domingo, 16 junio 2019
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Suiza pierde poder como centro financiero

Todo cambia en la economía global, también a Suiza le toca reformarse si no quiere perder el tren

08 de abril de 2019. 00:00h Stefanie Claudia Müller
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Suiza tiene una doble cara: la de ser un país idílico donde vive Heidi que cuida el medio ambiente y la vida rural, y al mismo tiempo la de ser un lugar donde se “esconde” dinero procedente de todo tipo de negocios. La evasión fiscal y la capacidad de lavar dinero son las razones principales de que, en las últimas décadas, Suiza sea centro financiero importante y que haya contribuido a crear institutos de crédito fuertes como Crédit Suisse o UBS. Pero estas entidades pierden importancia internacional después del terremoto de la crisis financiera de 2007/2008 que ha destrozado la confianza en la banca en general y así el mercado financiero aporta menos a la economía suiza que hace 10 años. Los papeles de Panamá y otras investigaciones, al igual que más transparencia por parte de los bancos suizos, han hecho menos atractivo desviar dinero a la república alpina.

En 2018 los servicios financieros y de seguros suizos aportaron 62.800 millones de francos suizos o el 9,1% del PIB. Hace diez años era de 66.7 mil millones de francos suizos. Esto sale del informe semestral 'Ubicación financiera en Suiza' de la Secretaría de Estado para Asuntos Financieros Internacionales (SIF). También en cifras de empleo, el sector financiero ya no es un sector que cree muchos trabajos en Suiza, cayendo el número de empleos a 204.265 en 2018, mientras que en 2008 había 211.939. Hoy el sector representa el 5.2% del empleo total, tras alcanzar el 5.9% hace 10 años. Sin embargo, el centro financiero continúa haciendo una contribución significativa a los ingresos públicos. Esto se debe tanto a los impuestos sobre los ingresos de los empleados que ganan cada vez más, como a los impuestos sobre los ingresos de los empleadores.

LA SUPERVISIÓN DE LOS BANCOS ESTÁ SUBCONTRATADA

La estabilidad financiera ha sido siempre la característica más importante para Suiza y su economía. Esto está cambiando. El control de riesgo ya no es tan severo, ni la gestión tan conservadora, lo que se ve también en la supervisión bancaria. El Fondo Monetario Internacional (IMF) critica que Suiza haya subcontratado los controles sobre lavado de dinero. El fondo ve conflictos de intereses, porque en la mayoría de los casos las auditorías subcontradas son las mismas que trabajan para los bancos. Por eso, el fondo recomienda ampliar la supervisión nacional Finma y contratar más personal: “Comparando con la importancia del sistema financiero, es una pequeña organización”, dice el asesor de FMI, Paul Mathieu. Finma destina solamente 100 personas a la supervisión bancaria.

En comparación, España tiene casi 500 personas trabajando en esta parte del Banco de España. Es cierto que España tiene mucha más población que Suiza, pero la importancia internacional y los riesgos sistemáticos de los 250 bancos suizos son quizás igual o más grandes que en España. Porque ahora mismo, al FMI le preocupa también el mercado inmobiliario en Suiza, que da síntomas de sobrecalentamiento. La institución internacional recomienda aplicar más medidas para reducir los riesgos y alerta también a los bancos.

LA PREOCUPACIÓN DEL MERCADO INMOBILIARIO

Tras 20 años de crecimiento en el mercado inmobiliario suizo, la consultora IAZI no descarta un cambio en los próximos años. Los factores onerosos incluyen el aumento de las tasas de vacantes y la caída de los alquileres. “A esto se agrega el hecho de que en el actual período de baja tasa de interés por la falta de alternativas comparables, se sigue invirtiendo masivamente en bienes raíces”, dijo el CEO de IAZI, Donato Scognamigli. Mientras, los precios en Zurich y en Zug, Chur, Schaffhausen y St. Gallen aumentaron entre un 2.1% y un 4.8% durante 2018, cayeron un 4.8% en Sion, un 4% en Mittelbünden, un 5% en Biel y un 3,1% en Olten.

El mercado, en particular para las propiedades de inversión, se caracterizó por una serie de incertidumbres porque, a diferencia de la propiedad de la vivienda, el crecimiento de las inversiones no se ha reducido significativamente en 2019. En los últimos 20 años, el valor de las propiedades de inversión ha aumentado un 80% y el año pasado un 3,8% adicional. Para los inversores, el desarrollo de los alquileres es particularmente relevante. Si bien el índice de mercado FSO ha registrado un aumento del 20% desde 2004, el Índice de Renta Neta de las inversiones en el sector inmobiliario de IAZI muestra un crecimiento del 13%.