sábado, 25 mayo 2019
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Luxemburgo: ¿El país de las maravillas?

Para unos es un paraíso fiscal, para otros un centro financiero, pero lo cierto es que el país de 2.586 km² atrae a muchas empresas “víctimas” del Brexit y crece a pesar de las críticas.

24 de abril de 2019. 00:00h Stefanie Claudia Müller
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Entre Alemania, Bélgica, Francia y Holanda se encuentra un pequeño país con muchas mezclas que provoca envidias entre sus vecinos. Primero porque su deuda pública es baja, al igual que su déficit. Pero sobre todo porque el número de proveedores de servicios financieros que se mudan de Londres a la ciudad de Luxemburgo en el marco del Brexit aumenta de manera constante. Un total de 58 empresas han anunciado públicamente su reubicación en el Gran Ducado, donde ya hay alrededor de 12.000 fondos institucionales. Luxemburgo es, detrás de EEUU, el lugar más especializado en asuntos de finanzas de inversión. Al lado de la idílica región de las Ardenas se ha creado en 30 años una infraestructura que ya emplea directamente alrededor de 50.000 personas en bancos, fondos institucionales y sociedades de inversión de todo tipo. Luxemburgo no solamente atrae capital por la ausencia de una tributación de patrimonios personales desde 2005, sino también a causa de los pocos impuestos exigidos para sociedades, por lo cual casi todas las grandes marcas tienen ahí una sede.

Sin embargo, tras la publicación del informe TAX3 del Parlamento Europeo hace una semanas, el Gran Ducado vuelve a estar en el centro de atención de las autoridades europeas por sospechas de ser un "paraíso fiscal". En el caso de Luxemburgo, los autores del informe creen que el Gobierno favorece artificialmente la creación de fondos para ayudar a personas físicas y jurídicas a eludir la legislación fiscal. De todos modos, Luxemburgo no es el único sospechoso dentro de la UE, donde también han sido criticados países como Irlanda o Malta. Aunque Portugal también se está convirtiendo en un lugar muy atractivo para millonarios y cierto tipo de empresas, sin duda Luxemburgo es un país discreto, como Suiza, en asuntos de patrimonios personales con una regulación bancaria laxa frente a las de otros países europeos como España o Alemania. Es la razón principal por la cual el país, que solamente tiene 600.000 habitantes, sea sede principal de casi 37.000 empresas, entre ellas algunas de gran tamaño como la siderúrgica AcelorMittal.

Los impuestos corporativos son bajos, pero el IRPF es elevado

La mayoría de las corporaciones en el país son gestores de activos financieros, muchos de ellos extranjeros. Para los talentos financieros o informáticos que quieran ganar dinero y experiencia, Luxemburgo, uno de los países más ricos del mundo, es un imán con una renta per cápita de casi 100.000 euros frente a los 26.000 euros de España. Además, los residentes en Alemania o Bélgica que trabajan en Luxemburgo tienen una enorme ventaja de poder adquisitivo, porque dentro de la UE solamente en Dinamarca se gana más. El 60% de la población de Luxemburgo, el único país en el mundo cuyo soberano es un Gran Duque, viene de 143 países distintos. Un tercio son de descendencia portuguesa, debido al boom de la construcción en los años 70 y 80 que atrajo mucha mano de obra de Portugal.

Pero los residentes en Luxemburgo tienen un coste de vida muy elevado. Para un apartamento de una habitación en la capital hay que pagar alrededor de 900 euros de alquiler, mientras que para cuatro habitaciones asciende a 2.500 euros. Los productos propios del país son muy caros. También es cierto que no todos los impuestos son bajos. Los impuestos corporativos están divididas en dos niveles: para beneficios de hasta 15.000 euros al año están sujetos a un 15%, y los superiores a un 21%. Las grandes corporaciones deberían pagar en teoría un 29%, pero según un informe del partido alemán de los Verdes, debido a acuerdos especiales con el Gobierno de Luxemburgo son en muchas casos solamente un 2%. Sin embargo el IRPF, igual que en Suiza, es bastante elevado y llega hasta un 42%, dependiendo del nivel de ingresos.

Pionero mundial: transporte gratuito para todos en 2020

El hecho que hay mucha gente con salarios altos pagando la cuota máxima de IRPF hace posible que el estado luxemburgués tenga una deuda publica inferior al 30% del PIB. Además se puede permitir el lujo de ofrecer a sus ciudadanos a partir del 2020 un servicio gratuito de tren, autobús y tranvía en todo el país, algo totalmente pionero en el mundo. Este servicio gratuito también engloba a las 200.000 personas de Alemania, Francia y Bélgica que viajan cada día a Luxemburgo para trabajar. Hasta ahora el tráfico en la capital ha sido caótico, porque los coches de los habitantes del pequeño país no son nada pequeños e ir en bicicleta es difícil con una diferencia de altitud de entre 200 y 400 metroe en la ciudad, situada en una colina. En un superficie de 51,47 km² viven 116.000 de sus habitantes, una quinta parte. Pero con las nueva medidas es previsible que hasta los más acaudalados empiecen a dejar de ir en coche, porque simplemente no es práctico.

Luxemburgo parece un país de cuento, donde además hay una tasa de paro de solo un 5,3%, poca corrupción y sin grandes conflictos sociales, junto con una tasa de delincuencia muy baja. Sin embargo, algunos residentes se quejan de aspectos culturales. “Tanta mezcla de gente, de idiomas y compras de casas por razones fiscales, pero no por amor al país, han hecho que ni en la gastronomía, ni en la vida cultural se sepa realmente que o quién es luxemburgués y tampoco se encuentra la misma calidad como en otros países”, dice el madrileño Luis Sánchez, que trabaja de informático en la capital luxemburguesa.