europa

Las renovables crearán tres millones de empleos hasta 2020

La Comisión y el Parlamento europeos proponen destinar entre el 25 y el 30% del presupuesto a la transición ecológica

18 DE octubre DE 2018. 12:32H Mario

molinos-viento_80923_20181018123719.jpg

Que la generación de energía sea más limpia requiere una fuerte inversión por parte de los países y también de las instituciones a nivel europeo. En 2020 se quiere conseguir que el 20% del consumo de energía proceda de energías renovables y, para 2030, ese porcentaje debe elevarse al 27%, además de reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con 1990.

Estos objetivos significan, por un lado, que se incremente la inversión en energías renovables, pero también pueden facilitar la creación de empleo y riqueza. Por ello, aunque la parte del presupuesto que se ha destinado en el periodo 2014-2020 es de 180 mil millones de euros, tanto la Comisión Europea como el Parlamento pretenden elevar la fracción que se destina a este asunto.

En concreto, la parte asignada a reducir la huella ecológica de forma directa e indirecta corresponde al 20% del presupuesto durante el periodo actual. No obstante, la Comisión Europea pretende elevar ese porcentaje al 25%, mientras que el Parlamento prefiere que esa cantidad alcance el 30% entre los años 2021-2017. Por poner un ejemplo, el programa LIFE, uno de los que mayor aumento de financiación tendría, se elevaría desde los 3.500 millones de euros a los 5.450 millones en la próxima década.

Hay que precisar que las inversiones que se comentan son costes, pero tienen su contrapartida en el lado de los beneficios. La Agencia Francesa para el Medio Ambiente calcula que los esfuerzos de la Unión Europea en esta materia pueden servir para crear entre y cinco y seis millones de puestos de trabajo desde ahora hasta 2050. Por su parte, la Comisión Europea apunta que el sector de las energías renovables puede crear tres millones de empleos adicionales hasta 2020.

En ese sentido, el Banco Europeo de Inversiones se sitúa como un actor fundamental para transformar el modo en el que los europeos consumen energía. Su papel como financiador y como punta de lanza del plan Juncker deben servir para facilitar la transición energética, un propósito para el que ha destinado 72 mil millones de euros desde 2014.

Aun así, existen entidades como el Comité Económico y Social Europeo (CESE) que abogan por aumentar el porcentaje de los presupuestos europeos que se dedican a este respecto. “No habrá trabajos ni emprendimiento en un planeta muerto”, afirman desde la institución europea, por lo que defienden que la parte que se destine sea del 40%.

Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"