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El peligroso poder del Magreb 

Debido al embargo contra Rusia, Europa necesita a Marruecos y Argelia a su lado. Comienza una lucha difícil por el equilibrio económico y político en la zona

24 DE agosto DE 2022. 08:14H Stefanie Claudia Müller

Todo empezó cuando la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, cambió ligeramente la posición de su antecesor con respecto al Sáhara Occidental. La responsable de los Verdes (Die Grünen) se mostró hace unos meses abierta a reflexionar sobre una autonomía bajo control marroquí. El anterior apoyo de Estados Unidos, Israel y EAU en este asunto se lo han puesto difícil a Alemania a la hora de mantener su posición tradicional acordada con la UE: proponer un referéndum en la zona bajo el control de Naciones Unidas. Francia, que ha combatido en África el avance de los terroristas islamistas sin mucho éxito, ha seguido los pasos de Alemania tras la invasión rusa de Ucrania y se ha pronunciado a favor de la posición de Marruecos. Todo tiene que ver con intereses económicos y geoestratégicos porque Argelia tiene a Rusia de su lado y no está dispuesta a perder en esta lucha por el poder en el Magreb. Además, siempre hay sospechas de que los argelinos, junto con los rusos, financian a los rebeldes en Mali y a los polisarios en su lucha contra Rabat. 

Al igual que Marruecos, Argelia también saca músculo: en una entrevista con la revista alemana “Der Spiegel”, su ministro de energía Mohamed Arkab dice que Europa tiene que invertir en su país, sobre todo en la búsqueda de yacimientos de gas, si quiere ver un incremento en el suministro energético. Además, ha dejado claro que su país va a subir el precio del gas: “Está vinculado al del petróleo y este está al alza.” Así, el chantaje energético no viene solamente desde Rusia. Aunque Marruecos todavía es considerado un pequeño productor de gas, su posición en el mercado puede ser decisiva en los próximos años. En los últimos meses, el país magrebí ha hallado importantes pozos de gas, algunos muy cerca del Sáhara Occidental, donde una empresa estatal marroquí está exportando roca de fosfato desde la mina de Bou Craa hasta el puerto de El Aaiún, 100 kilómetros al oeste, utilizando la cinta más larga del mundo. 

El liderazgo de Marruecos molesta a Argelia 

Marruecos envía migrantes ilegales si no puede conseguir sus objetivos con Europa, Argelia posee ahora el arma del gas y, según el CNI, también amenaza con usar la migración en un futuro. Argel mantiene tres gasoductos, aunque el que atraviesa territorio marroquí lleva cerrado desde noviembre de 2021 por los problemas diplomáticos entre ambos países. Un supuesto suministro de gas desde España a Marruecos a través de este gasoducto cerrado ha avivado las últimas diferencias entre Madrid y Argel, según algunos medios de comunicación. Mientras tanto, Italia se ha adelantado a España y Alemania y ya ha firmado un acuerdo de cooperación energética con Argelia sin que se haya enfadado Marruecos por el momento. Enel, el gigante de eléctrico del país transalpino, se ha comprometido a ayudar al país a encontrar más campos de gas. Alemania tiene previsto desarrollar proyectos similares para calmar el enfado de Argel por el giro de Europa con respecto al Sáhara Occiden - tal. En junio, la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores de Alemania, Katja Keul, viajó a Argelia como señal de buena voluntad, pero también para cerrar algunos contratos energéticos. La comitiva alemana iba acompañada de una importante delegación empresarial para crear futuros lazos económicos con el país del Magreb. 

Un cambio de cromos entre Europa y Marruecos 

Pero a corto plazo Marruecos es más interesante para Alemania por ser el productor de automóviles más importante de África, con 250 empresas en el sector y 220.000 puestos de trabajo. Rabat pretende aumentar la capacidad productiva de los 700.000 coches anuales a 1,5 millones. El puerto Tánger-Med, que está vigilado por las autoridades marroquís como si fuera una prisión, conecta a los dos continentes económicamente. La distancia entre las fronteras, la marroquí y española, es de sólo 14 kilómetros. El director de la agencia de inversión de Marruecos (AMDIE), Saber Chbani Idrissi, promociona su país en una entrevista con DIRIGENTES: “Ya no es necesario tener un socio local para invertir y además tenemos cuatro acuerdos de libre comercio que son muy interesantes para Alemania y España: con EE.UU., la UE, Reino Unido y África”. 

A la ministra alemana Baerbock, sin embargo, le seduce la idea de conducir energía solar a través del Mediterráneo hasta Europa, iniciativa que ya desató la euforia hace 13 años. Se habla de un nuevo “orden mundial del hidrógeno”, en el que Marruecos jugará una parte importante. Por ello, el consorcio de “Desertec”, en el que participaban hace más de una década los principales bancos alemanes y grandes corporaciones, como Siemens, podría ponerse otra vez sobre la mesa. En el pasado, “Desertec” no logró aplicarse para exportar energía a Alemania, pero produce energía renovable para Marruecos, que ya cubre más del 40% de su necesidad energética con recursos verdes. El país quizás está lejos de ser una democracia pero tiene objetivos ambiciosos que gustan a los alemanes: Para 2030, el 52% del consumo de energía en Marruecos será cubierto por fuentes de energía renovable si todo sale según lo planificado.

Alemania redescubre la actividad el Magreb 

Mientras algunos medios de comunicación en Alemania dicen que “se ha sacrificado al Sáhara Occidental por intereses”, en España critican, sobre todo, la manera con la que Pedro Sánchez ha presentado este giro en un ámbito tan trascendental en las relaciones con Marruecos. Sin embargo, nadie duda de que las primeras consecuencias de la nueva apertura con el país sean positivas para todo el mundo. Tras dos años de parón, se retoma, por ejemplo, la “Operación Paso del Estrecho”, lo que supone un enorme desembolso para las gasolineras españolas y las líneas de ferry. Antes de la pandemia eran 3,3 millones las personas que viajaban en el verano de 2019 a su país de origen vía España. Además, se ha reabierto el trafico de frontera con Ceuta y Melilla, lo que ayudará a normalizar las relaciones en la zona. 

La financiación de la ampliación del puerto de Nador, cerca de Ceuta y Melilla, es uno de los grandes proyectos económicos y sociales que están ahora en la agenda del país, lo que quitará presión sobre las fronteras europeas. 

Andreas Wenzel, de la Cámara de comercio alemana en Casablanca, está satisfecho con que las relaciones entre España, Alemania y Marruecos se hayan relajado, pero él es consciente de que el equilibrio en la zona es delicado: “Había mucha presión para poder abrir las fronteras otra vez y retomar los proyectos de inversión, pero los acuerdos son frágiles”

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