas.

Inspiraciones de un empresario alemán en tiempos de pandemia

Axel Schönfelder, un empresario situado cerca de Bonn que vende, entre otros, productos deportivos se ha decidido a cambiar el chip con esta crisis. Su empresa Skate4u, la más internacional de sus proyectos empresariales, está presente en 21 países, también en España. Para ella, con la que más dinero gana, Schönfelder ha cambiado su estrategia en la pandemia. El hombre de 56 años ha decidido ir totalmente por otro camino para afrontar la crisis invirtiendo en su personal en lugar de recortar sueldos y aumentar el trabajo. Para proteger a sus empleados de problemas mentales por la rapidez de los acontecimientos actuales y la cantidad de información a procesar ha reducido las horas de trabajo de 35 semanales a 30 horas - no solamente para este año, sino para siempre. Su acción ha provocado un gran impacto mediático en Alemania. A DIRIGENTES explica por qué ha decidido tomar esta senda en tiempos económicamente difíciles.

¿Por qué ha tomado esta decisión?

Por la salud de todos. Tengo el lujo de poder permitírmelo porque me va bien, también en esta crisis. Skate4u es una pequeña empresa con una facturación de ocho dígitos. No hemos sufrido tanto este año pero creo que mis empleados necesitan más tiempo para digerir todos los cambios que estamos viviendo. Con las nuevas tecnologías que usamos nuestro cerebro sufre un enorme estrés y necesita momentos de pausa para que podamos ser productivos. Me parece interesante que se empiecen a discutir iniciativas como esta en la sociedad y no solamente en el contexto de que hay que trabajar menos para tener más tiempo familiar, sino también, porque todos ganan si los empleados vienen al trabajo descansados y con ganas. Quería iniciar un debate sobre nuestro sistema basado en el constante crecimiento, en la presión y la competitividad, da igual a qué coste. Esta pandemia nos ha enseñado que no podemos seguir así.

¿Qué quiere decir con esto?

Normalmente trabajamos casi todos más horas de lo que se dice en nuestro contrato de trabajo, sobre todo a un nivel medio de gestión donde hay una alta competitividad y presión a la hora de ofrecer resultados a los jefes. Los directivos exigen de sus empleados cada vez más productividad pagando lo mismo porque las empresas quieren aumentar sus márgenes. Muchos solamente lo pueden dar haciendo horas extras. Muchos tienen miedo de perder su trabajo si no se quedan en la oficina hasta las 20h, pocos piensan en que solamente tienen que hacer su trabajo bien, organizarse bien y que no se trata de demostrar cuántas horas estamos en la oficina para que la sociedad nos elogie. Nos hemos convertido en una sociedad basada en un crecimiento constante y frenético a ritmo de las bolsas en un tiempo donde los progresos tecnológicos nos superan y la información que llega a nuestra cabeza ya no es digerible, es confusa. Esto explica también el debate actual tan controvertido sobre las teorías de la conspiración y las fake news. Ya no sabemos cómo analizar todo lo que vemos, escuchamos y leemos. Los jóvenes sufren burnout y nos reímos, pero es cierto que la cantidad de noticias nos supera. Salvo algunas excepciones son cuadros médicos totalmente preocupantes los que vemos entre los jóvenes, con depresión y mucha desilusión.

¿Es Usted un Robin Hood?

No, en absoluto. Soy egoísta. Creo que tener un buen ambiente de trabajo es bueno para mis objetivos empresariales. Para ello necesito empleados motivados y creativos. También tengo un restaurante en el que he decidido reducir las horas. En la gastronomía se sufre mucho, desde siempre es un negocio inestable y agotador. He decidido desde hace años que prefiero pagar a mis empleados un buen sueldo para que no tengan que depender de las propinas. Estas propinas, en parte, son las culpables de que el sector sea tan poco estable. Ahora, con todo el protocolo de higiene tratando con gente que a veces tiene miedo y, al mismo tiempo, correr riesgos uno mismo aumenta el estrés de cada uno. Por ello estamos bajando las horas semanales a 35. Aun así, en un restaurante casi siempre se trabaja más de lo que está planificado.

¿Cómo puede financiar las horas regaladas a sus empleados?

En primer lugar he decidido, después de un fracaso empresarial muy grande en los años 90, que no quiero financiarme mediante créditos o deuda de todo tipo. Quería quitarme la presión de los bancos y los acreedores que a final me han estrangulado. Así, ahora mis empresas están todas creciendo con fondos propios. Yo como propietario he decidido que no necesito más dinero para mi vida. Con poder financiarme lo que tengo ahora estoy contento, de esta manera tengo margen para regalar tiempo a mis empleados.

¿Esta lección la ha aprendido durante la pandemia?

Bueno, hemos sufrido también los cierres y restricciones y nos ha dado mucho tiempo para reflexionar. No veo ningún sentido en un lockdown, salvo el de la reflexión. La política se ha metido en un cajón sin salida. Obviamente este año a nivel empresarial no es fácil pero por el momento prefiero proteger a mis empleados de esta manera y sacar algo bueno de todo esto. Claro, ellos tienen que hacer su trabajo en este tiempo reducido que es el mismo que antes. Tienen que organizarse mejor, estar más concentrados y saber priorizar.

¿Cree que se puede trasladar su estrategia a otras empresas más grandes?

No necesariamente. Soy muy consciente de que una empresa con accionistas lo tiene mucho más complicado para hacer lo que he hecho yo. Las grandes empresas bursátiles están vinculadas a muchas presiones de todo tipo pero también ellas deberían reflexionar sobre su modelo y quizás los inversores. Creo que vamos ya en esta dirección, lo que me alegra.

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